miércoles, 25 de abril de 2007

MARÍA SALGADO

Y alrededor un topo. Performance de Roxana Popelka & María Salgado / música: Le parody / Nits d'aeilo i art, Valencia / 31.01.09 / foto: Marta G. Franco












Mencionada por:
Pepe Ramos
Carmen Camacho

Menciona a:
Luz Pichel
Eva Chinchilla
Chús Arellano
Ignacio Miranda
Julieta Valero
Patricia Esteban
Sandra Santana
Sayak Valencia
María Eloy García
Carmen Camacho
Eduard Escoffet
Luis Melgarejo
Andrés Fisher
Ángela Segovia
Soledad Sánchez Parody
Julián Herbert
Martín Rodríguez
Martín Gambarotta
Gabriel Cortiñas
Yanko González
Laura Jaramillo




Bio-Bibliografía

María Salgado. Madrid, 1984. Poeta low-tech. Ha publicado ferias (Madrid: CEP de la UP José Hierro del Ayto. de S.S.Reyes, 07; III Premio Félix Grande) y 31 poemas (Málaga: Puerta del mar, 010). ready (Madrid: Arrebato libros, 012) es su primer libro. Hace zines, bandas, recitales y pruebas como el proyecto de tráfco de libros, poetas y reseñas Contrabando. Escribe el blog Globo Rápido.

poética_012/1_ FRAGA HA MUERTO. En Globo Rápido, 14.2.12.

poética_011/3_ es escritura 1. cualquier Toma de Forma 3. cualquier Forma de Toma 5. las formas tomadas del amor / las tomas por amor Y. de cualquiera / a Cualquiera X. Secreto iluminado

poética_07/4_No narrar. Desear escribir no un poema, sino gastar un material que se resiste. Ser tan poca cosa que no devergüenza decir yo (Luisa Castro)






Poemas




lo copia con papel carbonatado
en negro de carbón falta su
escrito

cc

agachada

cc

tensión del arco, piedra

cc

cto /afe             (por)
cto /conta         (calco)

cc

en sí del no

cc

rostros enfebrecidos
focos de coche herido
recortes de bloque por fractal, impresiones
y paisajes de una mal iluminada claridad

(dibujo a carboncillo)





***



bcc

el espejo en el que se refleja
y repite sin copiar esta señal
y de agua

y el vaso en donde reverbera
y la luz para el reparamiento

el eco y

dentro del pliegue del oído y la
caída mejorada y por su historia
el pronunciado/negro/sylencio

de las cosas




***



la espuma
la escritura iluminada
la maleza del agua
la turbiedad
el aceite
el temor de la
un bote muerte de
pintura
en medio de la negra
el mar que noche rompe
la tormenta
su posesión drogada
el deletéreo gas de
la piedra ilegible
su frotamiento para
ob te ner
luz

stylographic writer

el mestizaje es importante



martes, 24 de abril de 2007

MATILDE CABELLO
















Mencionada por:
Elena Medel
Prudencio Salces
Isabel Serrano
Manuel Gahete
Rafaela Hames
Antonio Flores Herrera

Menciona a:
Juana Castro
Elena Medel
Mercedes Castro
José Lupíañez
Eduardo García
Rafaela Hames
Isabel Serrano
Manuel Gahete
Araceli S. Franco
Antonio Varo
Prudencio Salces
José Antonio Santano
Manuel Sanchís
Lola Wals




Bio-bibliografía

Matilde Cabello. Puerto Real (Cádiz) 1956.

Poesía: Entre El fruto de aljamía (1991) y La tierra oscura (2004) lleva publicados Las teas de la tarde (1992) Azul Reflejo (1993), Tres cantos para un niño oscuro (1993) El culto de la espera (1994), Cenizas de otro Sur (1995), avalados, por los premios “Luis Carrillo de Sotomayor”, “Mujer-Arte”, “Mario López” o “Rosalía de Castro”, entre otros.
Salvo apariciones en antologías y algunos opúsculos como Remembranzas, Biografías o De los días azules, el resto de su obra permanece inédita.

Autora de la novela Wallada. La última luna (Edt. Almuzara, 2005), ha participado en jurados, congresos y encuentros nacionales e internacionales con comunicaciones relacionadas con la poesía y las mujeres andalusíes.
Es columnista y colaboradora desde principios de los noventa, en el diario Córdoba y, a partir del año 2000 en diario el Día y guionista y presentadora de TV.





Poemas


LA RUPTURA


Españoles, dijeron, Franco ha muerto.
Y allí me quedé yo, con quince años
de banderas y signos en la espalda.

Los fantasmas salieron de los sótanos,
las cigüeñas volvieron a su oficio,
los amores eternos caducaron
y el celofán cayó de las palabras.
Nos abrieron los pisos clandestinos.
Sus sábanas al sol y sus consignas.
Nos hicieron creer que un equipaje
se queda en la estación cualquier mañana
como se olvidan los paraguas
si sales
y ha escampado.





El ojo del triángulo

Sabed que reivindico, pese a todo,
la infancia que tuvimos.
Por encima del sexo mutilado
y de órdenes supremas.
Porque Dios nos miró desde un triángulo
y en su observancia fuimos
capaces de subir a interrogarlo.


De: La tierra oscura(Córdoba, 2004)





Larache

La luna de septiembre nos convocó en Larache.
Mil novecientos treinta en el hotel España.
Un conserje mestizo, las anchas escaleras,
pasillos infinitos y puertas azul cielo.
Topolino, uniformes, música de gramolas,
cortinas rojo sangre, bañeras dieciochescas.
Aquella noche fuiste un galán de Alhucemas,
salido de los textos de aquella guerra antigua.
Mas no te envalentones y ni cebes tu autoestima.
Sucede que la niña de cuentos aprendidos
da cuerda a su memoria apenas que la animen.
De vuelta la dos mil uno detesto las batallas
y junto a ti, rifeño, la paz es utopía.

Inédito.





LEY SÁLICA


Prolongaré este amor porque te excluyo
de los lunes, la compra y la oficina.
Aún pretendo doblarte en el estuche
de mis tiempos azules, donde nunca
dejo entrar el otoño y sus tormentas.

Allí te aguardaré. Pero no vengas.

Del texto inédito: Leyes de Gravedad





Estarás

Cuando nada concluya. ¡Cuándo todo sea eterno!Vicente Núñez.

La lluvia hurgó en los ojos y encontró a la tormenta.
Aquel cálido junio se me trocó en noviembre,
la mañana de sábado en noche de domingo.
Me volví a los arcones de nácar donde escondo
las prendas exquisitas, sabiendo que estarías
entre coronas fúnebres y crisantemos secos,
las huellas de otras muertes que he velado en las tuyas.
Envuelto en carey blanco aguardaba el recuerdo:
Tu verbo de diamante, los dedos entre el Chesterfield
y esa media sonrisa llorándole a la vida,
convirtiendo en retablo los zócalos del Tuta,
tallando de caobas sus mesas de formica,
pintando los murmullos con notas de Beethoven.
Y supe que tu lengua le venció al epitafio,
que estarás mientras quemen las súbitas heridas
y tu Longines marque las horas de un vacío.
Porque todos guardamos las hebras de algún cuerpo,
esa tarde que nunca nos vestirá de rosas
o unas manos amadas, avaras al mendigo.
Cuando ronde el cetrino moscón de la hermosurao nos cerque la llama de tu Poley de invierno,
cuando tiemble la carne hacia el desnudo enigma ...Estarás. Y sabremos que mienten las esquelas.

(De: Dime que te quiero. Antología Homenaje a Vicente Núñez. Ateneo de Córdoba, 2004.)

AMPARO HUESA VINAIXA























Mencionada por:
Carmen Salazar

Menciona a:
Wislawa Szymborska
Blanca Andreu
Clara Janés
Leopoldo Mª Panero
Carlos Edmundo de Ory
Carmen Salazar
Juan Luis Bedins





Bio-bibliografía

AMPARO HUESA VINAIXA nace en Vilavella (Castellón).Se traslada a Valencia donde estudia hasta terminar la licenciatura en Geografía e Historia. Tras aprobar oposiciones como profesora de Secundaria, en la actualidad trabaja en una Escuela de Adultos. Ha colaborado en numerosos actos y lecturas en la ciudad de Valencia. Pertenece al grupo fundador de la asociación literaria “El sueño del Búho” y su obra se ha publicado en diversas revistas poéticas y antologías. En el año 1994 quedó finalista en el premio Carmen Conde de poesía.




Poética

Entiendo la escritura como un proceso ambiguo: placentero y doloroso .Si por un lado me permite sentir la satisfacción de expresarme y conocerme a mí misma, por otro me exige el esfuerzo de la coherencia y la fidelidad. Coherencia conmigo misma y fidelidad a unas ideas y actitudes que dan sentido a mi realidad. La escritura es como la vida: necesita atención y cuidado todo lo cual surge de lo más profundo del corazón.




Poemas


EL SALTO

El viejo estanque;
Una rana salta dentro,
El sonido del agua.


Bashô



El equívoco y el salto.

Como la rana
en el estanque
así la primavera
cada año renace
en el árbol
y en la hoja.

Sólo esperar
el sueño descifrado
de una noche sedienta
de manos húmedas.

Calor luminoso
agua que se vierte
en la ignorancia
siguiendo el rastro
del amor.

Yo soy otro ser
Que soñó conmigo.





LA NOCHE TRANSFIGURADA

Se transfigura la noche,
Se fragmenta la vida:
Tormento de las aves silenciosas.


La luz emerge en la montaña
Penetrando la sombra;
Vibra la oscuridad desolada.


En sólo un instante
Se transforma el centro.
La tierra se mueve,
Alertando al tiempo.


Secular se acerca el fin
Y la noche se aleja.


“El sueño del búho” Antología, Valencia, 2007





Llegar hasta los huesos de la vida

Sentir el latido de la muerte
Soñar el universo en movimiento,
La luz de los rincones invisibles:
El hálito del tiempo.

Aquel pájaro voló desde la rama
Y atravesó la nube.
No he visto el horizonte esta mañana.
He seguido las huellas en la arena;
Nadie habló conmigo. Ni siquiera
El viento que trae los recuerdos.

Se me escapó la brisa y la marea
Sin alcanzar la dicha.
Salvaje es el aullido de la noche
Animal que se esconde en su caverna,
Oscuridad de rabia y de tristeza.

Sombra lenta de una pesadilla
Tranquilo gotear de la cisterna
Mármol, dulce rostro
De un muerto sonriente
Torpe, pesada espera sin descanso.

Sufre el destino que marcha
A la deriva y cae vertical
Al precipicio.

lunes, 23 de abril de 2007

RUBÉN MARTÍN






















Mencionado por:
Raúl Quinto
María Salvador
Nieves Chillón
Ventura Camacho
José Alejandro Simón
Iván Vergara
Salvador Galán
Pablo Acevedo

Menciona a:
Ada Salas
Antonio Gamoneda
David Mena
Eduardo Moga
Elena Medel
Enrique Falcón
Juan Carlos Mestre
Joan Margarit
Juan Andrés García Román
Leopoldo María Panero
María Salvador
Marius Sampere
Nieves Chillón
Pablo Acevedo
Pere Gimferrer
Raúl Quinto
Joan de la Vega
Sofía Rhei
Marcos Cantelli



Bio-bibliografía

Rubén Martín (Granada, 1980) fue miembro del consejo editorial de Contra Tiempo y ha publicado poemas y artículos en revistas como Salamandria, Re:Viste, Oniria, Parnaso o Mester de Vandalía. Ha sido seleccionado en las antologías Andalucía Poesía Joven (Plurabelle, 2004) y Poesía por venir (Renacimiento, 2004). Sus poemas han aparecido asimismo en publicaciones colectivas como Agua (en colaboración con la fotógrafa Llanos Gómez) y Palabras sobre palabras (Asociación Cultural La Tertulia, 2003) y en la plaquette monográfica Interferencias (la misma editorial, 2003).
Ganador del certamen Andalucía Joven de 2006, Radiografía del temblor (Renacimiento, 2007) es su primer libro de poemas.

http://http://www.rubenmartin.com/



Fragmentos de una conversación ficticia (octubre de 2004):
…Aspiro a una escritura trágica, porque la verdadera tragedia no cree en la subjetividad ni en los valores eternos. No me interesa el poema que no contenga una catarsis.
(…)
Un poema que hablase desde un lugar desconocido, por lejano o por angustiosamente próximo, pidiéndonos ayuda.
(…)
No renunciar ni a la inteligencia ni a la belleza, ni a lo carnal ni a lo descarnado, ser al mismo tiempo un refugio frente al terror y una manera de recordarnos su existencia.
(…)
Escribir unas pocas palabras, escasas, como susurradas al oído; como dijera Rilke, en parte por vergüenza, en parte, tal vez, por una esperanza inconfesable.





Poemas


NO MÁS SÚPLICAS


No más súplicas.
Que tan sólo nos eclipse nuestra carne
y se nos caigan las luces al suelo.
Ven, a oscuras,
el silencio hecho tacto por delante;
dibújame en la piel un sótano, una ausencia,
un grito en la espina dorsal, un camino a casa.
Que ese camino nunca termine.
Que el miedo no se acueste entre nosotros.


***


El acto de no ver
tiene sus propios ojos;
el de no respirar,
oxígeno en la noche.
El no tocar
una caricia a solas;
no escuchar
su oído firme, interrogante,
más hondo en el espacio en que latimos.

Pero el acto
de no morir nos tiene sólo a nosotros,
nos sostiene: esta mirada límite,
tensa contra los muros del asedio.


***



MATAR EL TIEMPO

Encontré a mi asesina a medianoche.
De pie junto a la cama, a contraluz,
sus ojos sonreían
como hielo en la sangre. Eran sus labios
un exceso de sombra, apenas entreabierta;
y todas mis palabras
no imitan sino el trazo de sus muslos.
La ciudad y la fiebre nos dejaron a solas,

bajo la lluvia negra: “No te asustes.
He venido hasta aquí para matar el tiempo
y verte copular con su cadáver”.


(de Radiografía del temblor, 2007)

domingo, 22 de abril de 2007

PABLO LÓPEZ CARBALLO

























Mencionado por:
Iñigo San Sebastián
María Inmaculada Fernández Barjola
Ángel Muñoz Rodríguez

Menciona a:
Mariano Peyrou
Carlos Pardo
Alberto Santamaría
Esther Ramón
Marcos Canteli
Marta Agudo
Luis Muñiz
Pablo García Casado
Vicente Luís Mora
Iñigo San Sebastián
María Inmaculada Fernández Barjola
Yaiza Martínez
Eli Tolaretxipi
Ana Merino
Mercedes Díaz Villarias
Mercedes Cebrián
Jordi Doce
Álvaro García
Ada Salas
Antonio Méndez Rubio
Elena Medel
Lorenzo Oliván



Bio-bibliografía

Pablo López Carballo (Cacabelos- León, 1983), ha publicado el libro Sobre unas ruinas encontradas (IV Premio internacional de poesía La Garúa, 2009) y los cuadernos Viandante (Sevilla, 2004) y Cámara de mano (Premio letras jóvenes Castilla y León 2008). Licenciado en Filología Hispánica y Teoría de la literatura y literatura comparada, actualmente escribe su tesis doctoral sobre poesía hispanoamericana. Colabora con reseñas en diversos medios y codirige el espacio de crítica Afterpost.




Poética

Mirarse de nuevo _crear
hacia el exterior desconocerse
en aparente principio
continuar abandonarlo _salir
volver a entrar recibir al viento
cambiar de piel y de ojos
otro color otra espesura
el rastro: así nacen los desiertos.





Poemas



SALTAR DESPUÉS DEL AIRE
Lo llamo mar por nombrarlo inabarcable
el aire sin pulmón no es aire
es corteza que se rompe
en la pantalla, hilo y plástico
como en fractura.
Lo nombro sin esperar que nos salve
la luz a ti y a mi, las palabras y los huesos.
Desesperar es imposible demasiado espacio
bajo el agua. Quité el tapón nada cambia
cierras el grifo y gotea.





VACÍO
Ninguna frase que decir, colocamos
arena y piedras sobre el sillón los vasos
al suelo, alguna idea, ninguna idea
pero hemos derribado las estatuas
no está mal para ser hoy. Te dejo
aquí en este verso. La estética
del abandono es raíz en sustantivo.
Detrás de las montañas está la frase
algo tendré que hacer decir. No me quedo
con nada, tan solo con la estatua
que había que ya no hay.
Cambiarlo de lugar.





SOLUCIONES APLAZADAS EN DESVELOS
Diferentes especies vegetales,
anoto los resultados, crecen.
Líneas rectas escasas entre cinturones,
acelerador de parábolas. En la cama
recién pescada aleteas. Desconsuela
ver como te secas; en el hielo
un pájaro se posa vuela
corta el tendido eléctrico.
Seres microscópicos la sorprenden
estaban ahí antes que ella.



Desnudez.
Después: el ácido
sobre la madera. Ahora comienza
a tomar forma, soy testigo.
No acierto a ver las modificaciones,
se superponen, conforman
un nuevo territorio, materia
compuesta de matices. Tomo distancia:
bajorrelieve en blanco.

sábado, 21 de abril de 2007

EDUARDO LÓPEZ TRUCO




















Mencionado por:
Juan Manuel Romero

Menciona a:
Joaquín Ríos
Tomás Cano
Josep Maria Nogueras
Alfonso Sánchez Rodríguez
Antonio Jiménez Millán
Pere Rovira
Joan Margarit
Vicente Gallego
Juanjo Manau
Pere Pena
Rafael Fombellida
José Luis Piquero
Juan Frau
Lorenzo Oliván
Lorenzo Plana
Josep M. Rodríguez





Bio-bibliografía

Eduardo López Truco [Lleida, 1965] es licenciado en Filología Hispánica y trabaja como profesor de Lengua y Literatura Castellana en el IES Caparrella de su ciudad. Ha publicado una reedición del libro de Rafael Porlán, Romances y Canciones [Sevilla, 2003], así como, artículos y poemas en diversas revistas literarias. Es autor de un libro de poemas inédito. Recientemente ha traducido una selección de poemas de los poetas norteamericanos Henri Cole y Philip Levine [Una verdad sencilla, Santander, 2007].




Poética

Aprecio la poesía que habla de las personas y de sus sentimientos, de lo que los ha traído hasta el presente y de sus sueños. Es el espejo donde se refleja este mundo y lo que le da sentido, la razón que nos justifica. Sin duda nos proporciona una visión de las cosas que trasciende la palabra escrita, los géneros literarios y las fronteras culturales y tecnológicas, incluso el tiempo.





Poemas


EL RITMO DE LOS RÍOS

a Tomás Cano

En cada orilla
del río colocaron un extenso
margen de losas que, a modo de freno,
delimitaba el cauce y devolvía
la paz al corazón revuelto de las aguas.
Al tiempo resurgieron nuevamente
entre los intersticios
hierbas, juncos
y algunos chopos arraigaron tímidos,
esparcidos, donde antes otros dieran
renombre y sombra a la ciudad.
Cambió
el paisaje para volver a ser
el mismo. Sólo que otros ojos, otros
hombres, otra memoria
los miraban entonces.
También hoy,
cuando ha visto en aquellas piedras lisas
las losas imaginarias
de cuantos se quedaron en su orilla,
a desaire del frío y la humedad,
el vértigo del tiempo se ha apoyado
en sus hombros, cargándole el peso
de quienes respiraron bajo este mismo cielo
la bocanada de aire que sería
su final, su horizonte sin banderas.
Desde este lado
del presente continuo apenas nada
queda del fuego, del sudor, del odio
con que se dispararon
hermanos y enemigos
hace más de sesenta años.
Las guerras
y las crecidas súbitas
arrastran tras de sí el cieno y la esperanza
en forma de agua turbia.
Un cohete que suena es un disparo
furtivo, que atraviesa el corredor
del tiempo y da en el blanco:
un hombre, una palabra, un testimonio.




LA FUERZA DE LA SANGRE

Aquí murieron, hoy viven aquí,
aunque no distingamos ya sus caras,
ni sus nombres, que la tierra ha hecho suyos.
Viven aquí. Los veo en cuanto hicieron,
en todo aquello que ocupó su tiempo:
la sombra de las casas que acogió
sus vidas; los caminos, que los pasos
trazaron somnolientos, abatidos.
Son ellos este almendro que florece
e inunda de fragancia todo el patio,
los brazos retorcidos de las parras
que los gatos emplean de escalera.
La razón que nos trae nada sabe
de fiestas semanales ni distingue
la fuerza de la sangre. Por el jardín
un airecillo juega con las rosas;
la mano del almendro me acaricia
de nuevo, se entretiene el tiempo,
aquí me quedo, aquí me olvido, aquí.






POR LA ESPALDA

No es que fuera una mañana especial. La niebla aún no se decidía a regresar por donde había venido. Se empezaban a despertar las calles y los ruidos se iban apoderando de los huecos. Por la espalda, dos tiros. A la cara, el resto del tambor. Una música extraña para no entender de dónde venía. La extrañeza misma de esa música inesperada cogió a todos lejos de fijarse en el invitado de las primeras horas de aquella mañana.
Llevaba a la muerte cogida de la mano. Y el impulso de la vida arrebatada lo arrastró calle abajo, sin distinguir aceras ni asfalto ni tráfico o terrenos enfangados. Como la otra vida, la muerte tiraba de él, ciega. Con mano invisible señala su próxima pieza a abatir

viernes, 20 de abril de 2007

SANDRA SANTANA




















Mencionada por:
Benito del Pliego
Sofía Rhei
Ana Gorría
Marta López Vilar
Annelisa Addolorato
Vicente Luis Mora
Julio Reija

Menciona a:
Mercedes Cebrián
Patricia Esteban
Ana Gorría
Marta López Vilar
Mariano Peyrou
Benito del Pliego
Sofía Rhei
Martín Rodríguez-Gaona
Julieta Valero
Ignacio Vleming




Bio-bibliografía

Sandra Santana (Madrid, 1978). Licenciada en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Ha completado su formación en Viena y Berlín, donde actualmente realiza estudios de postgrado. Fue finalista del Premio Emilio Prados de Poesía (2001) y becaria de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes (2002-2004). Ha sido incluida en la antología Todo es poesía menos la poesía. 22 poetas desde Madrid (Eneida, 2004). Es autora de los libros de poemas Marcha por el desierto y Es el verbo tan frágil, de próxima aparición el la editorial Pre-Textos. Como traductora ha realizado versiones de la obra poética de Karl Kraus, recogidas en Palabras en versos (Pre-Textos, 2005), así como del poeta Ernst Jandl. Pertenece a la plantilla de El águila ediciones (http://www.elaguilaediciones.wordpress.com/).


Poética

Poesía como hurto y como suspensión voluntaria y provisional de la incredulidad que induce a aceptar las experiencias más extraordinarias.




Poemas de Es el verbo tan frágil


DE LA CARESTÍA DEL ARGUMENTO O QUÉ SE HIZO DE LO INENARRABLE


El tema es desde luego intratable.

No fue lo que dijimos,
no fue lo que dejamos por decir, tampoco
desembocó en una decisión.

Apenas se lastimó nuestro tejido
argumental dejando un espacio
abierto para lo porvenir.




RUPTURAS DISIMULADAS TRAS UNA CARITA SONRIENTE

Siempre detecto un gesto
de incredulidad
cuando te hablo acerca de los frágiles mecanismos
ocultos tras una apariencia infantil.

Como no crees en ellos, lo dejaste
caer y me miraste victorioso
al ver su superficie intacta a pesar del impacto.

Imagina lo que sentí al recogerlo
y escuchar esa pieza suelta en su interior.




UN TREN AVANZA DESDE LA BOCA AL OÍDO


He aquí la fuente
de todas sus preocupaciones:

Aquello que
tímidamente atraviesa la frontera
de sus dientes
toma caminos impredecibles,
atraviesa parajes insondables.

(Y ella observa impotente tras la ventana)

jueves, 19 de abril de 2007

ALFONSO ORTEGA BORREGO
























Mencionado por:
María Ruiz Faro

Menciona a:
María Ruiz Faro.
Daniel Fernández.



Bio-bibliografía

Alfonso Ortega Borrego, nace en Jerez de la Frontera en 1974. Hasta los 21 años vive en un pequeño pueblo rural y luego se traslada a vivir a Sevilla, Francia y Polonia. Ha trabajado como educador social, formador y profesor de español para extranjeros.
En 2007 publica el poemario “Lluvia de manos” en la editorial Padilla, Sevilla. Otros poemas del autor aparecen en las antologías “De versos encendidos” (Editorial Hipálage, 2011) y “Nueva poesía hispanoamericana. 20ª Edición” (Lord Byron Ediciones, 2007), además de en varias revistas digitales.






Poética

La poesía para mi es un lenguaje, casi hablado. La rima está en el que la lee, en el que la hace suya. No hay reglas ni medidas exactas. La construcción de los poemas es como el amor mismo: libre, interna, de corazón y cabeza.





Poemas



Bolsillos secretos
Me gusta esperarte en la cama
que me busques bajo las sábanas
me gusta encontrarte,
encontrarnos,
en este rincón del mundo.
Bésame la nuca dulce de mi sentirte
y acopla tu respiración al juego de la mía.
Quiero vivirte pegado a mi espalda
cada noche y cada segundo.
Déjame vivirte cerca.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
llene los secretos bolsillos
de nuestra piel.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
nos cubra la piel
y llene nuestros bolsillos secretos.




Espía
Espero que entres en el baño
detrás de la cortina,
llegas cantando en voz baja
y te percibo desde mi trinchera.
No escondo nada a tu persona
pero me gusta espiarte desde la bañera,
ver como te afeitas
y luego torteas tus mejillas.
Desde aquí estudio tu baile,
tu desnudar de ataque.
Tengo preparadas mis armas
y bien lista mi estrategia.
Pasa a compartir conmigo
tiernos secretos de guerra.





Cayó la noche
Cayó la noche
y el mundo se fue a dormir.
Ámame a escondidas
a la luz de las velas.
No enciendas luces
que yo te muestro el camino,
me toqué tanto pensando en ti
que lo conozco al dedillo.




El abrazo sentado
Nadie me robará el momento vivido
de la voz gemida de mi figura tumbada
la viveza de tus pezones entre mis dedos
el abrazo sentado de tus nalgas a mi sexo
y tu plena mirada
desde la cima del deseo.

NIEVES CHILLÓN





















Mencionada por:
Raúl Quinto
Juan Andrés García Román
Rubén Martín
Milena Rodríguez
Francisco Domene

Menciona a:
Raúl Quinto
Juan Andrés García Román
Rubén Martín
Ángeles Mora
Marga Blanco
Milena Rodríguez
Ana Gorría
Aurora Luque





Bio-bibliografía

Nieves Chillón Gázquez nació en Orce (Granada) en 1981. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada y actualmente es profesora de educación secundaria de Lengua Castellana y Literatura, además de alumna de Doctorado en el departamento de Literatura de la UGR. Ha publicado como la plaquette de poemas La verdad revelada junto a Daniel Rodríguez Moya (Asociación Cultural La Tertulia). Ha participado en diversas obras poéticas conjuntas como Tardes de abril (Cuadernos del Vigía), Agua; Granada VerSos Lisboa; Palabras sobre palabras, homenaje a Ángel González; Poesía en la Tertulia 1999-2003 (Asociación Cultural La Tertulia) y El grito, poemas contra la tortura (Ed. Romper el Cerco), entre otras.
Ha publicado artículos y poemas en revistas literarias como Extramuros, Elvira, Letra Clara, Caleidoscopio, Jizo y Contra Tiempo, de cuyo consejo de redacción ha sido miembro, y colaboraciones de crítica literaria en el suplemento El Jueves Literario de La Opinión de Granada.
En 2004 edita su primer libro, La hora violeta (Ayuntamiento de Granada) y en 2006 Morning Blues en la editorial Cuadernos del Vigía.




Poética

La llamamos materia inerte o vegetal. Pero el frío, la piedra, el árbol, la claridad, nos tocan con sus dedos. Sienten. Me hablan de ti, como los pájaros: privilegiados heraldos de los vientos.





Poemas


Por sus múltiples poros de cal y de ladrillo
derraman el calor estas paredes
y quedan las palabras
como pequeñas nubes huérfanas,
lloviéndose.

El frío los sorprende debajo de las sábanas
y escapan con los ojos cortados y las bocas
más rápido que el miedo;

para que ahora venga yo a mojarme
de algunas cosas que olvidaron,
─esta pequeña niebla─,
y a resbalar en este río
oscuro como el hongo de la piedra.

De La hora violeta


***

En la noche cuadrada
a la hora violeta del reencuentro
Penélope se suelta los cabellos, los lazos de la blusa
y desteje despacio una canción azul.

Sus largas hebras dictan un nombre sobre el lecho
mientras ella se mece bajo el árbol talámico
con una extraña fruta entre los labios
y una gota en sus pechos de virgen primigenia.

Penélope del mar del algodón,
noche a noche deshilas tu tristeza
a la luz de las velas, tienes
el corazón desmadejado y la voz de café.

El propósito falso de tu día
es un blues deshilvanado cuando llega la tarde
y tu voz es redonda y negra como el hueco
de la trompeta dorada del viejo Webster Baker.

Penélope, ¿hasta cuándo el inmenso telar de tu desvelo
si nunca más llegaron noticias de los barcos?
Mientras cantan los pájaros
sostienes dos agujas en señal de derrota.

De Morning Blues


***


Tomó las suaves plumas
y se elevó tan alto como el aire,
mas no cayó, al contrario,
el sol lo dibujó en el horizonte
y nunca más supieron los océanos
de su desnudo pie rasgando el agua.

Fui yo quien inventó su muerte,
porque la espera es sed,
un cántaro quebrado;
un rumor de miradas
urgentes de la última canción
-en mitad del silencio Nora Williams
estira eternamente el cable del micrófono-.

No queda más opción,
a veces, que marcharse
o escribir un final
para la sinfonía inacabada,
para el blues triste y solitario,
la subjetiva crónica
de nuestra rendición.

De Morning Blues

miércoles, 18 de abril de 2007

MARGA CLARK























Mencionada por:
Goya Gutiérrez
Felipe Sérvulo
Nuria Ruiz de Viñaspre

Menciona a:
Amalia Iglesias
Ángel Guache
Beatriz Hernanz
Clara Janés
Felipe Sérvulo
José Luis Giménez-Frontín
Juana Vázquez
Julia Barella
Mariana Colomer
Marina Oroza
Miquel de Palol
Teresa Sebastian
Valentí Gómez i Oliver




Bio-bibliografía

MARGA CLARK. (Madrid), escritora y fotógrafa, realiza su carrera universitaria y cursos especializados de cine y fotografía en Nueva York. Obtiene la beca de la Academia Española en Roma. Ha publicado: Fotografía: Agua (1991), Movimiento Estático (1985). Bibliófilo: Flor de fuego (1996), Chiaroscuro (1993), De Profundis (1989). Ensayo: Impresiónes fotográficas (1991). Poesía: El olor de tu nombre (2007), Pálpitos (2002), Auras (2001), Del sentir invisible (1999). Novela: Amarga luz (2002).
(http://www.margaclark.com/)





Poética

Escribo para encontrar luciérnagas en la noche
para apagar la sed que inunda mis sentidos
para deshelar la memoria de las flores,
devorar el alma de Narciso.

Escribo para contemplarte en mis espejos
-añicos de mil rostros mutilados-
fingir que soy orilla, agua, fuego,
rozar lo azul del viento con mis versos.
Y en esa arena fiel de tus entrañas
sentir el velo malva de tu río.

Probar la fruta ardiente del cerezo.





Poemas


A Marga Gil Roësset

I

Con tus dedos polvorientos rozaste lo indecible.
Extrajiste el ingenio de la arcilla,
la pureza del yeso y la caliza.
Esculpiste en la piedra su cisura
para atisbar en su corte los cimientos.
Tallaste el enigma del lento amanecer.
Robaste al sueño su desvelo
para moldear la transparencia.
Arrancaste del mármol su irisada nobleza
y del herrumbroso fósil la raíz.

Hoy tu rictus es polvo del granito.


II

Dime por qué te fuiste una mañana turbia
envuelta en la niebla de tu desaliento.
Por qué lanzaste tu sinrazón
al pozo de la desesperanza.

Cómo recrear tu luz
Cómo soportar tu ausencia.

Te busco en la intemperie de mi sentir desolado
pero sólo oigo el pálpito de la alondra
y el arándano.


III

Sé que deambularás como un río entre dos tiempos.
Que bañarás tu nostalgia en el ardiente crepúsculo.
Y el desamor quedará reflejado
en la memoria de las piedras.

Sé que regresarás en lo más blanco del día,
desnuda y limpia
como el alba.


IV

Estoy condenada a sumergirme en tu silencio.
Sólo oigo tu color
tan pálido.


V

Regresaste de lo profundo
para mecerte en la memoria pálida de la hierba.
Oír el pálpito alocado del viento.
Sentir la ternura de las rocas
el sudor tibio del rocío.
Respiraste hondo,
muy hondo
para llevarte contigo
el aliento nacarado del alba.


VI

Te llevaste tu secreto enmascarado hasta
lo celeste más remoto.
Lo enterraste en la memoria de un buitre
volando hacia el olvido.


VII

Todavía amas los versos
que precipitaron tu desconcierto
y aún bebes de la profunda herida
que amamanta tu dolor.
Pero los versos ya no beben
la sangre del rocío.


VIII

Es intenso el color de tu mirada.
Como la luz que irradia en la penumbra
rozando lo intangible del magnolio.
Como la esmeralda olvidada entre la hierba
o el granate ardiente que mana de tu herida.
Como el enigma cristalino que ocultan
el ónix y el topacio.

¡Cuánto más blanca será mi muerte!


(Del libro: El olor de tu nombre. Madrid, Huerga y Fierro, 2007)
Premio Villa de Madrid 2008 de poesía (Premio Francisco de Quevedo)

RAFAEL-JOSÉ DÍAZ



















Mencionado por:
José Luis Puerto
Ana Gorría
Miguel Florián
Francisco León
José Carlos Cataño
Luis Antonio González Pérez
Ramiro Rosón
Lucía Rosa González
Carlos Javier Morales
Pablo Acevedo

Menciona a:
José Carlos Cataño
Jordi Doce
Miguel Florián
Olvido García Valdés
Ana Gorría
Isidro Hernández
Clara Janés
Carlos Jiménez Arribas
Francisco León
Melchor López
Miguel Martinón
Eugenio Padorno
José Luis Puerto
Goretti Ramírez
Alejandro Rodríguez-Refojo
Víctor Ruiz
Ada Salas
Basilio Sánchez
Andrés Sánchez Robayna
Lázaro Santana
Vicente Valero
Joan de la Vega




Bio-bibliografía

Nació en Santa Cruz de Tenerife en 1971. Fue lector de español en la Universidad de Jena (1995-1998) y en la Universidad de Leipzig (1998-2000). Dirigió entre 1993 y 1994 la revista Paradiso. Como poeta ha publicado los siguientes títulos: El canto en el umbral (1997), Llamada en la primera nieve (2000), Los párpados cautivos (2003), Premio Tomás Morales de poesía 2002, y Moradas del insomne (2005). También han visto la luz varias entregas de su diario, entre las que cabe destacar La nieve, los sepulcros (2005). Ha publicado traducciones de los siguientes autores: Arthur Schopenhauer, Hermann Broch, Philippe Jaccottet, Gustave Roud, Jacques Ancet y Ramón Xirau. Por último, ha aparecido recientemente Rutas y rituales, una selección de sus ensayos escritos entre 1993 y 2003.

http://www.rafaeljosediaz.blogspot.com/



Fragmentos de poética

El poeta (al menos el poeta que yo desearía ser) escribe siempre en los bordes del sueño: en la incertidumbre del adormecimiento o en la lenta resurrección del despertar; en la encrucijada de los caminos; en la oscuridad de la noche irrigada de estrellas; junto a las tumbas de los muertos, frente a esa última morada que es a veces la luz crujiente del mediodía; en habitaciones vacías asediadas de pronto por remotos recuerdos; bajo acantilados extasiados ante los pliegues de un mar inaccesible; en medio del bramido de un viento que desgasta y desnuda las palabras. El poeta (al menos el poeta que yo desearía ser) habita desde el principio los límites difusos de un umbral en el que las palabras se adelgazan para cruzar silenciosas entre la vida y la muerte.




Poemas


LAS SIETE CAÑADAS

El volcán no es un sueño. Tú y yo lo rodeamos
por las siete cañadas bajo el sol
que giraba más lento que nosotros.

No dormía el volcán. Acompañaba
los pasos entre flores, los abrazos furtivos
como hogueras al borde de otro cielo.

Tú descubriste para mí dos pájaros
conversando abrasados por las ramas
que ardían con el fuego antiguo del volcán.

El sol o el ojo o el cráter
daban luz y embebían
la luz que sólo daban los párpados del sueño.

Párpados,
tus párpados,
enhebrados al sueño de los míos.

Como la tela de la araña
que vimos resistirse al viento
y a la presencia oscura del volcán,

así los párpados delgados
buscaban en el aire el centro intacto
de la vida y la muerte.

Secreta estancia del amor, adonde
tú acudías de muy lejos, del centro
de una tela tejida entre el sol y la nada.

No era un sueño el volcán. Por las siete cañadas
nos decía la luz que no era un sueño
el amor, que otra luz verían los ojos a la sombra del sueño.

[De Los párpados cautivos, Las Palmas, Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2003]






BRECHA SOLAR

Pienso ahora
que ha sido sólo aquí, en este banco
de un parque en el que fui
un niño que corría, se internaba
entre las hojas de la tarde
y se escondía
tras los troncos de arbustos y palmeras,
fingiendo olvidarse de su madre,
pero siempre pendiente de sus ojos, su voz;

que ha sido sólo aquí, en tantos días
de veranos sucesivos, de brechas
abiertas entre tiempos de ausencia o de ceguera,
donde el sol descorría
las cortinas de nubes, delicado,
y bajaba hasta el cuerpo, hasta la ropa
ligera que lo cubre en el verano,
hasta el libro, hasta el iris
de los ojos que leen, hasta
las manos que componen sin saberlo otro libro,
menos luminoso;

pienso ahora, también, aunque tal vez
lo haya sabido siempre, que estas nubes,
en su danza, descubren
y cubren, o desvelan y velan la mirada
calurosa del sol, y con sus gestos
de nada hacen que el cuerpo todo
se estremezca y recuerde lo que nunca sintió,
sienta ahora lo que nunca ha pensado
y piense en este instante y más allá
de este instante, del sello
huidizo del sol sobre el espíritu,

que ha sido sólo aquí, en este banco
de madera ya casi despintada,
donde el sol se ha entregado de verdad,
donde el cuerpo ha sabido,
desde siempre,
que su carne es un mínimo fragmento
del sol que ahora se derrama,
tímido,
por una brecha abierta entre las nubes.

(De Moradas del insomne, Barcelona, La Garúa, 2005)





EN MEDIO DEL CAMINO

Con qué paz
me rodean
estos pinos
que nada
sabrán nunca de mí.

A lo lejos
se escuchan unos pájaros.
Trenzan sus tímidas
canciones
y yo no las entiendo.

Estoy dentro del bosque
y a la vez
estoy tan fuera de él
con mis zapatos, mi ropa,
mis palabras.

Entre las ramas cruza
una niebla muy leve.
Se oye un soplo subir
desde el fondo del bosque.
Se desliza una brisa por mi piel.

Va llegando
la noche.
No quisiera perderme
en el camino
de vuelta.

La vi ya
al ir bajando: en medio
del camino, una flor
alzada por un tallo hasta la altura
de mis ojos, blanca.

Ahora rodeada
de más oscuridad, de un verde
más profundo, es casi
un milagro ofrecido al caminante
por el bosque.

No es agua
para saciar la sed,
no tiene aroma ni excesiva
belleza, es sólo
una flor blanca en medio del camino.

Aprisa, aunque yo crea
que el blanco de esa flor podría iluminarme,
lo cierto es que la noche
nos tragará a los dos, si me descuido.
Debo ya regresar.

[Inédito, 2007]

lunes, 16 de abril de 2007

JOSÉ DANIEL ESPEJO
















Mencionado por:
Ángel Gómez Espada
Antonio Aguilar
Héctor Castilla
José Alfonso Pérez Martínez
José Alcaraz
Alfonso García-Villalba
José Manuel Gallardo Parga
Alberto Chessa

Menciona a:
Ángel Gómez Espada
José Óscar López
Diego Sánchez Aguilar
Antonio Aguilar
Javier Moreno
Cristina Morano
Antonio Galvañ (de Parade)
Antonio Luque (de Sr. Chinarro)
Jesús Aguado
Manuel Vilas
Agustín Fernández Mallo
José Luis Rey
Jorge Reichmann



Bio-bibliografía

Licenciado en Pilología Pánica por la Universidad de Murcia, ha residido además en Sarajevo, Mánchester y Zagreb, desempeñando diferentes trabajos, desde lector becado de español a agente de una casa de apuestas. En la actualidad vive otra vez en Murcia, donde sigue procrastinando la tarea, que tal vez le supera, de traducir al poeta sufí bosnio Mak Dizdar al castellano. En los ratos libres, prepara un libro más que se llamará, probablemente, La luz del sol entre los árboles. Ha publicado, mediante accésits y premios, Los placeres de la meteorología (Nausícäa, Murcia, 2000), y Quemando a los idiotas en las plazas (Universidad de Murcia, 2001). Música para ascensores, su tercer libro, aparecerá a finales de este año en la Editora Regional de Murcia. Ha colaborado con las revistas Isla desnuda, Civiles iletrados, El coloquio de los perros y Hache. Administra los blogs Trabajando con el vacío, sobre su work in progress, y ¡Famosos en acción!, donde entrevista a poetas contemporáneos. Colabora como letrista con el grupo de nu jazz Venueconnection.
Tiene un hijo y una mujer. Milita a distancia. Escucha discos y visita los bares y las cumbres que rodean su ciudad: si encontrara la forma de hacer entrar todo eso en un poema no estaría ahora aquí, hablando con ustedes. Pero lo sigue intentando.








Poética





No dice que la poesía no sea un viaje al corazón de las tinieblas. Ni que una poética no consista en el camino de vuelta. Pero se le ocurre que, en esos trayectos A-B y B-A, el punto B no es conocido. Viajar sin saber adónde va uno es normal. No saber de dónde se viene no tanto. Visualiza a esos enfermos de Alzheimer con quienes trabajó Chuck Palahniuk, que inventaban cada día una historia distinta cuando les enseñaban una foto de su mujer, con tal de no reconocer que no tenían ni puta idea de quién era esa señora. O visualiza a alguno de esos inocentes borrachines de posguerra a quienes los amigos metían en trenes en mitad de la noche, por embromar. Lo que les contaban a los revisores, a la mañana siguiente. Qué quieren, visualiza a Alberto Closas, visualiza novios en el altar con escayolas falsas, cosas así. Si creen que estas imágenes son arbitrarias, esperen a leer sus poemas.











Poemas


SIXPACK



El mundo se hunde, pero todas
las semanas le añado un poema
o dos mientras pienso en El Bosco
y en Lawrence Ferlinghetti. Y floto,
y el barco está hecho de huesos,
y las palabras pesan.




KRIPTONITA



Para Ángel Gómez Espada



En la madrugada, sujeto a mi botella
de oxígeno para apnea, pienso en mi hermana,
y trato de dormirme.

El insomnio y la tristeza son costumbres
mucho más resistentes que una vulgar
insuficiencia respiratoria. Ya no fumo,
no hago nada en todo el día. Por las noches,
buceo.

Busco a mi hermana en las praderas de algas,
sueño que volvemos a hablarnos
y me despierto. Con una mascarilla
y un olor a sudor tan terrible en la funda de la almohada.

Aún no es de día y escribo
poemas como éste, o invento una charla
con frases perfectas como peces voladores
saltando entre mi boca y la suya.

Bodegones costumbristas. Si te fijas
se ve la kriptonita por detrás de la naranja.
Te pido perdón. No hago nada en todo el día,
y llega la noche, y enciendo la máquina.







LOS GRANDES TIBURONES



Nosotros que quisimos entregarnos
a la Teoría de la Literatura, recorrer
el prodigioso siglo XX en las obras tenaces
de formalistas, marxistas, o deconstructivistas,
etcétera etcétera henos aquí
rodeados de tiburones. Mira, fíjate,
una metáfora, dice alguien. Pero qué va:
los tiburones son reales.

DAVID LEO GARCÍA




















(DaviD es el cAbAllo)


Mencionado por:
Camilo de Ory
Nacho Montoto
Natalia Manzano
Raúl Díaz Rosales
Diego Medina Poveda
Julio César Jiménez
Juan Manuel Romero
Carlos Contreras Elvira
Javier Vicedo Alós
Cristina Castro Moral
Juan Bello
Ernesto Castro
Odile L’Autremonde
Unai Velasco
Rocío García
Almudena Vega

Menciona a:
Jesús Aguado
Álvaro García
Lorenzo Plana
Abraham Gragera
Juan Andrés García Román




Bio-bibliografía

Nacido en 1988 en Málaga, ha publicado el libro Urbi et orbi (2006, Premio Hiperión) y los cuadernos escrito escroto escruto (2006) y Demanda de sol (2007). Ha colaborado en diversas revistas impresas y digitales y aparecido en algunas antologías. En la actualidad estudia 2º de Filología Hispánica en Málaga, becado no obstante por la Fundación Antonio Gala en Córdoba.




Poética revisable

...Que quien muerda la fruta intuya el hueso.






Poemas



fragmentos

...

Mi límite es el punto,
el instante.

Lo que casi no existe pero está.

...

Me atacan sin saber
que yo para mí soy
un absoluto.

...

AGUA CORRIENTE

Tanto arreglar grifos para ver correr el agua, el agua
que riegue tu simbología de las cosas que perecen, el agua
que preste agua a tu sed incalculable, el agua
que te ayude a mirarlo todo por vez primera,
como si no hubieras pestañeado jamás,
como si los objetos hubieran dejado de inventarse,
esperando, no ya ser hasta siempre, sino haber sido desde siempre, agua
para comunicar tus órganos, para limpiarte el cráneo y convencerte
de que no eres objeto ni lavabo y convencerte
de que tienes que cumplir tus días de hombre, agua
para beber, para procurarte una eternidad,
como si ser eternos nos eximiese de ser torpes,
como si por ser eternos no se nos fueran
a estrellar los vasos de agua contra el suelo.

...

CORREO URGENTE

Hoy he visto pescado en una acera.
Un solo pez en dos mitades. Solo
con una mancha blanca último encuentro
del ser con su entusiasmo por vivir.
No me miraba porque no miraba
yo lo miraba a él que era un pescado
y no era nada más yo estaba triste
o alegre no recuerdo. Ni un asombro
en sus ojos recién desvalijados.
No era más que un pescado en una acera
igual que habrá otros tantos otras muchas
y yo no era jamás uno que pasa
o quizá sí lo era y me arrepiento.
Y qué tendrá un pescado sobre el mundo
para que yo lo mire ahora escriba
ahora envíe luego den más tarde
el mensaje a tu mano y tú lo leas
ahora sólo ahora. Qué tendrá
pasar por una calle ver la mancha.
La mancha blanca como vida en blanco
que dan a la persona y se recibe.
Qué tiene el pez para estar muerto ahí
como han muerto otros peces pero ahí
para que yo lo mire cuando ahí
cruzo y él quieto cruza a mi memoria
entre los cien detalles de este día.
Y sin aletear como memoria
que sólo guarda gestas sorprendentes
como encontrarse un pez a la mitad
del trayecto y mirarlo porque existe.
Y qué más da si existen otros peces
si a éste hoy lo he visto entre los peces
y muerto y casi he echado alguna foto.
Y sin retroceder ni hacerme víctima
yo he llegado hasta aquí te escrito esto
que aunque te llegue lejos fuerte escribo
para decirte sólo que hoy el día
no ha sido más que el tímido pescado
sin atreverse casi a haberse muerto
y el día no ha tenido más espinas
que las diseminadas por la mancha
y no he gastado tinta en escribírtelo
ni la fotografía se ha velado.

...

¡Diamante, eres azar!,
le digo

y me contesta reluciendo.

domingo, 15 de abril de 2007

JUAN FRAU



Mencionado por:
Juan Manuel Romero
Eduardo López Truco
Elena Felíu Arquiola
Esperanza López
Iván Vergara

Menciona a:
Esperanza López García
Juan Manuel Romero
Lorenzo Oliván
Elena Felíu Arquiola
Pablo Guerrero
Josefa Parra


Bio-bibliografía

Nace en Madrigalejo en 1970, aunque vive en Sevilla, en cuya universidad es profesor titular de Teoría de la Literatura. Su primer libro de poesía es Travesía (1995, Universidad de Sevilla), 1º premio en el I Certamen Literario de la Universidad de Sevilla. Ha sido incluido en la antología Alzar el vuelo (2006, César Sastre editor) y ha publicado poemas y relatos en revistas como Alaluz, Anuario del Mediodía, Tempestas, La vaca de muchos colores, Adarve o Capela. Ha escrito textos para los espectáculos audiovisuales Oriente-occidente y Rihla, de La Zanfoña móvil. Como investigador, ha publicado los libros La teoría literaria de León Felipe y Realidad y ficciones del texto literario.




Poética

Escribo porque leo. Siempre he disfrutado al encontrar palabras que obedecían a extrañas leyes y que conseguían emocionarme por su forma: a veces por la forma de decir las verdades y a veces por la forma de construir unas ficciones que tal vez remitían a otras verdades o tal vez no. Aparte de la honestidad poética –que no tiene nada que ver con la utilidad pública o con la sinceridad-, no creo que el poeta esté sujeto a obligación alguna. Entiendo por honestidad poética el respeto por la escritura -por el lector y por uno mismo- y la seriedad hasta cuando se bromea. Como lector, aprecio la diversidad; como escritor, hago lo que puedo. Creo que sin la forma no hay poema (cuanto se añada, a partir de ahí, será bien recibido). Reivindico las cadenas y los estribos de la métrica, temo los excesos de una excesiva originalidad –cuya ingenuidad no es siempre de mi gusto- y no olvido que el verso nació junto a la música.






Poemas


TEOREMA DE FUNES


No se parece en nada. Es bien distinto
un domingo de un lunes,
un corazón de una coraza grande,
unos ojos que vi, y unos ojos que veo;
pero sólo tenemos dos palabras:
etiquetas monótonas,
tarjetas de visita, ecos vacíos.

La producción en serie
no nos viene del siglo XVIII,
es mucho más antigua. En el primer mercado
vendieron una frase al amante primero;
era de un solo uso
pero el primer amante era pobre y tramposo,
hizo copias, remiendos, y siguió
repitiendo lo mismo hasta su muerte
(eso es economía del lenguaje).

Somos sus herederos, desde entonces
masticamos las mismas dos palabras
queriendo vanamente decir algo; olvidamos
que ya fueron usadas una vez
y que además, y sobre todo, no es lo mismo
un domingo que un lunes,
un corazón que una coraza grande,
unos ojos que vi
y unos ojos que veo.

(Del libro Travesía, 1995)




A UN NOMBRE EXTRAVIADO EN EL CAMINO

Ya no tengo tu nombre,
lo he perdido,
y ahora
no sé cómo te llamas; no lo encuentro
por los bolsillos, ni en mi calendario,
ni en el aire estancado en las cortinas;
recuerdo algunas letras, pero no sé en qué orden
debo juntarlas; sigo, por lo tanto,
buscándolo, y remuevo
los muebles, la memoria, los zapatos, me asomo
debajo de la cama, y al espejo, y al mundo
que envejece detrás de la ventana.
Tu nombre no aparece.

Lo noté esta mañana, viendo el álbum de fotos;
cada objeto tenía su palabra:
árbol, torre, turista, nube, cielo,
pero tú sólo eras un pronombre,
apenas eras ella:
blusa azul de tirantes, bolso, gafas
de sol, sonrisa, pantalones cortos...
y ella,
y ,
y cómo te llamabas,
y cómo la llamaba cuando lo hacía en vano,
cuando no respondías, cuando estaba tan lejos
como ahora lo estáis.

No es que quiera llamarte, bien sabemos
que no queda un minuto en los relojes
que rompimos, es sólo
que me gusta saber dónde pongo las cosas,
que no me quiero dar contra tu nombre un día
en el momento menos indicado,
y que noto un vacío escandaloso
en la parte más triste de la lengua:
donde estaba tu nombre tengo un hueco sombrío
que duele cuando va a cambiar el tiempo,
que avisa cuando llega la estación de las lluvias
y asegura una noche interminable
de pupilas clavadas en lo oscuro.

(Recogido en Alzar el Vuelo. Antología de la joven poesía sevillana, 2006)



EL HORIZONTE

Imaginé la espuma, los jirones
de lo que fuera vela henchida un poco antes
y ahora trapo sólo entre las olas;
las tablas esparcidas,
los pedazos del mástil, los toneles
tal vez de vino, tal vez de manzanas
o de otra fruta llenos, los baúles
que dejaban la estela de camisas
sobre un mar ya tranquilo.
Allí un bote de remos volteado,
allí el bauprés y el mascarón de proa.
Y yo tal vez asido a una madera
bajo el sol, contra el viento, a la deriva.
Imaginé esa suerte desde el muelle
mientras zarpaba el barco y se alejaba,
y al tiempo en que buscaba el horizonte
crecía en mí el anhelo de zozobra,
la envidia de los restos esparcidos
por el pecho del mar.
Cualquier marino sabe que el naufragio mayor
es no salir de puerto.

(Revista Alaluz, núms. 1 y 2, primavera-otoño 2001)

ESTÍBALIZ ESPINOSA



















Mencionada por:
Andrés Neuman
Luna Miguel
Sofía Rhei
Natalia Manzano
Alfonso García-Villalba
Maite Dono
Sara R. Gallardo
José Mª Paz Gago

Menciona a:
Olga Novo
Javier Rodríguez Marcos
Kirmen Uribe
Andrés Neuman
Luna Miguel
Luísa Castro
Sofía Rhei
Emma Couceiro
Elena Medel
Núria Martínez-Vernis
María Lado
Luis Carril
X.L. Méndez Ferrín
David Castillo
Joan Margarit
Susana Benet
Manolo Martínez y Genís Segarra (Astrud)




Bio-bibliografía

BIOPSIA de estíbaliz... espinosa (A Coruña, Galiza, 1974)

Raza humana. B+. Sin alergias conocidas. Carnet de conducir B1. Debería usar gafas para leer. Podría haber sido nebulosa en Orión, criatura de Frankenstein, lobo polar, jade, un girasol, una autómata fabricada por un anciano ingeniero, una campesina rusa. Pero le tocó ser esta y aquí.

Con injertos de memoria tal vez podría recordar algo más...

http://www.estibalizes.wordpress.com/
http://www.estibaliz.wordpress.com/
www.flickr.com/acriaturamecanica




BIÓNICA... poética con puntos suspensivos
No quería escribir poesía.

Quería ser cosmonauta. Quería ser china. O ilustradora. Dibujaba bien. Quería ser una autómata perfecta. Tenía una voz bonita, como la de una criatura mecánica.

Mi familia era de esa estirpe de familias arruinadas. Huérfanas. Suicidas. Mi madre era bella. Y éramos 3. Yo tenía un hermano. Él sí escribía. Nos reíamos. Les debo ese insobornable sentido del humor. Mi hermano leía por timidez. Luego se lo creyó todo. No comprendió los simulacros, las hipocresías sociales, la vida. Se volvió maldito. Tiraba libros por la ventana. Nos arruinamos.

Había que hacer algo.

Me gustaban las ciencias. La biónica. La magia. De niña escribía relatos y poesías formales. Las recitaba en el colegio. El pelo liso. Tenía una memoria sobrenatural y la gente me creía inteligente. Nunca me gustó llevar la razón. Obtener el aplauso fácil. Aborrezco hacer lo que se espera que haga. La cansina autorreferencialidad del siglo XX. El aplauso fácil tras la pretendida transgresión. Me marchita.

Me presenté a un premio. Me lo dieron. Me fascinaba la astrofísica. Las matemáticas. Cierta tecnología. El teatro. La imitación de la vida. La literatura no es tan maravillosa como dicen. Conecta a las personas. Pero no nos devuelve nada. Ni a nadie. No creo que la poesía sea un modus vivendi. Sí quizás un vivendi mirabilia: la poesía fabrica criaturas que intentan respirar con torpeza. Fabrica injertos de memoria. Trozos de dedos que nos tocaron. Un olor. Puntos suspensivos. Son células que se reproducen por el lenguaje y se mantienen vivas en el habla, en la escrita o en el interfaz que te muestra esto.

Escribo de la grave sorpresa de verte aquí. Sobre esta nieve.Y mi curiosidad es científica, criminal, intacta.
Nunca quise escribir poemas. Todavía hoy ese hecho me asombra. Me inquieta. Cuánto tiempo reproducirá esta pantalla mi asombro tu asombro mi asombro...?




Poemas


3 TEXTOS [originales en galego a continuación]

Sois muchos creando sobre esta Tierra. Los humanos sois muchos para casi cualquier cosa. Pero sólo uno para ellos. Para dobberman, caniches o bobtail. Para ellos sólo existe un hombre. Una mujer. Son el único público que aplaude siempre nuestras monerías.

No siempre fue así.



PERROLOBO

hay algo invencible y jadeante en esta página que comienza

14 mil años separan al lobo de los perros callejeros actuales

una sima de células separa a este ser desde el que pienso de ese ser que corre por las praderas
exhala un aliento que esta página no registra
su frío se gesta desde remotas manadas
corre solo

hace tiempo que sabe que ha dejado a los suyos

busca

...Cynopolis, la ciudad del perro en honor al dios Anubis...

hay algo que le impide volver a ser el que fue
desgarrar mi mano de carne que habla de su pelo
correr erizado por los peñascos de América
dormir en las cavernas, dar miedo a los míos

busca

bajo una luna semejante a una página se detiene, interrogante
en otro tiempo habría aullado

allá a lo lejos
el humo de un campamento le indica dónde pasar la noche
y con quién

la figura de un hombre se clava en su memoria genética
durante quince mil años

olvidará su nombre
su frío
cómo cazar

en los cuentos medievales asediará a los suyos, aún salvajes
caminará junto a un dios, será él mismo un dios

por las noches llenará la civilización de instinto perdido
monstruoso
deforme

algún día, sin saber por qué, morderá esta mano que le escribe.
Que nunca le dio de comer

2005



TEXTO Y VIDA EN ESTADO DE INGRAVIDEZ

Todo aquello que sea bueno para tu literatura
no ha de ser necesariamente bueno para ti.

De hecho, este poema puede costarte la vida.
La credibilidad. O, lo que es casi más angélico, la legitimidad.

De hecho, esta vida puede costarte el poema.
Esta vida tuya. Este verso de cualquiera.
Si su relación es una ósmosis continua
una eterna deuda...

cómo podrás enfrentarte a textos disolutos llevando una vida afable y familiar?

Puedes cambiar un pañal y con las mismas manos escribir la palabra ontología y
con las mismas manos azotar al personaje torturado de un relato y con las mismas manos modelar el deseo en algoasícomo un poema?
Qué me dices de esto: ser moderna siendo madre?
Es verosímil que ames a un niño y transformes la literatura de tu especie?
Pon que declinas invitaciones a fiestas... tus metáforas se resentirán?

Y si esas egotécnicas, la lectura y la escritura, no fuesen sino fraudes?
A quién esperan encontrar al otro lado de este verso?

El metabolismo de tu poesía tal vez no soporte que ahora haya que fregar los platos.
Su cosmologización no admite tus duchas a deshora.
Si sigues sin cambiar de peinado, jamás pasarás de poeta menor.
De no aludir pronto al sexo, es posible que sospechen.

Señores jueces de su obra-vida, se le permite la fotogenia que no insinúe bondad sino inteligencia?
Ser bello es terrible. Ser inteligente, atroz.
Ninguna de las dos opciones marida con el éxito.
Son recomendables, en cambio, la telegenia, el don de gentes, el don de la oportunidad. Aumentan las ventas; narcotizan la rabia.

Como contrapunto, se te prohibirá la melancolía
relaciones con musas de lujo
la reflexión translúcida
la mordaza
lo mordaz
el no saber qué palabra emulsionar ahora
ni adónde dirigir tus pasos
como la astronauta perdida que eres
por el cosmos de esta frase.

inédito, 2007



suspense

no sigas leyendo. esto es una trampa
no voy a decirte que haría cuanto quisieras

y estamos incriminados en ella, tú y yo
no te voy a decir que quizás no

y debes seguirme punto por punto hasta el final
no voy a decirte que enterré todas las palabras

estás atrapado ahora y la vida se le va a este poema
podrás empezarlo una y mil veces y una y mil veces acabará de la misma forma
estamos sólo los dos y tú me haces sentir que todo esto es cierto

pero si no es cierto, por qué sigues aquí
por qué sigues
a punto de caer en esta trampa indivisa
en la vida que se le va a este poema, secamente

haría cuanto quisieras
quizás no
enterré todas las palabras


me quedan estas para decirte que quiero
aprender
tu rostro
de memoria


2002



*****

[Sodes moitos a crear sobre esta Terra. Os humanos sodes moitos para case calquera cousa. Pero só un para eles. Para dobberman, caniches ou bobtail. Para eles só existe un home. Unha muller. Son o único público que aplaude sempre as nosas monerías.

Non sempre foron tal.

Aos que se negaron



CAN-LOBO

Hai algo invencíbel e xadeante nesta páxina que comeza

14 mil anos separan ao lobo dos cans rueiros actuais

Unha sima de células separa a este ser dende o que penso dese ser que corre polos lameiros
Exhala un bafo que esta páxina non rexistra
O seu frío xéstase dende remotas mandas
Corre só

Hai tempo que sabe que deixou aos seus

Procura
...Cynópolis, a cidade do can en honor ao deus Anubis...

Hai algo que lle impide volver a ser o que foi
esgazar a miña man que fala do seu pelo
correr ourizado polos penedos de América
durmir nas cavernas, dar medo aos meus

Procura

Baixo unha lúa semellante a unha páxina detén, interrogante
Noutrora oulearía

Aló lonxe
o fume dun campamento indícalle ónde pasar a noite
e con quen

A figura dun home crava na súa memoria xenética
durante quince mil anos

Esquecerá o seu nome
o seu frío
cómo cazar

Nos contos medievais asediará aos seus, aínda salvaxes
camiñará onda un deus, será el mesmo un deus

Polas noites encherá a civilización de instinto perdido
monstruoso
deforme

Algún día, sen saber por que, trabará nesta man que lle escribe
Que nunca lle deu de comer



TEXTO E VIDA EN ESTADO DE INGRAVIDEZ

Todo aquilo que sexa bo para a túa literatura
non ha ser necesariamente bo para ti.

De feito, este poema pode costarche a vida.
A credibilidade. Ou, o que é case máis anxélico, a lexitimidade.

De feito, esta vida pode costarche o poema.
Esta vida túa. Este verso de calquera.
Se a súa relación é unha osmose continua
unha eterna débeda...

como poderás enfrontarte a textos disolutos levando unha vida afable e familiar?

Podes cambiar un cueiro e coas mesmas mans escribir a palabra
ontoloxía e
coas mesmas mans mallar ao personaxe torturado dun relato e coas mesmas mans modelar o desexo enalgoasícomo un poema?
Que me dis disto: ser moderna sendo nai?
É verosímil que ames a un neno e transformes a literatura da túa especie?
Pon que declinas convites ás festas... as túas metáforas resentirán?

E se esas egotécnicas, a lectura e a escritura, non fosen senón fraudes?
A quen esperan atopar ao outro lado deste verso?

O metabolismo da túa poesía talvez non ature que agora cumpra fregar os pratos.
A súa cosmoloxización non admite as túas duchas a deshora.
Se segues sen cambiar de peiteado, xamais pasarás de poeta menor.
De non aludires axiña ao sexo, é posible que sospeiten.

Señores xuíces da súa obra-vida, permíteselle a fotoxenia que non insinúe bondade senón intelixencia?
Ser belo é terrible. Ser intelixente, atroz.
Ningunha das dúas opcións marida co éxito.
Son recomendables, en troques, a telexenia, o don de xentes, o don da oportunidade. Aumentan as vendas; narcotizan a xenreira.

Como contrapunto, prohibiráseche a melancolía
relacións con musas de luxo
a reflexión translúcida
a mordaza
o mordaz
o non saber que palabra emulsionar agora
nin onde dirixir os teus pasos
como a astronauta perdida que es
polo cosmos desta frase.


suspense

non sigas lendo. isto é unha trampa.
non vou dicirche que faría canto quixeras

e estamos incriminados nela, ti e máis eu
non vou dicirche que quizais non

e debes seguirme punto por punto ata o final
non vou dicirche que enterrei todas as palabras

estás atrapado agora, e a vida váiselle a este poema
poderás empezalo unha e mil veces e unha e mil veces acabará da mesma forma
estamos só os dous e ti fasme sentir que todo isto é certo
pero se non é certo, por qué segues aquí
por qué segues
a piques de caer nesta trampa indivisa
na vida que se lle vai a este poema, secamente

faría canto quixeras
quizais non
enterrei todas as palabras
quédanme estas para che dicir que quero
aprender
o teu rostro
de memoria]

AGENBITE OF INWIT




















Persona mencionada por:
Enrique Falcón
Luis Melgarejo
Juan Antonio Bermúdez

Menciona a:
José María Gómez Valero
Ernesto Cardenal
David Monthiel
Odilio Winthrop
David Eloy Rodríguez
Miguel Ángel García Argüez
Luis Melgarejo
Enrique Falcón
Ignacio García Medina
José María Parreño
Juan Antonio Bermúdez
Roger Wolfe
Matías Grande
Nieves Muriel



Bio-bibliografía

Agenbite of Inwit (http://www.inwit.tk/) es el nombre de una página web en la que usualmente se publican poemas desde hace más de tres años ya. No es un pseudónimo, porque si lo fuera de alguna forma alientaría la nece(si)dad de distinguir a las personas que escriben de las que no. Los poemas que hay en Agenbite Of Inwit no conocen a su autora. Son poemas públicos, pertenecen al común: es por ello que reniegan del copyright y se acogen a una licencia libre, al copyleft. Se conoce que Agenbite of Inwit está asociada a (o, a veces, es) un grupo clandestino de creacción `poélítica.
En 2007, un poemario nacido en Agenbite of Inwit ha visto la luz en forma de libro editado por la Universidad de Granada: “Extensión Mínima”. Este texto es una enumeración de pros y contras de su presentación a un premio literario y puede descargarse también de la red.



Poemas



Apuntes etológicos


para una enciclopedia animal libre y de bolsillo (entrada "Carroñeros omnívoros urbanos", sección IX: Impronta, instinto, aprendizaje)




1. Hay perros convencidos
de que un hueso seco
es el mejor manjar sobre la tierra.
Los vemos revolcarse de alegría.

Desconocen la carne y su textura.
Son felices.



2. Hay gatos muy delgados
que sueñan con huesos.
Quisieran verse perros, tener amo.
Maúllan en la noche su infortunio.

Obtienen del recuerdo de la carne caliente
consuelo y energía. Son felices.


casco obligatorio




Después del bar,
de vino hasta las trancas,
agarras los pedales, te encaramas.

Te vuelves oscilante hacia lo tuyo
gozando el desafío despacito
de poner tu vida en riesgo porque es tuya,
y porque la de nadie más arriesgas.

(
entre brumas mentales te preguntas
confundida
¿cómo es que voy y no hago gasto...
¿cómo no sale humo aunque viaje...
)

Un último modelo de automóvil
—tu bici vale menos
que un rasguño en su chapa nacarada—
te arrolla de repente y ya terminas:
ruedas, amiga,
te abandonas,
te das al fin del todo en la cuneta.


Y no hay seguro que cubra los gastos
que incluyen por supuesto, qué creías,
el faro del mercedes.


agua y barro




por agradar a quienes más querías
moldeaste tu entraña
con sus indicaciones_

siendo dócil
comprendiste
te volvieron mejor y fuiste amiga
y llegaron a quererte quienes tú querías_


pero este ser mejor para las otras
este ajustarte a un molde de personas
implica que te esparces y te pierdes como agua
si la matriz que te hizo y te contiene
se agrieta si se rompe o se hace añicos_


Más apuntes etológicos





3. Ateridas las carpas del invierno
intentan en la fuente no moverse.

Si se paran
fluye muy poco oxígeno a sus branquias.
Si se mueven
el frío se les clava en las espinas
y a vueltas ratifican lo angosto de su mundo.

No parecen felices estos peces.
No se sabe.