miércoles, 28 de febrero de 2007

JULIÁN ALONSO




















Mencionada por:
Sergi Quiñonero
Juan López de Ael
Herme G. Donis
Esther Muntañola
Jesús Aparicio
Gustavo Vega
Emilia Oliva
José Luis Campal
J. Seafree

Menciona a:
Herme G. Donis
Jesús Aparicio
Manuel Bores
Tomás Sánchez Santiago
Fernando Zamora
Jesús Alonso Burgos



Bio-bibliografía

JULIÁN ALONSO. Palencia, 1955. Licenciado en Geografía e Historia.
Mi actividad creativa se dispersa por diversos medios (radio, prensa, exposiciones de fotografía y poesía visual, diseño gráfico, coordinación y edición de publicaciones y eventos culturales, conferencias, etc). Ha publicado libros y cuadernos de fotografía, relatos, poesía discursiva y visual, figura en varias antologías y es articulista del diario El Norte de Castilla.




Poética

En cuanto a mi poética, es difícil de concretar, pues me muevo en diversos terrenos, desde la Poesía Visual a la discursiva, desde el esteticismo a lo social pasando por los tópicos poéticos habituales o el experimentalismo. Lo resumo con un poema visual.






Poemas


El altavoz goteaba Charly Parker.
Las notas discurrían lentamente
en su trompeta de agua.
Casi duele el recuerdo
junto a un café caliente
en esta hora
de cielo gris plomizo.

El bar está vacío,
con la justa penumbra de una tarde
tan triste como otras.

La música no fluye,
se detuvo
perdida en el recuerdo de unas notas
en clave de pasado.
El café está frío.
Lo tomo
como una medicina.
Me levanto.
En mí sigue goteando Charly Parker.




***



Cuando era más joven
coleccionaba cajas.
Una a una
las apilaba sobre la repisa
por formas y tamaños.
Llegué a tener muchas,
grandes,
pequeñas,
redondas,
alargadas,
forradas de colores,
todas vacías.
Día a día la colección
iba creciendo
con nuevos ejemplares.

En las tardes de lluvia
las abría al azar
con la intención
de encontrar algo en ellas.
Nunca lo hallaba,
sin embargo, volvía,
siempre en tardes lluviosas,
a intentarlo.
Una vez,
tocó mi mano
un objeto impensable.
Allí están desde entonces
apartadas
y cubiertas de polvo.



***



Aquí los días se confunden.
No es cierto que sea jueves.
Discurre el calendario como un río
de días imprecisos
que se vuelven semanas,
meses,
años
y no sé cuál de ellos
es hoy precisamente.
Nunca pasará nada
que no haya sucedido por enésima vez.
Mañana será martes.
Seguiré atrapado
dentro del almanaque
mientras pasan las horas
en sus barcos oscuros.







LA SONRISA DE KROYSOS


“Permanece triste y en pie junto a la tumba
del fallecido Kroysos, luchador de primera
línea a quien el tempestuoso Ares ha arrebatado”

(Estela funeraria griega - siglo VI a.C.)



Me río de vosotros que me creísteis héroe
porque entregué mi vida en una guerra inútil.
¡Si supierais que el Hades es un mundo de hielo,
que no hay ningún Caronte aguardando en la orilla

y el óbolo en mi boca es un cobre oxidado!.
¡Cómo echo de menos la brisa de la tarde,
el suave balanceo de las naves cargadas,
el calor de una hoguera, las laderas de olivos!.

Si esta quietud azul me traspasa los huesos
¿por qué alzáis en mi tumba estelas de victoria?.
¡Si supierais que nada vale más que una brizna
barrida por el viento!. Me río de vosotros

que me creísteis dios, que me creísteis héroe.
Nunca supisteis nada, no quisisteis saberlo.
Era un joven cobarde llamado por la muerte.
Sólo soy una sombra. Seré ceniza y viento.


Cuando el recuerdo sea una noche de lluvia,
una calle vacía y sin paraguas,
el olvidado nombre adolescente
por quien dijiste estar dispuesto a todo
y a quien no diste nada,
te pesarán los años -vacíos y anodinos-
como losas de hielo.
Con ese escalofrío que da el presentimiento,
transcurrirá tu vida.
Lamentarás no haber quemado naves
cuando aún tenías fuego entre las manos
que hoy contemplas vacías,
porque el tiempo se ocupa de apagar las hogueras,
de secuestrar la luz que brilla en las miradas
de quien no supo un día alimentarlas.

JULIO RIVERA




Mencionado por:
Raquel Zarazaga


Menciona a:
Antonio Cabrera
Carlos Marzal
Antonio Gamoneda
Raquel Zarazaga
Mauricio Gil Cano
Pilar Paz Pasamar
Miguel Angel Velasco
Juana Castro




Bio-bibliografía

Julio Rivera Cross nace en Jerez(Cádiz). Se licencia en Filosofía y letras por la Universidad Complutense de Madrid.
Fue incluido en la Antología Breve de Poetas Andaluces de homenaje a Juan Ramón Jiménez en 1.982.. Sus libros :“El Fuego de su Música” en la colección de la Librería Antigua Guadalhorce de Málaga;“Ruedas”,1993; “Al Sur del Sur (Encuentro con Marruecos)Jerez, 2000; “Caminos por tu cuerpo” Premio Internacional de Poesía Erótica “Cálamo” 2004; “La Piel del Tiempo”,2005 (Ediciones Beta con ayuda a la creación);“Habitación en la Tierra” EH Editores, 2.006 con prólogo de Josefa Parra.
Recogido en la antología “La Plata Fundida”( 25 años de poesía gaditana) Director de la colección de poesía “El Ermitaño” donde se publican entre otros el libro ganador del Premio de poesía del mismo nombre.




Poética

Su poética, se puede resumir, tal como a él mismo le gusta decir: “ Mi voz son muchas voces, la de todos, pero que siempre intenta taladrar, inquirir, colocar las sílabas en la mente del lector, llegando al lugar más sensible de ti”
La poesía nos hace conocer, no comprender.
La poesía, por mucha imaginación que se le eche, debe ser verdad: Toda metáfora es un correlato objetivo de la realidad.
Sin poesía, me hubiera muerto ya.
Ser poeta no es un oficio, es solamente ser inocente.




Poemas



ESA COMÚN ESENCIA

Esa intuición de que la eternidad
sea sólo eso:
un estado sin conciencia;
materia helada sin memoria,
vacío de un vacío, hibernada materia
como insecto atrapado tras un cristal de roca,
parece que une a lo que existe.

No una meditación,
tarea que despliega el espíritu,
ese horror a diluirse en la colmena abstracta de la especie,
pura necesidad que mueve
al linaje insatisfecho de los hombres,

sino esa proclividad en consumirse,
tentación del vacío más absoluto,
muerte de la muerte de lo que sólo
fue por repetirse.

Pues si algo aliga a todo cuanto existe
no es sólo sed de ser, hambre de Dios,
perpetuarse a cualquier precio,
sino vulnerar la ley,
caer por la grieta de la Nada.
Y en brazos del olvido
no sentir nunca más el grito desgarrado
de los átomos,
el lento derretirse de la carne.

Centro de la herida.
La paradoja que se nutre de si misma
en la servidumbre que significa
seguir vivos.
……….

Del libro “Habitación en la tierra”, EH Editores,
Colección “Hojas de Bohemia”, Jerez 2006






NUESTROS PEQUEÑOS MUNDOS

Miras despacio el contraste del verde
de la pared con el dorado viejo
del marco; el tosco, humilde y torpe
diseño de las sillas; el temblor del geranio
en el alféizar, mientras oyes
los pequeños pies
de la lluvia
bailando afuera...
Y en esa sencillez
parte de ti ves reflejada:
el trabajo y experiencia humanos
por incontables siglos.

Y sientes compañía. Te percatas
de que nadie está totalmente solo,
pues todo a nuestro alrededor musita,
aunque con voz y vida que no son humanas.

Es como volver al antiguo encantamiento
de nuestros ojos infantiles inaugurando el mundo:
los nervios y nudos de la madera
con sus caminos de bosques y vientos;
el dibujo geométrico del azulejo;
el esmalte de las vajillas,
los exactos, metódicos tejados.
El espejo donde descansa nuestro rostro.

Ese mundo íntimo que ignoramos distraídos,
que sin urgencia de dominio
nuestra atención reclama
ofreciéndonos su secreto inaprensible.
..........


Del libro “Habitación en la tierra”, EH Editores,
Colección “Hojas de Bohemia”, Jerez 2006





SÍ BASTA

Pero sí basta.
Este estar brevemente vivos.
El perfume del viento y su misterio oscuro.
La alegría sin fe. El triunfo de estar vivos.
La canción de las aguas. El murmullo del bosque.
El violeta crepúsculo de un ocaso rendido.
Este estar en el mundo.

Aunque sepamos la derrota del desengaño.
El fracaso de tanta trascendencia.
Nadie se ocupe de nosotros
y nos esté esperando el barro en su seno profundo.

Pues aun sin ángeles ni dioses
hay una desmesurada belleza
en todo lo que nace,
leal a la vida mientras dura,
la realidad de una materia
que en su devenir se afirma, se intuye,
y extiende su hermandad a cuanto existe.

Sí. Sí basta.
Como también basta la Nada,
su silencio profundo,
el lento derretirse de la carne,
los porqués sin respuestas al filo del espíritu.


Del libro inédito “De barro en carne viva”



martes, 27 de febrero de 2007

ÁNGEL CALLE





















Mencionado por:
Enrique Falcón
Inma Luna
Rosario Villajos

Menciona a:
Antonio Orihuela
Inma Luna
Jorge Riechmann
Enrique Falcón
Humberto Ak'abal
Jose Luis Gómez Toré
Antonio Romero




Bio-bibliografía

Nacido en 1969, en Madriz, aunque con sangre por los rincones del Jerte. Me pongo a estudiar números. Me dicen poco. Me hacen sociólogo por la vía del doctorado, comprendo algo más. Publico dos libros sobre movimientos sociales, en particular el último (Nuevos Movimientos Globales, Ed. Popular) es reflejo de mi activismo en la construcción de otras realidades desde entornos varios: proyectos agroecológicos, centros sociales autogestionados, Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa. Anudo estos lazos, añado emociones y edito mi primer y único poemario: Los Vínculos (Editorial Isla Varia). Preparo Utopistas y Desutópatas.






Poética

Fundamentalmente mi poética es un rasguño que uno realiza para situarse frente al poder. Poéticas: textos, voces e imágenes que utilizamos para hacer saltar los cerrojos prosaicos en los que nuestro mundo se fosiliza, se ausenta, se robotiza, se precariza nos explota, nos muere.Verso vivido. Arte humano que se opone al arte como práctica del despojo material, expresivo, vital en el que se mece el Poder. Frente al Poder: construcción de vínculos y exploración de situaciones que rompen las fragmentaciones entre realidad y poesía, entre sujetos y poéticas, entre maestros y oyentes, entre acción y palabras, entre arriba y abajo, entre oprimidos y rebeldías, entre aquí y ahora. Poder entendido como relación oscura de dominación, al que se opone una poética libre y diversa de la emancipación colectiva.




Poemas


El rodar del mundo

Prestado, prestándose
de sol a luna y de luna a sol
vinculándose.
Así el mundo rueda
y es.

No existen abrazos, ni besos posibles
en un solo cuerpo.

Hablo y no hago más que robar palabras
de un baúl viejo y colectivo.

La lluvia no sería húmeda
si nada ni nadie la recibiese.

La soledad misma
que a veces orgullosa cree ser
su misma y profética hija
es el aliento necesario para el próximo abrazo
la cuerda silenciosa que hermana dos versos.

No amo lo que no se vincula:
el beso fingido
la palabra sorda
la lluvia ácida
la huida misantrópica.
(No amo lo que no es).





La esencialidad del tiempo

Las excavadoras se pasaron toda la tarde
deshauciando piedras indefensas
condenando a hierbas buenas y decentes
al exilio más irreversible.

Tenían órdenes de no hacer prisioneros.

En su lugar, plantaron elegantes farolas
de tacto frío y desdeñoso
y fue imposible establecer con ellas
conversaciones milenarias
debido a lo inoxidable e inalterable de su piel.

Buscamos tribunales que pusieran desorden entre tanto orden
pero en comisaría nos adivirtieron
que ya no estaban de moda las arrugas ni los descampados
y que las grandes empresas habían decidido exterminar
todo lugar desmercantilizado
toda idea o anhelo que no hubiera sido publicitado anteayer:
imposible reivindicar la sabiduría paciente del musgo.

Alguien se acercó y se lamentó por sus recuerdos robados.
No fueron muchas las protestas
pues el hombre del tiempo había pronosticado
alegrías inmutables por todas partes.

¿Batalla perdida?
Fuimos felices reconociéndonos momentáneamente
frente a un tiempo que expulsa el tiempo de aferrarse
de entrelazarse, de sedimentar sentimientos.

Y renegamos, renegamos afirmativamente.

Sólo lo que envejece existe y es compartible
y es entonces digno
o al menos posible
de ser amado.





Al principio

Al final una fecha de mármol:
el día en que vinimos al mundo
la tarde en que cayó un gran palacio.

A medio camino veréis
vosotras, que sabéis del lento transcurrir de las nubes
dos cuerpos amoratados de cariño
una multitud abrazándose como un lento bosque.

Pero al principio, lo que se dice al principio
miradas, roces
horrores comunes, utopías de barro
pude que tan sólo
un aliento encontradizo.

MIGUEL ROJO





















Mencionado por:
Juanjo Barral
Sofía F. Castañón

Menciona a:
Berta Piñán
Xuan Bello
Jose Luis Piquero
Fernando Beltrán
Francisco Álvarez Velasco




Bio-bibliografía

Soy biólogo y profesor. He escrito varios libros de narrativa. De poesía tengo publicados: "El buscador d'estrel.las" (Edt. del Norte), "Bilbao: estación terminal" (Edt. Ámbitu), LLaberintos (Edt. Trabe) y Territorios (Edt. LLibros del Pexe).




Poética

La verdad es que no sé muy bien por qué escribo poesía.
Podría ponerme trascendente y buscar cientos de poéticas imágenes sobre el hecho poético. Pero eso sólo serviría para camuflar mi ignorancia sobre el tema.
Sencillamente, escribo poesía y eso me hace sentir mejor. Además, este beneficio propio también parece transmitirse a algunos de los poquísimos lectores que me leen... Todo esto es, creo, una buena razón para seguir escribiendo.




Poemas



BUSCADOR D’ ESTREL.LAS

Dizse de la persona que busca estrel.las.
Peru tamién del animal o de la planta que fai lo propiu
comu ´l páxaru
pa nun escaecer el norte o l´arfueyu pa nun confundir
cielu ya tierra.
Estrel.las marinas.
Estrel.las celestes.
Peru tamién Marilyn Monroe o Estrellita Castro.
Húmidas estrel.las de cincu brazos que caminan
ente las folas.
L.luminarias acul.la de la l.luz que deixan.
Estrel.las maquil.ladas baxu los focos ya que pigazan
los sueños d´outros.
Dizse del que las busca.
Peru tamién pequena lente mangada solos telescopios
ya que val pa esu:
pa buscar estrel.las na inmensidá punteada de la nueite.
Estrel.las comu versos.
Versos comu estrel.las.



BUSCADOR DE ESTRELLAS

Se dice de la persona que busca estrellas.
Pero también del animal o de la planta que hace lo propio
como el pájaro para no olvidar el Norte
o el muérdago para no confundir cielo y tierra.
Estrellas marinas.
Estrellas celestes.
Pero también Marilyn Monroe o Estrellita Castro.
Húmedas estrellas de cinco brazos que caminan
entre las olas.
Luminarias más allá de la luz que dejan.
Estrellas maquilladas bajo los focos y que duermen
los sueños de otros.
Se dice de quien las busca.
Pero también pequeña lente colocada sobre los telescopios
y que sirve para eso:
para buscar estrellas en la inmensidad punteada de la noche.
Estrellas como versos.
Versos como estrellas.



(de "Buscador d'Estrel.las" Editora del Norte)




***


A mi padre

Nevaba cuando fuimos a enterrarte.

La nieve había caído de la mimosa
y sobre la ciudad que, en la distancia, parecía dormitar
en el frío de aquella primera mañana de marzo.
Desde el tanatorio así se veía, así lo veía yo
mientras pensaba en la deserción definitiva,
en la falta definitiva,
en el poema que te escribiría con aquel primer verso
que también sería el último:
Nevaba cuando fuimos a enterrarte.
Entre ellos dos nada,
vacío irrellenable tan grande
como el que acababa de abrirse a tus pies
y, de paso, a los nuestros.

Es verdad que jamás nos entendimos –aunque eso,
supongo, pasa en las mejores familias-
y que tu ausencia no hace menor esa verdad.
Pero es grande la sombra que la muerte
extiende alrededor de los que te quedamos y, frente al miedo
de saberte tan solo, las manos tan frías, todo se olvida,
el pasado y también el futuro: sólo presente queda,
vela sin norte por la falta de aire elemental.

¿Para qué decir más?
¿Para qué buscar palabras
con las que llenar la fosa abierta
entre ese primer verso y el último,
fáciles palabras de autocomplacencia familiar,
de empalagoso amor filial?
Prefiero detenerme en el silencio
como dicen que hacen los caballos
cuando vienen heridos
por la pena de saberse todavía más solos.

Nevaba cuando fuimos a enterrarte.

(de "Territorios" Edt. LLibros del Pexe)





***




Mi vida era ligera como un pájaro.

Me acuerdo cuando era niño.
Aquel era el Tiempo.
Pero todo eso pasó.
No lo recuerdo bien, sólo queda el recuerdo
y este es mentiroso por vocación:
una vez soñé que era Odiseo y mis primas sirenas.
Quería matarlas y después violarlas.
O al revés.
No lo recuerdo bien.
Ya dije lo tramposa que es la memoria.

Otra vez sentí que
había recorrido muchos caminos.
El sol se posaba en el borde de las jarras
y entre los brillos se adivinaba
la espume de la leche recién ordeñada
donde yo dejaba los labios.
Había un jarrón de alabastro. ¿Cómo
sería la mano que posó la flor?
¿Tendría el aroma que sólo da la juventud
o sería mano de abultadas venas
penada por el peso de los días?

También espié a Tasos cuando fue a arreglarse
la dentadura a Atenas. Volaba
por encima de las piedras y del mar.
“¡Es tan maravilloso volver a verte, amor!”, decía.
“Quiero que mis dientes nuevos
sólo muerdan caricia en tu carne abierta,
mansos tigres pastando de tus labios,
bebiéndote la voz
mientras sueñas con peces,
allá
contra la historia,
allá
donde aún las columnas buscan
el liviano peso del aire...”.
Esto le decía Tasos a su amante
mientras su mujer lo esperaba en casa
preñada de nueve meses.

Por entonces, mi vida era ligera como un pájaro.

(de "Territorios" Edt. LLibros del Pexe)

lunes, 26 de febrero de 2007

VÍCTOR GARCÍA MÉNDEZ





















Mencionado por:
Sofía F. Castañón
Pablo Texón

Menciona a:
Sofía F. Castañón
Pablo Texón
Ana Vanessa Gutiérrez
Aurelio González Ovies
David González







Biografía

En la actualidad cursando el último curso de Filología Hispánica en la Universidad de Oviedo. He colaborado en las revistas Versativa y Hesperya, y en el cajón, cogiendo polvo y sin ver aún la luz, tengo dos poemarios que responden a los nombres de Primavera (en Sol Mayor) y Memoria de la Carne.
Recientemente he publicado Epitafio de primavera, Colección Hesperya de Poesía I. Más información: http://www.edicioneshesperya.wordpress.com/.







Poética

“huellas de barro en la llanura blanca” (J.Munárraiz).





Poemas


IN ILLO TEMPORE

He sido feliz:
con eso basta.
He tenido entre mis manos
la sombra llena de la luna
hermosa, cántaros
como pechos frescos,
el viento en los cipreses altos
y el norte cardinal del
abandono.

He vivido cabalgando la montura
del tiempo, bebiendo la sed.
mojada de sus labios.
Gané para siempre la paz
luchando
entre
sus piernas.
Supe mirar atrás
para ir tirando.
Es cierto,
Aurelio,
hay dolores que matan
más hondo que la muerte:
los días que se van
irremediables,
todo lo hermoso perdido para
siempre,
los nombres que
poco
a
poco
nos fueron olvidando.
Llamadme rebeca esther
eternamente: ana
una vez sola

Confieso que he bebido
océanos de ron, un mar de
whisky,
y en cada ausencia tuya
un pánico en el pecho y
en mis manos
una copa on the rocks

donde tu nombre
construía
la entelequia del
hielo.

Os dejo colgados
en las horas más altas
los versos que un día
enamoraron mis ojos:
el fuego indescifrable de mario
benedetti,
josé hierro angel gonzalez
gil de biedma garcía lorca
macondo y neruda
ítaca o kavafis


Cuando no esté y me falten
vuestros nombres,
padre, madre,
rescatad de mi vida
las horas de niñez cándida y redonda
en que la muerte era tan solo
una palabra
y brisa tierna
eran vuestros besos.

Nada hay en mí sino vosotros:
adriano, manolo, luisa, lola
toda mi pena se escribe en vuestra carne.

Por eso mismo, adrián,
aprende que hemos venido
para ir muriendo
de una vez por todas.

He sido feliz.
In illo tempore,
con eso basta.







***




Amargamente hermosa
la noche se repite
-pienso, y a lo lejos


desvisten tu cintura
telúricas
mis manos.











***








De caracol
una escalera que me lleve
quiero
hasta tus piernas.






***



Y sin medida
amar
lo que más duele:
el daño de unos ojos
abiertos
a la vida,
el llanto de dos pieles
frescas
en la noche.

DANIEL FERNÁNDEZ






















Mencionado por:
Bernardo Santos Ramos

María Ruiz Faro

Pedro del Pozo

Alfonso Ortega Borrego

Juan Antonio Bermúdez

Esperanza García

Menciona a:
Amalia Bautista
David Delgado Sola
Ángel Leiva
Pedro del Pozo
Juan Antonio Bermúdez
Trinidad López León
Antonio Gachia (Antonio María García Fernández)
Ángel González
María Ruiz Faro
Selene Vázquez Ruiz
Bernardo Santos Ramos
Javier Salvago
Karmelo C. Iribarren



Bio-bibliografía

Sevilla, 1973.

Un corazón en doble fila (2001, Padilla Editores, Sevilla)

Y también aparezco en 3 antologías colectivas:

Nosotros (1993, Lautaro Editorial Iberoamericana, Sevilla)

12 poetas cantan (1995, Lautaro Editorial Iberoamericana, Sevilla)

Sevilla: 24 poetas, 24 artistas (2004, César Sastre Ed., Sevilla)




LO QUE NO DIJO EL HOMBRE DEL TIEMPO

Habló del cierzo,
del viento de levante,
de brumas, de aguaceros,
de sol, sequías, nubes,
granizadas, mar gruesa,
meteosats y calimas,
de los puertos de mar y de montaña,...
pero lo que no dijo
el hombre del tiempo
son las horas,
los días con sus noches,
como bancos de niebla,
que no podemos vernos.






Alguna vez creo verte y todavía
juro que se me encoge el corazón.
En contra de la Física
la gente mengua y te agigantas,
la calle se hace satélite de ti;
y yo, fuera de órbita,
sin poder acercarme
ni alejarme tampoco,
como quien necesita
acoplarle 2 ruedas
pequeñitas a su coraje
para atreverse a andar.
Y como casi siempre
(un rostro reflejado en un escaparate,
alguien que te llama por otro nombre...),
al final no eres tú y uno se siente
mitad aliviado, mitad miserable.
Se difumina tu suplantadora,
los demás recuperan su tamaño
y el tiempo vuelve a ser de los relojes.






V.O.S.


Como esas películas
versión original subtitulada
en las que lo que dicen
no se corresponde
con lo escrito debajo

una frase larguísima
se queda en 2 palabras
otras, no las traducen
en ocasiones las letras y el fondo
son del mismo color
no da tiempo a leer
y ver qué está pasando

Nuestra historia fue así

hablábamos idiomas diferentes
uno sólo escuchaba lo que quería oír
reducía al absurdo lo que la otra
estaba argumentando
se perdía en detalles irrelevantes
que impedían darse cuenta
de lo que realmente importaba
o directamente hacía oídos sordos
y miraba a otro lado

El guión no era original
Los actores no eran profesionales
y decían sus papeles como quien
estuviera deseando terminar

Al final daba la sensación
de que le había sobrado
la última media hora
que la habían alargado
sin necesidad

domingo, 25 de febrero de 2007

ESTHER PEÑAS DOMINGO
















Mencionada por:
Juan Pastor
Fernando Lorente

Menciona a:
Jaime Alejandre
Mª del Mar Alférez
José Jiménez Lozano
Pilar García Orgaz
Fernando Lorente
Ana Rossetti
Pedro Fernaud
Luis Felipe Barrio
Carmina Casala




Bio-bibliografía

Esther Peñas Domingo nace en Madrid (1975). Licenciada por la Universidad Complutense, en la Facultad de Periodismo, donde acabó sus cursos de Doctorado, en la actualidad cursa la licenciatura de Historia por la UNED.
Ha publicado un libro de poemas, “De este ungido modo”, en la editorial Devenir, y con prólogo de José Jiménez Lozano, Premio Cervantes 2002. Además, está incluida en una recopilación de jóvenes poetas, “Los jueves poéticos”, publicada en la editorial Hiperión, y colabora con un texto en una compilación de textos solidarios, “Desde otro punto de vista”, publicado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Ha trabajado en numerosos medios de comunicación en España (prensa y radio) y, hoy en día, es responsable del Departamento Digital de la Agencia de Noticias SERVIMEDIA.




Poética

Encuentro en la poesía dos sendas que transito con idéntica devoción. Por un lado, la más lúdica, aquella que me permite disponer de las palabras cual malabarista atrevido y osado, que las hace girar y besarse en la boca de sus letras; a veces ese beso es amargo, otras acertado, las más –se intenta- insólito y sugerente...
El otro sendero, más íntimo y por ello universalizado en su eco, es el encuentro último con el conjuro que ensambla significante y significado en una comunión orgiástica e indescriptible, que tiene que lacerar una vez leída y que recorre y que recuerda. En sostenido.







Poemas


Sabré buscarte donde la luz del sol
no llega
y uno tiene que ir a tientas,
en oscuro,
con el tacto que intuye
como báculo,
con el temor de la amnesia presente,
a cuestas con la emoción
que desabrocha el latido.
Sabré encontrarte en la memoria
de los días con sentido
prendiendo la claridad que tuve,
(tengo)
que tendré
porque supe anidarte con el rigor cándido
del estigma que mira y alimenta su anhelo
echando pan a los ojos
vivos de recuerdos,
silentes de ánimo,
hinchados de historias
que no se cuentan
porque no podrían explicarse.
Tal es el sendero de lo íntimo.

(Extraído del libro ‘De este ungido modo’)









A Garbo, 10 años después

Mujer de rostro enigmático
y piel de ropa limpia
oliendo a nenúfares inexistentes
que yo no he visto.
Mujer en viento oeste
abofeteando corazones frágiles
que sucumben al encanto vetado
de la venustidad adyacente.
Atentos.
Mujer despiadadamente bonita
se acerca.
Desistan banales intentos
de frenar su estela.
Que nadie ajuste su paso.
Mujer enorme de espíritu
arrecia.
Avisa la extrañeza
del rumor que cuestiona si existe,
del silencio que interroga que cómo existe,
y la razón se nubla porque no comprende
la lógica de la décima musa.
Es ella.
La sonrisa en explanada
brota atónita y nerviosa;
las manos la cercioran.
Viene.
El arrebato de la vida que se ofrece
la celebra.
Atentos.
Mujer bella
cruza el agua.
Llega
mojada
a la hora en que los débiles
pelean por recibirla tras el séquito de flores
que entristecidas desdicen estando cerca.
Peligro.
Mujer gretogarbosa se seca.
No encuentra
quien dispute su inteligencia,
sonrisa que languidezca su pena
ni besos que alejen la fatalidad
que lleva inscrita.
Silencio.
Mujer única muere.
Se decreta duelo por siempre.
Sólo queda
de su estancia
el recuerdo en su ausencia.
Atentos.
Se desgrana el enigma.
Mujer distinta
permuta
leyenda por felicidad.
Qué cosas.
Fue dichosa
en el mito
esta
mujer
eterna.
Atentos.
Hoy, de nuevo viene.
Hoy, sin demora, Garbo nos regresa.

(Extraído del libro ‘La vereda íntima de lo blanco’)





Ya no es tiempo de poesía.
Lo digo como pequeño poeta
a pie de templo.
La palabra no eclosiona,
nadie concede el tiempo que requiere
para que su fulgor nos hiera.
Porque la palabra ya no sacude
ni siembra una tortuosa ingeniería
de diálogo.
Porque ya no hay voz intravenosa,
ya no hay otro yo que responda
desde dentro,
con quien hablar obviamente a solas;
no se estila porque fatiga y a veces tunde,
uno mismo se derrota.
Porque la palabra ya no engendra palabra,
hoy no es tiempo de poesía.
Brota mecánica serpenteando
obstáculos en este limbo de inocentes apariencias.
Ya no se canta,
ya no se reza,
ya no conversa.
Converso uno de sí mismo,
la poesía se hace vieja
apresada en las páginas más gloriosas
escritas por el hombre,
sin que los hombres se reconcilien
ante ella
ni se emocionen
ni les recorra
lo desconocido
como corriente que genera pálpitos
y despierta muertos.

(Extraído del libro ‘Poeta a pie de templo’)





Lo exacto
no siempre es lo matemáticamente perfecto,
el perfil químico en estado puro,
la energía base de equidad absoluta.
Lo exacto son esos ojos tuyos
que me libran y confirman
y me están atentos.
Lo exacto es tu pálpito
acelerado ante mi urgencia
laxo en la tribulación
como pan de sonrisa horneada.

No es inhiesto, lo exacto.
No es robusto, lo exacto.

Más bien te diré de dónde procede:
del cierzo de tus pechos,
hontanares de pavesas encendidos
y del final del sendero dorsal,
en el valle hondonado al que llego
despacio, tras mostrar el salvoconducto
del enamorado feroz.

No es severo, lo exacto.
No es despiadado, lo exacto.

De ahí procede,
del latido que conmina persistencia.
No es bujía científica,
ni un baremo de frialdad, lo exacto.
Se descuelga de ojeras invencibles
y manos cuarteadas, pertrechado
desde el hambre de tu ombligo
cuando me cuidas.
En sostenido y sin palabras, Palabros.

Me sé en ti, riguroso vendaval de amor conjugado,
que es amar
no de soslayo, sino con preámbulo y epílogo de lo exacto.

(Extraído del libro ‘Poeta a pie de templo’)

ALBERTO VIDAL






















Mencionado por:
Sonia San Román

Menciona a:
Sonia San Román
Miguel Merino
Javier Pérez Escohotado
Elena Pallarés
Esperanza Rodríguez
José Luis Pérez Pastor
Enrique Cabezón
Carmen Beltrán
Odón Serón
Antonio Alfaro
Hernán Vidal
Víctor Rubio “Estrés”
Puskas
Ángel Compairé
José Ignacio Foronda
Manolo de las Rivas
Ramón Irigoyen
Oscar Hierro
José Antonio Neira






Bio-bibliografía

Alberto Vidal. (Logroño,1956).Estudió en jesuitas y fue conocido como el nadador más joven de varías travesías por el Ebro. Ha sido también actor, flautista, dulzainero, cantante, letrista, impresor, filólogo y Primer Poeta de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Ha obtenido premios literarios y como intérprete de villancicos en el cuartel de Zapadores de Salamanca. Profesor de la Escuela de Teatro de Logroño y tutor de Literatura en la UNED. Ha hecho programas de radio para RNE. Autor de varias canciones publicadas por Obras Públikas, Son de Luna y Orquestina La Moderna. Ha colaborado en publicaciones colectivas: Ático, Logroño Ciudad y El de la Triste Figura. Fundador de la Gran Compañía de Cómicos La Ducha es Dicha, y de la Compañía de Cantares de Ciego. Ha publicado Confresones de un Sátiro Desconsolado (1983). Tantos Cantos y unos Cuantos Cuentos (2004) Alegrías Riojanas, tomo 1 (2005) y Alegrías Riojanas, tomo 2 (2006). Actualmente vive en el Parnaso.





Poética

Utilizo el juego como elemento de aprendizaje y forma de conocimiento. Busco la carga expresiva de los metalenguajes. Me interesa la música y el gesto. Me gustan las rimas y la expresión sencilla. Busco la celebración en la poesía: fiestas, bodas, canciones... Poesía eventual de higiene mental. Soy poeta bendito. Creo en el humor como modo de salvación, soy partidario de la risa, más allá de la muerte.





Poemas



EL AMORTAL

Un buen día deseché
la muerte por el bidé,
por tanto soy amortal
y nunca me moriré.

Le voy a dar permiso al Azar
por si me quiere matar,

y si yago
en fúnebre caja estirado
y todos me dierais por muerto…
Reiré entre mis gusanos
tan despierto
que me tendré que dormir
para no reírme tanto.

(Confresones de un Sátiro Desconsolado).






EL TORO DE JOSÉ
(Canción española en Trevijano)

Esparcetas, calambruchos
florecen por los caminos,
aulagas, flores de mayo,
nazarenos y tomillos.

¡Oh, flor blanca, flor morada,
flor del botón amarillo,
flor ala de mariposa,
madreselva, flor de espino!

Un toro yace tumbado,
pata rota, junto al río.
La cara, un gesto sonámbulo
de abnegado senequismo,
con un resoplar sereno.
la aceptación del castigo.

Hacen círculos los buitres
bajo este cielo plomizo
y los chopos aletean,
dan al barranco su ruido.

Ahora el toro se vence
y gira sobre sí mismo.
Panza arriba, son sus patas
ramas de un bosque tullido.
¡Toro de José, tan blanco,
tan señor de los caminos!
Las vacas te están llamando
con torvos, roncos mugidos.

Junto a este pequeño arroyo…
¿Ya conoces tu destino?

Tumbado sobre los pasto
seres ganado perdido.
¡Qué pronto te quedarás,
entre las flores, dormido!

(Tantos Cantos y unos Cuantos Cuentos).




ALEGRÍAS RIOJANAS
En La Rioja, los riojanos
duermen con el culo fuera
pues no hay sábanas que tapen
los cojones de esta tierra.

Cosas he visto en La Rioja
que no he visto en Barcelona:
Un cura que se rascaba
con la chorra la corona.

Me eché un Viagra en Trevijano,
me puse como una moto,
con el badajo le daba
a la campana de Soto.

Y tener la lengua larga,
quisiera ser una iguana,
pa sorberte tol potorro
y llegarte a la almorrana.

Podemos estar tranquilos,
ha dicho la autoridad
que hacer mamadas de polla
no produce gripe aviar.

(Alegrías Riojanas, tomo 1 y 2).

sábado, 24 de febrero de 2007

FERNANDO ESTEVES PINTO






















Mencionado por:
Rui costa


Menciona a:
Josefa Virella Trinidad
João Bentes
Pedro Afonso
Maribel Sánchez-Pagán






Bio-bibliografía

Nasceu em Cascais em 1961. Colaborou no DN Jovem e no Jornal de Letras. Em 1990 recebeu o Prémio Inasset Revelação de Poesia Do Centro Nacional de Cultura. É publicado em Espanha e Portugal por revistas literárias e editores independentes. Em 1998 obteve uma bolsa de criação literária pelo Ministério da Cultura/Instituto Português do Livro e das Bibliotecas. Está representado em várias antologias. Co-fundador do “Sulscrito” – Círculo Literário do Algarve. Autor do Blogue: www.escritaiberica.weblog.com.pt

Ha publicado:
- Na Escrita e no Rosto (poesia) Editora Europress
- Siete Planos Coreográficos (poesia, edição bilingue) Editora 1900, Huelva
- Ensaio Entre Portas (poesia) Editora Almargem
- Conversas Terminais (romance) Editora Campo das Letras
- Sexo Entre Mentiras (romance) Editora Leiturascom.Net



Poética

Nunca permaneci tão profundo e submerso
em pensamentos que se estendem até ao indizível.
Penso para ser presença onde o silêncio é excesso
e levíssima a palavra cristalina.





Poemas



A escritora

Quando decidiu ser escritora nunca pensou ser devorada pelos livros que escrevia
A inspiração procurava o lixo em centros comerciais
Marcas de inutilidades em produtos pouco humanos
Também era presença onde a solidão dava espectáculo
Entre amigos produzidos por uma afectividade perturbada
Vestia nas melhores lojas ao preço de palavras mal empregadas
E nenhuma frase dos seus livros era peça única
Fazia combinações de pensamentos como quem preenche uma segunda via
De um documento emocional pedido num departamento criativo
Os romances trajavam a rigor de imitação
Com personagens maquilhados de inteligência publicitária
Nas sessões de autógrafos exibia o cartaz da amabilidade
Instalação orgulhosa para leitores infelizes
Que procuravam nas suas obras o entulho e o desperdício
Pormenores de vida que se liam como regra de desconforto
No jogo leve da literatura de oferta e aniversário
Os críticos literários mantinham-na em cativeiro no curral da indiferença
Longe das questões universais e das páginas do orgulho impresso
Por vezes o seu nome trazia alguma luz
Quando a forma de existir no meio intelectual
Lhe exigia custos de imagem e profundidade
Estudos ridicularizados pela gestão danosa de críticos habilidosos
Na humilhação da visibilidade negativa
Utilizando leis de improviso na magia da auto-ostentação
Escrever sobre a sua obra garantia a exposição por efeito contrário
Tornando-se objecto esplêndido a interminável mediocridade
Inocência popular julgada pelos cabeçalhos da ditadura crítica
Numa encenação débil e tendências amavelmente conflituosas
Mas ela escrevia sempre na esperança perdoável das suas qualidades
Tão dolorosamente brilhante que iluminava nos outros
O que ela nunca sentira como verdadeiro







A casa de belo-amor

Nunca uma casa destruiu tanta gente
triste e traiçoeira entre as laranjas que caem nas areias
uma máquina amarela escava feridas para ganhar dinheiro
uma pá de areia em troca por uma lata com motor
anda bem nas descidas sem precisar de ajuda
como os sonhos do pintor que pendurava os quadros todos ao contrário
e os pincéis secavam hirtos como palitos a estalar
também aqui o tempo abre fissuras para nada
entre os cães que não sabem ladrar e os cavalos que morrem na passarela
verdejante
as palavras do proprietário cresciam como ervas na cabeça dos visitantes
era esse o castigo se alguém demorasse por ali mais que o sol a morrer
as cervejas saltavam das grades frigorificas
para congelar a ilusão das conversas repetidas
a literatura era um bordel de putas com o esquema do dinheiro a dar uma de
poético
a pintura era tema proibido pela tela branca
nunca a inveja pintou tão bem em tons de desespero
um cão faria melhor se misturasse um jacto de urina na consciência de alguma cor
as meninas de belo-amor perderam-se na paisagem à volta das ruínas
onde noutros tempos nasciam flores nos vestidos de alças que cobriam os corpos
limpos
era o amor em estação de grandes descontos afectivos
amava-se a erva que provocava urdidura no coração
vinham forasteiros esfarrapados com meia dúzia de conversas como pagamento
em noites de meia idade e fodas em conjunto
à volta de um fogo artificial alimentado por achas de mentiras
tipo bonecos de palha no pavor de uma fagulha de verdade
não havia compromisso porque o lado humano da questão esguichava como sémen
sem a intenção emocional das relações românticas
e os dias eram folhas de calendário antigo
varridas pelo tempo que azedava entre as pernas cruzadas numa esplanada em
forma de espelunca
lixo solitário trazido por amigos como oferta pobre e venenosa
para a grande inauguração da arte de viver concentrada na desgraça
com sorrisos de fome a fazer lembrar vaginas mal alimentadas
usando palavras para tapar a boca à ingenuidade do negócio
a arte a ser avaliada pelo buraco do cu dos visitantes
a sala esgotada pelo inédito da situação decadente
ferramentas que não conheciam a noção de trabalho
o velho pintor a posar ao lado da sua romana impaciente
de olhar combinado numa provável simpatia com a perversidade do momento
o que lhe passava pela cabeça é uma máquina registadora
com empréstimos de amizade a pagar com juros de infidelidade
nunca a integridade valeu menos que um quadro sem assinatura.







Imobilidade

O tempo é a esperança dos inactivos
uma cadeira de baloiço onde o pensamento adormece
atravessava os dias como se enchesse sacos de paciência
preciosidades existenciais para servir de cultura aos amigos
colecções de ódios sobre a mesa da discórdia
as razões que reclamava para si eram tão válidas como antiguidades falsas
tudo estava avariado na sua mente de relógio
os amigos escutavam-no na posição do ponteiro grande dos minutos
à volta das palavras que aprisionavam a temática da vida e do amor
sem a noção do tempo que os outros demoravam para desacreditar tudo o que ele dizia
não por medo mas por respeito pelo calendário das ideias apresentadas
muitas mentiras a brilhar nas folhas que protegiam do calor o pátio em ruínas
o sorriso da água a ouvir-se no silêncio de quem o escutavaa
verdade voava dali para fora num alívio de liberdade
tão pura como as aves que pousavam desconfiadas nos ramos da sabedoria humana
e ele falava para que o tempo fugisse com ele para sempre
porque seria o tempo o transporte da sua imobilidade crónica
o grande mestre da loucura que ele representava
em sessões de rotinas para criar tonturas nos dias que passamc
omo uma doença dizia ele como uma doença
chegavam os amigos e rodeavam-no com perguntas sobre o tempo
jovens mulheres com o ciclo do juízo atrasado
encantadas por verificar que o tempo é uma mente sem corpo
e depois sentiam-se abstractas e dominadas pelo artifício da lição
os corpos expostos numa expectativa burlesca
o tempo que ele sempre imaginara a ganhar forma humana
porque o tempo que marca as fases da sua vida são os outros
prisioneiros a serem amarrados com palavras num sufoco de atenção
nem esperança nem tempo numa cadeira de morte
em face dos seus esquemas de empreendedor em acções imaginárias
e o tempo a adormecer-lhe o corpo se um dia a sua mente o abandonasse.

ALBERTO GONZÁLEZ VÁZQUEZ

















Mencionado por:
Sergi Puertas
Albert García Elena
Ángel L. Montilla Martos

Menciona a:
Bárbara Ming O’Costalls
Velasco Broca
Sabina 2.0



Biografía

Alberto González Vázquez (Lugo, 1972). Guionista y realizador de películas de animación. Comienza su carrera con una serie de trabajos rudimentarios que pronto le llevan a autoproclamarse el Walt Disney español. Obtiene algunos premios y pierde la perspectiva. Se gana la vida como guionista de televisión (“La hora chanante”, “Agitación + IVA”, “Made in China”, “El intermedio”)
http://www.queridoantonio.com/



Poética

Escribo porque todavía pienso en pesetas






Textos


San Valentín

Hola. He vuelto. Como Status Quo.
He estado pidiendo limosna. Pero no importa.
Porque mañana es San Valentín.
En el bolsillo izquierdo llevo un anillo de compromiso. En el derecho, una nota de suicidio.
Hola. He vuelto. Como los ochenta.
He estado en el manicomio. Pero no importa.
Mañana es San Valentín.
En el bolsillo izquierdo llevo un anillo de compromiso. En el derecho, un pañuelo empapado en cloroformo.
He vuelto. Como los estampados.
Me han amputado las piernas. Pero no importa.
Porque mañana es San Valentín.
En el bolsillo izquierdo llevo un anillo de compromiso. En el derecho, “El Corán”.
Mañana es San Valentín.
Y mi única esperanza es que una marea de sangre lo inunde TODO



Un hombre de verdad

Un hombre de verdad no come pescado ni verdura. Ni dulce. La dieta mediterránea es para los enfermos y los maricones.

Un hombre de verdad no se lava. La higiene es para las mascotas y los maricones.

Un hombre de verdad no hace regalos. Ni los acepta. Los regalos son para las rameras y los maricones.

Un hombre de verdad no lee. La literatura es para los gandules y los maricones.

Un hombre de verdad nunca citaría a Proust porque un hombre de verdad no habla. La conversación es para las mujeres. El vocabulario para los maricones.

Un hombre de verdad no besa a los niños. Ni a las mujeres. Los besos son para las viejas y los maricones.

La picha de un hombre de verdad siempre está tiesa pero un hombre de verdad no hace el amor. No le gusta. El sexo es para los menesterosos y los maricones.

Un hombre de verdad no piensa. El pensamiento es para los cobardes y los inválidos.
Y para los maricones.

Un hombre de verdad no nace en el sur. Ni en el este. Ni en Europa.

Un hombre de verdad nunca ha visto el mar. Ni las estrellas



Manolo el del bombo se ha suicidado

Manolo el del bombo se ha suicidado.
No le dejaron pasar con el bombo al estadio.
Caronte cruza la laguna Estigia
en una colchoneta hinchable
con publicidad de Coca-Cola.
El hombre del saco silba
canciones de Belle & Sebastián.
Yo me hago una paja pensando en ti
y otra pensando en Jon Bon Jovi

viernes, 23 de febrero de 2007

MIGUEL FLORIÁN



























Mencionado por:
Basilio Sánchez
José Luis Puerto
Rafael-José Díaz
Juan Pastor
Álvaro Fierro
Javier Vázquez Losada
Frank Rufino

Menciona a:
Basilio Sánchez,
Antonio Colinas,
José María Algaba,
José Luis Puerto,
Juan Lamillar,
Antonio Cabrera,
Rafael-José Díaz.








Bio-bibliografía


Miguel Florián (Ocaña, Toledo, 1953), ha publicado, entre otros, los poemarios: Los mares, las memorias (Madrid, 1992), Anteo (Huelva, 1994), Lluvias (Ávila, 1995), Memoria común (León, 1998), Mar último (Sevilla, 2000), Habitación 328 y otros poemas (2001), La antigua llama (Sevilla, 2004), Reparto de sombras (Madrid, 2005), Cuerpo nombrado (Sevilla, 2005), Gilgamesh (Jerez, 2006).Ha recibido el Premio “Jaime Gil de Biedma”, “San Juan de la Cruz”, ‘Ciudad de Salamanca...











Poética


Preguntar por la naturaleza y el sentido de la poesía, es interrogarse por uno de los más cerrados misterios de nuestra naturaleza; porque la poesía concierne directamente a la esencia de lo humano y sus raíces se asientan en estratos muy profundos de nuestra conciencia. Es por ello que no me siento cómodo cuando pretendo abordar conceptualmente lo que no es accesible a la razón analítica. La poesía se manifiesta como un talante, como una manera de acercarse al mundo. Una experiencia vital, honda, en la que se confunden emoción y conocimiento. Sospecho que en la poesía alienta la convicción de que los seres innumerables que pueblan el universo estamos unidos en una suerte de ósmosis (a mi me gusta darle el nombre de adermia, ‘carencia de piel’). Sería por ello una experiencia sintética, no analítica, de la realidad. Anida un sentimiento monista en el seno de la experiencia poética. La poesía es asimismo un apósito ante el dolor, ante la herida de las incertidumbre y la conciencia del límite.











Poemas





LLUVIA AL AMANECER
Sevilla, 1988

Me acerco a la ventana. Infatigable
la lluvia cae hasta cubrir el alba.
Es de un azul muy frío que se abre
y ahoga de tristeza el corazón.

(Este aguacero, el cielo encapotado,
pueden herir de muerte un corazón.)

Estás aquí, rozándome, y quisiera
llegar hasta la línea de tu sueño,
hasta su umbral de plata y traspasarlo.
Aproximar mis labios a tu alma,
ahora que la lluvia, indescifrable,
ahoga la garganta. Y las palabras
dejan su luz alrededor del sueño.

Nunca pude acercarme hasta la piel
secreta de tu alma. Hasta la orilla
en donde el mundo parece naufragar
y la carne se esconde en su tristeza.

De Anteo. Col. Juan Ramón Jiménez, Huelva, 1994






(Omphalos)
Aber weil Hiersein viel ist
( Porque estar aquí es mucho)
R. M. RILKE




I
Habitar este mundo, la casa, este jardín,
sus cálidas estancias, sus frutos, sus insectos,
la irisación de los helechos, su dolor mudo.
Aquí, en el corazón abierto de las horas,
la soledad inmensa, sin tiempo, de la hierba.
Esta casa, este mundo. Y nada más.
Repitiéndose en el cristal sin margen
del deseo, estar aquí, testigo de los días,
de los rosados días, de los días oscuros,
testimoniando las verdes, las lentas estaciones,
abarcando el horizonte mudo de la tierra,
el arco, indefinido, azul, del mar. Inclinado
a esta sima incesante de cuerpos, de mujeres
y hombres que, fugaces, se adentran en la noche,
(y en la niebla se pierden, y mezclan el sabor
de su ceniza). Es tan fácil, sencillo
existir, así, tan simplemente, y exclamar:
el cielo es ancho, el mar inacabable.


II
Estar aquí, confundido en los seres
(por pequeños, por fugaces que sean),
inmóvil, en el centro del mundo.
Días lentos de frutas demorándose
en madurar, llenos de sol y olvido.
La arcilla blanda, aquel mimbre trenzándose
en los días azules del verano.
Las horas detenidas, y el jilguero
que mira hacia otra edad. Las canastas
con higos y cerezas (las nueces en otoño).
La neblina que disipaba el mundo
en cada amanecer. En este mismo sitio
cuando cada conciencia recupera el camino,
voz íntima de madre, su pulpa remotísima.
Las avellanas llenas de escarcha pegajosa,
las adelfas, el brezo, y el hinojo.
Todo, carne completa, mundo bien colocado
en la boca del hombre. Relámpagos de hiel,
de piedra, y de hermosura, en el brocal
del pozo, aquí, en lo anterior del habla.



III
Toda nuestra ambición es sólo esto: lo idéntico.
Nuestra alma se colma con lo igual, las edades
de nuevo en la memoria, los nombres repetidos.
(Amamos los reflejos, las horas paralelas,
generoso el recuerdo borra lo diferente.)
Reminiscencia secreta de la célula, del átomo
cuando ordena el cristal, del estanque y los astros,
de la lluvia y la grama. Nada más, sólo esto.


IV
Estar aquí, y saberlo. Abierto bajo el sueño.
(¿No es suficiente acaso?) Y poderlo expresar
con la piel rutilante como un cristal, latiendo.
Un espejo avariento o un mar donde las horas
se sumergen, y gime la línea de la carne,
el agua cuando fluye desde el alma a los labios.
El tacto de otra piel que a nuestra piel se acerca
con su tibieza densa de vegetal perdido,
y la fruta redonda, rompiéndose en los dientes,
y es savia y permanencia, y arcilla turbia, y mundo.
Estar aquí en el centro, con la mirada abierta
describiendo la onda sin fin del horizonte.
Y poderlo decir (que la palabra es mucho).
Cada palabra, un dios, alejado, que crece
desde el polvo hasta el hombre, semilla inagotable.
Y la memoria, fija, como un prisma fecundo,
repite las imágenes. Se remansa la luna,
acaricia las hojas de los chopos,
el cabello del niño.


V
Estar aquí, ser cosa entre las cosas.
Saberse, entre los límites de la piel
y de la luz, un mar sin intersticios.
Pasear bajo el álamo, acariciar
su tronco, sentir temblar sus ramas.
Es tan sencillo hacerlo, tan oscuro
y sellado. Instalarse un instante
sobre la voz y combinar los nombres.
Quedar aquí, sobre la tierra. Mudos.

Ser nada más partícula que nombra
lo caduco, lo que brilla y se pierde.

De Mar último. Editorial Algaida, Sevilla, 2001










Cuerpo nombrado


Quiero nombrar tu cuerpo, tu oscuridad, tu lumbre,
el pecho que se inflama,
tu savia azul, el río de tus astros.

Quiero nombrar tu cuerpo, tus caminos,
el laberinto tibio, las girándulas,
el sexo umbrío, las vísceras ocultas,
esa linfa secreta que va trenzando el tiempo.

Quiero nombrar tu cuerpo, los murmullos,
los labios cuando besan o nombran otros cuerpos,
el fuego de la lengua, la humedad de la piel.
Tu saliva que es áspera y amarga.

Quiero narrar tu espalda añil que delimita
con un dios impreciso, inabarcable.


De Habitación 328 y otros poemas. Visor, Madrid, 2001

jueves, 22 de febrero de 2007

JAVIER ESTEBAN GAYO


















Mencionado por:
Marco Antonio Raya

Menciona a:
Felideus
Pablo García Casado
Alberto García-Teresa
David González
Natalia Manzano
Elena Medel
Antonio Orihuela
Marco Antonio Raya
Alejandra Vanessa




Bio-bibliografía

Javier Esteban Gayo (Madrid, 1978) Periodista. Reside en Alcalá de Henares. Ha colaborado, tanto con relatos como con poemas, en diversas revistas y fanzines, entre las que destacan Ariadna, Eldígoras, Realidad Literal, Qi, La Plaza Humana, Los Noveles, Letralia, Margen Cero, Parnaso, Artifex Tercera Época, Bar Sobia, La Rosa Profunda, La Bolsa de Pipas, Dulce Arsénico y Cuadernos del Matemático. Junto a María Isabel Rodríguez, Jezabel Rodrigo y Felideus participó en la obra colectiva Siembra de Tinta, galardonada con el III Premio de Narrativa Mago Merlín de la Editorial Celya.




Poética


Para mí, la poesía es un lugar al que a veces se llega o del que a veces se parte, pero básicamente eso: no más que un lugar.





Poemas



SALARIO

Nada he leído hoy, os digo
sólo esta mujer que asciende
de su verticalidad a haber natura
por hacerse artículo de la presencia
–contrición– en el vagón del tálamo,
sumada ya a las horas de un crepúsculo
que se merece, para qué dudar,
cuando las nubes de liar los bártulos
se hienden aceptadas con epígrafe
y las proporciones de neón por pneuma
me empiezan a saber a bodrios leucocitos
con la forma de S. Forma, exactamente
el tipo blur que les aterrorizara
tanto a vuestros hijos, como el escarificado
que aún aplica un cartoné al moriendi
reseñado para toscos hilos
no lectivos, mientras manifiesta
el esplendor en todo un plausible rechazo
al guiño retransaccional o acrílico,
cuajándose el urgir estos montículos brutales
de mi historia aunque no fue.




FRANKENSTEIN

¿Existirá aquel hombre idéntico
a sí mismo, el hombre sobrio y manual
al que arrojé del libro y de los libros
y revierte, aguardo, de la frase al pie,
se yergue en su posible, ataja a grandes
voces la escalera, roza con su hombro
los visillos y las lámparas del siglo,
concatena pálido rencor y larga
el puño que fulgura y teme trunco
en mis cabellos, nítido vapor
como reguero fucsia, agrio portento
el desalojo de lo riguroso
y nudo que acarrea, pobre torso,
pues refila y cruje alucinado?





GINOIDE
a Mamoru Oshii

Mis ojos son la extensión preferente
de una molécula de circonio. Mi mundo,
una nítida colisión entre la cáustica
acelerada del interregno y la trilogía
recién enterrada bajo veraces artrópodos.

Como ellos, acudo a mi tórax. Emerjo de él.

Así, mi episodio: una estaca de rimel
en la cadencia al alud demorado
de un magno estrujón. Así, soy la resta.
Concédeme figurar los muñones finales
que abarques para asentar mi secreto.

CAMILO DE ORY
















Mencionado por:
Antonio Blanco
Carmen López
María Rayo
José Luis González Vera
Gonzalo Escarpa
Javier Vázquez Losada
Juan Manuel Romero
Luna Miguel
Alicia García Nuñez
Juan Bello
Carlos Contreras Elvira
Hugo Izarra

Menciona a:
Jesús Aguado
Antonio Blanco
Isabel Bono
Paco Brines
Ben Clark
Gonzalo Escarpa
Francisco Fortuny
David Leo García
José Luis González Vera
Carmen López
José Antonio Mesa Toré
José Antonio Padilla
María Rayo
Juan Manuel Villalba



Bio-bibliografía

Camilo de Ory nació en Segovia y en 1970, aunque vive en Málaga. Es licenciado en Psicología por la Universidad de esta segunda ciudad, si bien, por una cuestión de ética y responsabilidad civil, nunca ha ejercido.
Ha publicado los libros Cosas con la lengua (Arguval, 2002) y Lugares comunes (Pre-Textos, 2006, Premio Internacional de Poesía Emilio Prados).
En la actualidad es columnista del diario La Opinión de Málaga, y mantiene un blog en Internet.
La pasión por la literatura no le he hecho renunciar a su verdadera vocación: la de perceptor de becas y subsidios.



Poética

Creo que la poesía es verdad, es decir, creo que escribir poesía es tratar de llamar a las cosas por su nombre. La poesía no es, desde luego, una ciencia exacta, pero debe aspirar a ser exacta. A un verso se le puede perdonar que le falte algo, pero no que le sobre: ni una sílaba, ni un silencio. Del mismo modo que una mosca echa a perder una sopa, una mala palabra, una palabra mal puesta, puede echar a perder un poema. Yo abogo por una poesía libre de moscas y de adjetivos superfluos y melifluos. Creo que la poesía y la literatura en general son, en definitiva, y en el mejor sentido de la expresión, cuestión de higiene.



Poemas

FRONTERA SUR


Oiga, con mi caballo
nada me queda lejos;
llaneo bien, campeo,
sé que puedo alcanzar

Pecos en un suspiro;
llegar antes que usted,
bañarme en un barreño
-dejar el agua negra-,

mandar la ropa al tinte
a que la lave un chino
y esperarla en la cama,
fumándome un cigarro.


(Inédito en libro)




ASÍ EXISTE ESTE AFECTO

Igual que el agua quema
si hierve,
como el descanso agota
y el no comer acaba con el hambre
y una cerveza quita la resaca;

como termina el viaje
al alcanzar el punto de destino;

como da sed el vino,

como es posible hablar sin decir nada;
como crecen las uñas de los muertos,
existen los afectos.


(Inédito en libro)





ERAS DE RISA FÁCIL

Eras de risa fácil y también
llorabas fácilmente. No tenías
pudor con esas cosas. Cada día
era una peripecia que tu piel

sabía celebrar. Ser para ser.
Vivir para vivir. Muerte dormida.
Odié como una boba consentida
tu afición a las flores de papel

y a otras formas teóricas de engaño.
Negabas tu intención de hacerme daño.
Hay que negarlo todo. Me abrumaba

tu terca propensión a los extraños,
tu más que inexorable entrar en años,
tu forma de mirarme. Casi nada.


(Inédito en libro)

martes, 20 de febrero de 2007

PABLO TEXÓN CASTAÑÓN























Mencionado por:
Sofía F. Castañón
Víctor M. García
Víctor Sierra
Sara Herrera Peralta

Mencion a:
Xuan Bello
Lourdes Álvarez
Ana Vanessa Gutiérrez
Berta Piñán
José Luis Piquero
David González
Sergio Rigazio
Víctor M. García



Bio-bibliografía

Nació en Felechosa (Asturias) en 1977. Es Profesor de Lengua Castellana y Literatura y Licenciado en Filología Española y Filoloxía Asturiana.
Ha publicado el poemario Toles siendes (Premio Nené Losada Rico; Trabe, 2005) y en fechas recientes aparecerá La culpa y la lluz, con el que ganó el Premio Teodoro Cuesta.
También ha editado un libro de relatos (Catedral, Ámbitu, 2006) y una traducción de August Strindberg al asturiano: Xulia (Ámbitu, 2006).

Su blog: pablotexon.blogspot.com



Poética

Escribo para conocerme y para conocer. Yo también quiero ser pretencioso y aspirar a ser sublime sin interrupción.





Poemas



Summertime

It’s summertime and
the livin’ is easy
George Gershwin



Despertamos solo esmolecíos
polos puñales de la música,
primero que los movimientos lentos
esmigayen les hores
tebies de fuera.

La mañana ye demasiao densa
pa recordar tolo qu’hai
que recordar y val
más siguir asina, llorando a cada
cantar, sangrando a cada
nota, dimitiendo de los caminos
en favor de los versos.

Porque ye veranu;
depués de tres meses y un
desastre ye veranu
y vivir ye fácil, agora que te
canto al oyíu “hey, no
hay mucho que hacer
aparte de estar
despiertos en la cama”,
agora qu’escaeciemos
la cárcel remota del reló
y nun da más nun saber
por qué tamos equí
nin tar tan ciegos y inmóviles
otra vez.

Ye veranu y vivir ye fácil.



Summertime

It’s summertime and
the livin’ is easy

George Gershwin



Despertamos sólo preocupados
por los puñales de la música,
antes de que los movimientos lentos
desmigajen las horas
tibias de fuera.

La mañana es demasiado densa
para recordar todo lo que hay
que recordar y es preferible
seguir así, llorando a cada
canción, sangrando a cada
nota, dimitiendo de los caminos
en favor de los versos.

Porque es verano;
después de tres meses y un
desastre es verano
y vivir es fácil, ahora que te
canto al oído “hey, no
hay mucho que hacer
aparte de estar
despiertos en la cama”,
ahora que olvidamos
la cárcel remota del reloj
y no importa no saber
por qué estamos aquí
ni estar tan ciegos e inmóviles
otra vez.

Es verano y vivir es fácil
.









Arte y ensayu

Xugábemos a facer películes
na tarde incierta,
a confundir momentos con escenes,
a planificar la midida de la guapura,
a cuantificar el tiempu del dolor

Facíemos películes coles nuestres vides
¾sesión continua d’inconsciencia¾
pa ser a algamar a onde solo algama
la mano perfecta y fatua de la ficción,
p’asomamos a los precipicios
porque asina lo mandaba’l guionista,
facedor remotu y cruel de la risa

Y aquella orquesta invisible y certera
improvisando febrilmente
una banda sonora

Xugábemos a facer películes
na tarde incierta.
Será por eso que lo recuerdo
too en blanco y negro.
Amor, somos un clásicu del desamor.



Arte y ensayo

Jugábamos a hacer películas
en la tarde incierta,
a confundir momentos con escenas,
a planificar la medida de la belleza,
a cuantificar el tiempo del dolor

Hacíamos películas con nuestras vidas
¾sesión continua de inconsciencia¾
para conseguir alcanzar a donde sólo alcanza
la mano perfecta y fatua de la ficción,
para asomarnos a los precipicios
porque así lo mandaba el guionista,
hacedor remoto y cruel de la risa

Y aquella orquesta invisible y certera
improvisando febrilmente
una banda sonora

Jugábamos a hacer películas
en la tarde incierta.
Será por eso que lo recuerdo
todo en blanco y negro.
Amor, somos un clásico del desamor.







Faya

tien mofu la primer taya que fixi
na faya de Cel.lero
PTC ‘82
domingu les calamiyeres teniendo pola
pota d’arroz a lo probe
la mano feble que nun ye a tarazar la corteya

xunta la poza tantes veces repasada
LTF ‘67
ocho persones segando n’andecha
un mes d’herba y vinu
la camera enllena pates que nun pregunten
qué ye lo que pasa fuera

y cuando tu viniesti
P y C ‘03
camudando los vezos
“esta ye la primer taya que fixi”

y tovía hai sitiu pa munches más tayes
toa una estirpe nesti tueru
la buelga vexetal d’una familia equí llabrada
¿quién va valtar primero,
quién va cayer anantes?

naide sabe lo que dura una
f
a
y
a
piérdese na memoria’l momentu en que biltó esta faya
y solo’l que la tira
embaxo
pue saber la so edá
el so tiempu

el día que desapaezamos sabré cuánto llevamos sobre la tierra
el día que desapaezamos

toa una estirpe nesti tueru


Haya

tiene musgo la primera muesca que hice
en el haya de Cel.lero
PTC ‘82
domingo las cadenas sujetando la
olla de arroz a lo pobre
la mano débil incapaz de hendir la corteza

junto al hoyo tantas veces repasado
LTF ‘67
ocho personas segando en común
un mes de hierba y vino
el camastro lleno de piernas que no preguntan
qué es lo que pasa fuera

y cuando tú viniste
P y C ‘03
mudando los hábitos
“esta es la primera muesca que hice”

y todavía hay espacio para muchas más muescas
toda una estirpe en este tronco
la huella vegetal de una familia aquí labrada
¿quién va a ser derribado con anterioridad,
quién va caer antes?

nadie sabe lo que dura una
h
a
y
a
se pierde en la memoria el momento en que brotó esta haya
y sólo el que la tira
al suelo
puede saber su edad
su tiempo

el día que desaparezcamos sabré cuánto llevamos sobre la tierra
el día que desaparezcamos

toda una estirpe en este tronco

lunes, 19 de febrero de 2007

RAFAEL MUÑOZ ZAYAS


Pablo Acevedo

Menciona a:
Ernesto Pérez Zuñiga
Pablo Acevedo
Javier Benítez
Alfonso Salazar
Javier La Beira Strani
David Castillo
Juan González Cabezas
Diego Medina
Inmaculada Moreno
Esther Morillas
Chus Pato
Julieta Valero
Diego Valverde Villena
Valentí Puig




Bio-bibliografía

Rafael Muñoz Zayas, Panamá, 1972. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Málaga y atendió los cursos de doctorado en la misma. Poeta y narrador ha publicado los siguientes poemarios: Leucemias infinitas, Virazón, Málaga (1996), Canto del mal soldado, Ayuntamiento de Málaga, colección Monosabio (2000) y Sones de dicha (2001), este último premio de poesía Ciudad de Ronda. Parte de su poesía ha sido traducida al inglés, al francés, al árabe, al polaco y al serbocroata. Codirige la colección de poesía No+papel. Ha sido invitado a participar en numerosos encuentros literarios entre los que destaca la Bienal de Jóvenes Creadores del Sur del Mediterráneo, Roma, 1998 o el Encuentro Internacional de Escritores en Belgrado 2005. Su obra está recogida en numerosas antologías entre las que destacan: Periféricos. 15 Poetas. Ignacio Elguero editor. Madrid, 2004; el catálogo Roma 1999, Visioni de Futuro. Ed. Catelvecchi Arte, Roma, 1999. Entre las más recientes destacan la antología creciente Siete Samuráis 2, La Isleta del Moro, Granada, 2005 o la antología Los lugares del verso. Fundación Salamanca Ciudad de Cultura. Salamanca, 2005.
www.rzayas.com




Poética

Todo creador tiene una voz, un canto, un canon y un impulso de creación. La voz se encarna en su momento histórico, el canto debe ser reflejo del mundo que se vive pero no despojado de su tradición, el canon una búsqueda constante que nos permita seguir siendo transmisores puros de la palabra inmaterial y eterna y, por último, un impulso creador nacido de una doble exposición al fenómeno poético que crea y que a su vez contempla. Una suerte de trovador mundano con una ruta marcada entre dos puertos, uno poblado por el espectro de Mallarmé y que nos obliga a conjurar las palabras de la tribu, otro sumergido en las aguas vastísimas del Larrea ensayista, que nos eleva a la autoridad profética de ser torres de Dios, y entre medias, en esa pequeña jábega que habitamos desde el momento de la creación primera hacia la última consciente, se encuentra el poeta, con todas las herramientas de nuestra tradición lírica a nuestro alcance y la obligada tarea de rehacerla, recrearla, cambiarla, destruirla si es necesario para que nuestra voz se aposente en ella, crezca en ella, se vuelva tradición renovada en nuestra palabra.




Poemas

VARIACIÓN Y SER
En el fondo quise ser
guerrero camboyano
metódico amante viejo
delicada flor entre el hierro pantanoso
herido por la mujer entre el arrozal
príncipe del triángulo blanco
y un pequeño rifle de madera

bajar a las selvas del sur
vivir embrutecido

con un gatillo de juncos en el pelo
caminar por las arenas de un camino
sembrado de cadáveres - niños
y caña de azúcar desmedida

y tu ceño mercenario
apartando las rosas

y al volver al poblado
ver a mi madre lavando
la mandioca al fuego
un caldero de madera
ropas sucias
mi padre

(Canto del mal soldado, 2000)



SON DE SER

Ser
de una familia sin crepúsculo
en una tierra sin día

vivir como esquimal
dejarme morir en la nieve
guarecerme del frío bajo el hielo
tener una gran canoa un arpón
un pelliza de marmota o reno

abrigarme durante seis meses
hibernar trocarme en oso blanco
picar el hielo con mi escala y deslizar
un sedal en un agua
tan helada
como mis sueños

y dormir durante medio año
no conocer la hospitalidad de los otros
ceñirme las entrañas de ciervo rojo

y estar atento al cielo por donde cruzas
las pestañas cubiertas
esquirlas de rocío heladas
y hundir miradas negras
en mi destino
escrito por estrellas
errantes vagas

tal vez horas más cortas
ciclos secretos

amarrado sentado en la proa
que conduces al puerto de la muerte

(Sones de dicha, 2001)




multinacional

ha quedado claro para el mundo:
ya no más arco iris dibujados por la lluvia
sólo enérgica luz difusa
de ángeles que llenan el aire
de una voz que dicen es divina
helicópteros y máuser cargados
desde el norte
nuevas hordas de
legiones sedientas que se embarcan
en siete cuatro siete
de vuelos charter que se elevan
hasta las costas que emboscan sus burdeles
en los ingrávidos consejos tribales que
en junta de gestión y marketing
desangran las venas de la tierra
desecan al mediterráneo
violan los bosques y con su sangre
riegan campos de golf
y mutilan adolescentes
en la orilla negra de sus piscinas
pues tienen prisa
por borrar las huellas
que conducen a la senda del pasado
y juegan con la hecatombe sin ruido
y el cambio fácil que produce migraña
donde el porvenir bate el mosto indigesto
del pecado atroz
de dios expulsando a dios del paraíso


(Antología Los Lugares del Verso, Salamanca, 2005)