sábado, 30 de junio de 2007

JAIME PRIEDE











(ilustración de A.C.G.)



Menciona a:
José María Castrillón

Mencionado por:
Jordi Doce
José María Castrillón
Vicente Valero
Ada Salas
Julieta Valero
Manuel Rico
Andrés Sánchez Robayna
Juan Carlos Gea
Pelayo Fueyo
Silvia Ugidos
Xuan Bello



Bio-bibliografía

Jaime Priede (Langreo, 1965) ha publicado el libro de poesía El coleccionista de tarjetas postales (Deva, 2000) y el libro de ensayos Dejad que baile el forastero (Bartleby, 2004). Ha traducido la obra poética de Anne Michaels en dos volúmenes: El peso de las naranjas/Miner`s Pond (Bartleby, 2001) y Buceadores de la piel (Bartleby, 2003), el libro de arte de John Benger Esa belleza (Bartleby, 2004), la obra poética completa de Raymond Carver en el volumen Todos nosotros (Bartleby, 2006), el misceláneo del mismo autor Sin heroísmos, por favor (Bartleby, 2005), el volumen de Tess Gallagher Carver & yo (saldrá el próximo otoño en Bartleby) y el Premio Pulitzer de Poesía 2000 Reparaciones, de C.K.Williams, que verá la luz el próximo otoño en Bartleby Editores. También ha realizado la edición bilingüe de El Puente (Trea, 2007), de Hart Crane. Colabora como crítico literario en la revista Quimera y ocasionalmente con Letras Libres, Ínsula y el diario El País. Actualmente prepara un libro de ensayo/ficción.




Poemas
de El coleccionista de tarjetas postales


Vuelvo al lugar donde hablaban de mí,
la casa donde desperdiciaba las horas
velando la siesta de un lagarto.
La mirada acepta hoy sin inquietud
y termina su plato en silencio.
La piel dura de la luz me cobijó
tantas veces aquí
que vivo para completar constantemente
la memoria,
hasta que un día el pasado no sea nada
y haya desaparecido toda esperanza,
o hasta que la lucidez, dulce avispa,
acumule contundencia
entre los escasos pájaros de la calle.
Encontrar las lapas que alimenta mi dolor.
La frase objetiva de un charco en calma.


***

Las persianas verdes, la pared blanca,
crece en los canalones algo de hierba,
extraña como un idioma que ya no hablan
los hombres y sólo conoce la lengua.
Crece con la lluvia una idea, una forma
de pensar en la que los objetos
pierden la ilusión con la que se protegen
de nosotros y nos entregan lo que nos corresponde.


***


Desde la terraza observo
cómo se dejó llover la tarde
en los bancos del parque.
Tira de mi jersey la cama deshecha al lado
y también el gotear de los columpios,
la abertura del óxido.
Poco a poco
la conquista de las bicicletas
repoblando lo inevitable,
lo aplazado.



Te escribo en el reverso de tarjetas postales
que poco a poco voy dejando sin franquear.
Viajero por mi propia vida.
Nadie del otro lado.
Escribo poemas de amor para saber algo de mí,
Por ejemplo:
“No sé qué sembró la sabiduría
en tus ojos
pero olvidé a tu lado las ganas de reír.
Será un gran regato blanco
A los pies de tu próximo amante,
y terminarás por buscar mi olor
en el amanecer de los jardines puros
donde se quema la ira.
No habrá más mensajes de las orillas cálidas
que buscan las yemas de mis dedos.
Llevo demasiado tiempo asomado a esta ventana
para estar acostumbrado a una habitación vacía”.
Como si hiciera una tabla de gimnasia antes de tomar la calle.


***


Como alguien que se echa protector para la piel
en el latido nadador del verano,
se tiñen de añil las fachadas blancas y los últimos gritos
de la ciudad que descansa con las piernas separadas.
La silueta del azúcar esparcido en las mesas de los cafés
o las mondas de naranja esparcidas entre los carriles
del puerto
despiden luz suficiente para no tropezar con ella.
Sin prisa
va la mano de mi pensamiento
a dos dedos del mundo tan viejo.


***


Martil es una ruina con carruseles en la playa.
Casas derrumbadas, polvo seco,
y en el centro un gran hotel con escaleras de caracol
y una mancha muy precisa en las sábanas que me dieron.
La corriente entra en los bares vacíos
donde alguien aguarda con la siesta de un leopardo entre las uñas.
No existe el asombro
ni las flores se ven por ningún lado.
Un sitio muy proclive para el amor
y también para comer en paz,
con la cabeza despejada cerca de la frontera.
Aquí, la belleza falló en las bocas
y se vuelve hacia las cicatrices,
como un niño trabaja con su pluma el pupitre.



***


La tarde es un auto que no arranca.
La ternura se abraza a los abrigos
y música de fondo el movimiento tras el cristal de la ventana.
Las horas se van recogiendo sobre sí mismas
al otro lado,
en los patios traseros,
entre paquetes de detergente abiertos
que exprimen su luz como una esponja.

Parpadea
la luz de la primera cocina.
Mi cuerpo toma la forma palpable
de ese apetito.

BEGOÑA MONTES ZOFÍO


























Mencionada por:
Ángeles Lence
Alfredo Piquer Garzón
Ana Delgado Cortés
Chema Rubio Velasco
Ivonne Sánchez Barea

Menciona a:
Agustín Calvo
Ángeles Lence
Ignacio Bellido
Inmaculada Arévalo Gonzalo
Aureliano Cañadas Fernández
Carmen García Martínez
Elena González García
Ángeles Yagüe Suárez
Ana Delgado Cortés
Alfredo Piquer Garzón
Paco Montesinos Lahoz
Consuelo Menéndez González
Tomás Díaz Martínez
Aintzane García Gracia
Evaristo Cadenas Redondo
Chema Rubio Velasco
Alexandra Estupinián
Carlos Vázquez Molina
Juan Maínez Pardo
Augusta Ayuso Alcalde
José Mª Herranz
Carmen Escohotado





Bio-bibliográfica

Nació en Río de Janeiro (Brasil). Desde los 3 años vive en Madrid, ciudad natal de sus padres. Pertenece al Grupo Poético del Aula de Encuentros en el Círculo de Bellas Artes y es coordinadora del Taller de Literatura Creativa, dentro de la Asociación Democrática de Mujeres de Móstoles. Es autora de los libros de poesía “Donde el azul se confunde con el verde” y “Entre aguas”.

Su blog:
http://bmontes.wordpress.com/



Poética

Los poemas que he escrito hasta ahora tienen un estilo concentrado, conciso, esencial y minimalista. En su mayoría, intentan dejar puertas abiertas, sugerir, preguntar y generar duda.

Para mí, la poesía es una forma de autoconocimiento y búsqueda; es una herramienta para expresar lo que acontece en el interior.

Escribir poesía es escuchar lo que se mueve por dentro, tener en cuenta las otras cosas que también pasan y poner luz a lo que menos gusta.





Poemas



LA ARENA

Que quedó prendida
Volará.

Seguirá su camino,
Porque ha de repetir
Lo que sabe hacer.

El polvo partirá sin rumbo
Para pegarse a otra piel.

Y el pie... sintiendo frío

Buscará otra arena que le adorne.

De “Donde el azul se confunde con el verde”, Madrid 2004





ENCONTRÉ TUS PEDAZOS EN EL SUELO

al regresar.
Recogí los restos de la porcelana

y dejé el hueco.

De “Entre aguas”, ediciones Vitruvio, Madrid 2007




ELLA

no saluda.
Rodeada de invisibles
con cada toque de proximidad
tiembla.

Él, perdido frente a ella,
no habla, no escucha, no ve.

De “Entre aguas”, ediciones Vitruvio, Madrid 2007

martes, 26 de junio de 2007

RAÚL VACAS













Foto: Daniel Mordzinski




Mencionado por:
Karmelo C. Iribarren
Sonia Betancort
Aída Acosta
Isabel Castaño
Susana Barragués
Lorena Escudero
Josefa Sánchez Sousa
Luis Mundaca
Hugo Izarra

Menciona a:
Aída Acosta
Amalia Bautista
Ana Merino
Gonzalo Escarpa
José Manuel Díez
Juan Antonio González Iglesias
Juan Carlos Mestre
Karmelo C. Iribarren
Luis Felipe Comendador
Macarena Trigo
Marí Ángeles Pérez López
Miguel Ruiz Risueño
Nill Binns
Ramón Repiso
Sonia Betancort
Susana Barragués
Víctor M. Díez



Reseña bio (de danone) bibliográfica

Licenciado en Ciencias de la Información y Diplomado en Educación Social. Ha obtenido los premios de “Letras Jóvenes de Castilla y León” en la modalidad de poesía (en los años 1996, 1997 y 1998) con las obras Confieso que he fumado, El calor de los labios a solas y El imán de la muerte, y el Premio de la Academia Castellano-Leonesa de la Poesía con el libro Proceso de amor.
En 2003 publicó la plaquette Corte y Confección junto con Isabel Castaño, su mujer. Posteriormente publicó Al fondo a la derecha (una recopilación de artículos de opinión publicados, bajo el seudónimo de “eltipaco”, en el semanario Tribuna Universitaria) y el libro de poemas Consumir preferentemente, en la editorial Anaya.
Raúl ha desempeñado labores de edición, animación y gestión cultural y ha colaborado con diversos medios de comunicación y revistas literarias. En la actualidad coordina e imparte talleres de escritura creativa (presenciales y on line), en colaboración con Centros de Profesores y Recursos, Bibliotecas e Institutos. Ocasionalmente prepara exposiciones de Poesía Visual.
En los próximos meses Raúl publicará dos nuevos libros y pondrá en marcha, junto a su mujer, la Escuela del Campo “de Vacas y Castaño”, un proyecto didáctico y cultural que pretende fomentar el gusto por la vida en el campo y el uso creativo del tiempo libre.


http://www.raulvacaspolo.blogspot.com/
http://talleresdevacasycastano.blogspot.com/




Poética

Creo en el poema, como creo en las ninfas azules sin dolor de ovarios, en los cíclopes que se emborrachan los domingos, en los cachorros de pantera y en el país de las corbatas.
Abro cada poema, como un higo maduro, para tratar de adivinar las cosas que no dicen, merodear en sus envases térmicos las huellas y las sombras, el semen de los sueños, la sangre y la cerveza bombeadas noche a noche.
Porque resulta que escribir es capturar, desinfectar, diagnosticar, descifrar y autopsiar todo cuanto está en el límite de nuestros ojos, oídos, labios o tacto, las únicas posibles coartadas para el engaño de las musas, las herramientas que dan forma a una palabra o una lágrima o un beso rojo de mujer. Y aquí no hay fórmulas de agua o mecanismos de reloj que expliquen cuanto pasa. Como tampoco existen muchas veces en la epilepsia de escribir. Tiene razón Antonio Piedra: “la poesía es un proyecto más que una definición y emerge en la conciencia del poeta como un iceberg del que ignoramos volumen y desplazamiento”. Sólo sabemos que es real como la muerte misma y que nos salva y nos condena al mismo tiempo.





Poemas


TODOS LOS POEMAS QUE CONTIENEN LA PALABRA MUERTE
PRODUCEN UN PROFUNDO Y PLACENTERO SUEÑO

Ver al dorso


Hay un muerto en el fondo de mi cama. Un muerto
que me dice que es allí dónde a diario duerme.
Que siempre ha estado ahí, como la noche.
Que al apagar la luz se asoma al interior del hombre para darle
fecha y forma.
Que en la profundidad del sueño, que también es mar,
hay miles de cadáveres despiertos.
Que en todos los colchones de todos los hombres
de todos los mundos hay signos evidentes de los muertos:
nubes enfermas y apretadas, crisálidas, suspiros.
Que están allí para arroparnos cuando llueve.
Que temen que algún día algún anciano insomne
prenda las sábanas donde vivió la muerte.
Que piden en silencio que no limpien
sus perfumes y sus nombres.
Que nos invitan a abrazar sus sombras.
Que un día le contaron a los ciegos
cómo hay que hacer para tocar sus rostros.

Inédito




BORRACHOS, GO HOME

Era de noche y me encontré al poeta. Estaba tiritando
de inédito.

RAFAEL PÉREZ ESTRADA: El ladrón de atardeceres.



Sólo nos queda recoger los abrigos y los cadáveres tristes
y salir de puntillas a la noche.
Después recordaremos nuestros ojos y la electricidad
y tus mejillas tiernas y el ruido de los vasos.

Y porque tú no te vayas me beberé la luna
en dos segundos,
pasearé a tu lado sin hablarte,
rebañaré los bordes de tus labios
y escarbaremos el mar y nuestra ropa.

Sólo nos queda en esta noche una canción de cuna
un calendario roto, una mentira más y veinte duros
para arreglar el mundo antes del lunes.

Sólo nos queda tu tabaco de pipa y un papel,
y un poema en barbecho,
y una guerra en Kosovo,
y una deuda en tu cama,
y una bomba en el pecho,
y una sed repetida
y un sueño sin hinchar.

Pero nada me importa si me quedo contigo,
mirándote nublado,
recorriéndote loco y dactilar,
arrimado a tu blusa y a tus pendientes azules
y a tu vida,
llenándome de ti, llorándote, aprendiéndote,
mojándote,
mientras miramos
el cielo sin brillantina alguna,
mientras contamos balcones
y cigüeñas dormidas
y pistachos.

Sólo nos queda una pared sin estrenar
y una pregunta
y una ambulancia negra por las calles
y una lata de alubias,
y el zumo de naranja de las sirenas.

Pero nada me importa, como antes,
si te llamo despacio, sin sufijos,
si te aprieto la angustia
con el dedo meñique
y te borro los labios con mis besos oscuros.

Y así, después de apalabrar los bares
y caminar torcidos
te llevaré a buscar en la basura,
te llevaré a soñar en los cajeros
y a gritar en las plazas sin farolas
hasta que llueva a plazos.

Sólo nos queda en esta noche un charco sin abrir
y tu portal sin ascensor y sin bombillas
y tus pecas impares
y la guerra de Kosovo
y una deuda en tu cama
y una bomba en el pecho
y una buena disculpa
cuando llegue a mi casa
y te sueñe descalzo.

Pero nada me importa si me dices tu nombre,
si me enseñas tus uñas,
si te quitas la falda,
si te quedas conmigo.

Publicado en Proceso de amor





SI PUDIERA

Si pudiera regresar del sol con una cesta de membrillos, nombrarte una vez más entre mis cartas rotas, entregarme a tu piel como a una luz oscura. Si me hablaras de Freud y me besaras dulce en el talón de Aquiles. Si al encender el móvil por las noches me contaran que existes más allá del olvido.
Si pudiera envolverme en tus deseos como los pájaros limpios en el barro. Si pudiera plantar un pensamiento alegre en el rosal del sexo y escarbar con la boca en la raíz de la palabra orgasmo.
Si pudiera ser pasto y precio de tus lágrimas y llorarlas contigo sobre las adelfas. Si me olvidara un verso en el renglón del aire. Si pudiera bañarme en tu saliva después de cada enfado. Si tus palabras crudas no amargaran tanto. Si el corazón del buey que hizo los surcos en tu vientre no hubiera existido. Si la misión del hombre fuera emborracharse. Si la palabra mundo no significara tanto. Si pudiera salvarte con un muerdo y renovar tu carne tras el baño. Si tus ojos me hicieran una seña absurda para hablar contigo, para hacerte cosquillas, para amarte dos horas.
Si pudiera recordar tus pechos con sabor a frutas y robarles bocados a escondidas a la hora del miedo. Si pudiera deshojar tus dudas y tus ojos. Si cuando acabe el mundo y juzguen nuestras vidas y nos condenen uno a uno a escribir los fallos en la piel del otro, pudiera regalarte una oración prohibida. Si pudiera quemarme en tus abrazos. Si al abrir el poema como un higo maduro me encontrara a la muerte por sorpresa y tuviera tus ojos.
Si vivir sólo fuera una excusa cualquiera para no conocerte. Si al jugar con tu risa, como juegan los viejos, olvidara los nombres de las cosas más tontas y pudiera nombrarlas nuevamente. Si defender al hombre de los hombres fuera el principal de los oficios y me sobraran fuerzas para hacerlo. Si una noche cualquiera me tirara a tus muslos como un ave de presa. Si pudiera tenerte, fluctuar en tus sueños, desovar en tu boca, encender tu recuerdo en los más alto.
Si pudiera soñarte y anunciarlo en la prensa, si al volver de la compra me cogieras la mano y acertaras la letra que se esconde en mi puño. Si al tapar las goteras de las nubes más viejas me encontrara algún sueño con olor a pregunta. Si encontrara la aguja que perdiste en tus ojos y lloviera una noche sin temor a mojarnos. Si pudiera ser fruto que se niega a ser visto y llenara tu boca de sabores extraños. Si pudiera este lunes. Si pudiera algún día.
(A mi mujer)

Publicado en Al fondo a la derecha

JUAN JOSÉ GARCÍA RODRÍGUEZ


















Mencionado por:
Germán Guirado

Menciona a:
Ángel Antonio Herrera
José Ignacio García Lapido
Carlos López Dzur
Francisco Umbral
Sabino Méndez
Javier Corcobado
Amélie Nothomb
Germán Guirado



Bio-bibliografía:

Nacido en Almería en 1975, confiesa que en su primera juventud nunca se había sentido atraído por las Letras. De hecho, no fue capaz de terminar un poema hasta después de haber cumplido 18 años, cuando se origina en él esa necesidad escribir, por la que, desde entonces se siente tan atraído como por una insinuación femínea, discreta y fatal. Aquellos versos, sin duda, caerían en saco roto. Aunque, al final de todo, lo que quedaría sería el uso. Hasta entonces, si le pedían un escrito en clase, plagiaba, y si lo descubrían, pedía ayuda. Dependiente, frecuenta el hábito literario entrometido, inquieto, con desconfianza, siempre en la intimidad. En 2004, hace pública su ya intoxicación con motivo de su aparición en el onceavo número de la revista Nueva Literatura, gracias al fraternal aliento de Germán Guirado, su amigo de toda la vida, quien le anima a participar. El año siguiente, lo vería obtener uno de los accésit de un concurso denominado Literatura Epistolar organizado por la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., empresa en la que actualmente desempeña labores de cartero. Divulga sus versos casi siempre en directo, a cambio de alguna copa, en las lecturas que realiza cuando, y donde puede, junto al autor del reciente Menos tú.



Poética

―¿Poética...?

"Me callo porque soy un poeta y lo digo todo muy pronto"; esto último es lo que piensa... Pero no lo dice.



Poemas


I.

Finalmente es el poeta quien más atenta contra la poesía,
es el terrorista maduro,
humano, el que aquí se descubre a causa de la impostura.
Sintiéndose frágil como un copo de nieve.
Con su mano temerosa destruye todo lo que le asedia
porque la Verdad tampoco pierde el tiempo leyendo libros
y le persigue.

(Arrancar volteando la llave de gas o lesionar este poema.)
A SYLVIA PLATH



II.

LA NEGACIÓN

La verdad es que no somos,
pero tenemos repetidísimos momentos de ser:
nos acariciamos, sí, sin duda, ella lo hizo,
percibiéndola lo hice yo, también, queriendo,
queriéndola, así
como dos, como está en nosotros el acariciarnos,
abiertamente
poros, manos, yemas que circulan sobre yemas,
tenemos siempre sonrisas acariciantes,
nos acariciamos, sí.
Cierto que alguna noche nos besamos.
Lo visteis. ¿Lo visteis?
Compartimos atenciones, vino, alburas, eventos;
en ocasiones, tan próximo a vosotros
estaba. Allá, arrinconados, definidos, no sé dónde,
no sé por dónde rodábamos,
pared, boca, o arrullo, al borde del contacto.
¿Lo habéis visto?
Habréis visto, sí, igual, contornos, labios, siluetas
quizá, ánimas nocturnas
arrojándose hacia una sombra misteriosa.
Pero la verdad es que no somos.
No somos fecha, orilla, estático firmamento: no,
estamos.
De la mano cogidos, paseamos ante escaparates
inmensos
sin luz, silencioso remanso las fuentes apagadas,
silencioso reflejo
el vehículo, la luna o el relente discreto,
en el que, incluso, a veces, nos hemos sorprendido
mirando
como viendo a dos desconocidos... Menos mal
que tenemos ojos para reconocernos.



III.

¡Cómo dicen que sí, mis labios,
a la clara embriaguez
de tu pelo y sus vapores!
Qué sí al sí, sonriente, que resbalas,
o desatas.
Nace afirmativo como un beso
desde el principio y no es de ahora,
sucede,
consumado
de los dos hacia nosotros.
No.
Y no es de ahora.
Giré su rueda en algún “te quiero”.
Amor,
que rueden todas las bocas juntas,
entonces
así. ¿Acaso fue lo que te dije?
Hablo del beso del sí,
lo noto.
Sueño con brazos abiertos
aguardando nuestra llegada.
Amor,
amor manos, pupilas, tú, interrogante
deseo,
amar,
ven, ríe; sonríe o deja reír en el alma
al rosáceo perfil de lo ebrio enamorado
solo,
entre síes labiales.
Espero.

lunes, 25 de junio de 2007

EDUARDO CHIVITE










































Mencionado por:
Juan Antonio Bernier
Francisco Onieva
Jorge Díaz
Marta Merino
Antonio García Villarán
Javier Gato
Gracia Iglesias
Raúl Alonso
María González

Menciona a:
Juan Antonio Bernier.
Rafael Antúnez Arce.
Francisco Onieva.
Jorge Díaz
Rogelio Guedea Noriega.
Elena Medel.
Juan Carlos Reche Cala.
Raúl Alonso.
María González.
Gonzalo Escarpa.
Alberto Guerrero.
Alfonso Zurro.
Miguel Gómez Losada.
Manolo Garcés Blancart.



Bio-bibliografía

Eduardo Chivite Tortosa (Córdoba, 1976). Profesor de la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla. Licenciado en Filología Hispánica por la UCO, y en Escenografía por la ESAD de Córdoba. En la actualidad realiza su Tesis Doctoral. Incluido en la antología Edad Presente (Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2003). Promotor cultural junto a Juan Antonio Bernier del ciclo Las Noches poéticas del Can Can (temporada 98-99), desde la editorial independiente Un Papel en el Agua; y junto a Miguel Gómez Losada del ciclo Agujas de Pino (temporada 2005-06). Autor de la obra Sharaija murió con trece años (La Bella Varsovia, Córdoba, 2007) y responsable de la antología poética Sátira contra la mala poesía (1554-1610), en Berenice, ambos en prensa.






A modo de poética

la dificultad que brinda el tiempo a los poemas es cosa parecida a encontrar un amor, es simplemente que con los años nos volvemos exigentes.

Nada premeditado, de pronto uno se da cuenta que se trata tan sólo de nuestro modo de vivir.

no más, en verdad, que otros oficios, los poetas realizan y piensan sobre su trabajo, del mismo modo que los profesores hablan de sus alumnos o cómo los bomberos se preocupan por el fuego.

un poeta debería conocer la historia privada de las palabras, doblegarlas, hacer que le obedezcan, no es fácil, conlleva su esfuerzo.

(Extraído del artículo “Tres poetas de la reciente poesía cordobesa o la juventud es una enfermedad que se cura con los años”, El Paseo cultural, 16, Cabra, 2007).






Poemas



Las hermosas

En las mujeres marinas se confunden las curvas con las olas. Son redondas, rítmicas, hipnóticas. Nunca terminan de llegar hasta la orilla. Se vuelven sin notarse hacia la mar. Hay mujeres árbol, garza, mujeres valle, montañosas o nevadas. Pero no hay nada más hermoso que las mujeres etéreas, celestes, astrales, o que vuelan. Algunas mujeres etéreas no son sino en el fondo mujeres junco, cometa, o azafatas.

Mónica era una mujer marina y tempestuosa, tormenta, maremoto, que quedaba en calma, centelleante y grisácea. He soñado una mujer espuma contra los arrecifes, espumosa entre los coralinos, coloreada por bancos de medusas.
Conozco una mujer etérea, tanto, que es casi volátil. Se escapa entre los dedos y te deja hincado en la tierra, mirándola en su vuelo.

Lo malo es, que para diferenciar a las mujeres hay que desnudarlas totalmente y ponerlas en contraste sobre un blanco puro, y eso cansa.

(En Edad presente, Sevilla,
Fundación José Manuel Lara, 2003)





Anents

He ido amor contigo hasta el río, desnudado lenta mi piel. Besé dulcemente tus dedos, y murmuré cantos de agua en tus brazos. Me mirabas como si pareciera el sol, que despunta y enrojece de flores nuestros cuerpos. Mientras se perfuman de yerbas tus párpados, me saboreas como una manzana que dejase su fragancia en tu rostro. Peinas mi cabello, y como un cervatillo enturbias la fuente, mis ojos de gacela, mi boca de tarde. Al fuego se confunden el opio y las magnolias, tus manos con mis trenzas, el tabaco y el azúcar...

(En Edad presente, Sevilla,
Fundación José Manuel Lara, 2003)





De rara ensoñación

He salido a ver qué luz, comprobar que todavía está fuera el otoño, si los viejos árboles no olvidaron su brisa; y a reconocer el viento, su claridad suave.
No fuera a ser que se hayan sabido violeta las colinas, y entonces pareciese todo lluvia recogida en tu falda; se hiciesen sin esfuerzo como nevosos los mares, a la vez que en mis ojos… y con eso ya basta.

(Estos poemas pertenecen al libro inédito
Compromiso con la felicidad pública).

sábado, 23 de junio de 2007

MATÍAS MUÑOZ



















Mencionado por:
Ezequías Blanco
Ernesto García López

Menciona a:
Carlos Álvarez
Ezequías Blanco
Cristóbal López de la Manzanara
Ernesto García López
Manolo Romero
Manuela Temporelli
Manuel Rico
Miriam Reyes
Ángel González
Antonio Hernández
Diego Jesús Jiménez
Juan Lamillar
Fernando Beltrán
Joaquín Benito de Lucas
María Antonia Ortega
Jesús Hilario Tundidor
Santiago Gómez Valverde
Rafael Pérez Montagut



Bio-bibliografía

Matías Muñoz Borja nació en Magán (Toledo) en 1957.
Hasta la fecha ha publicado dos libros de poemas: Un leve trazo (1993) y Espero una palabra (2001). En colaboración con el pintor Joaquín San Juan, tiene editadas dos carpetas de poemas y grabados: Luz y Sombra (1989) y Palabras (2000).
Poemas suyos han sido incluidos en libros de homenaje y distintas antologías, así como en revistas literarias.
Fue fundador con otros poetas de la revista literaria 13 de Fuego, de la que se editaron diez números, publicados entre los años 86 y 88.
En la actualidad forma parte de los consejos de redacción de las revistas Cuadernos del Matemático y .




A modo de poética

Escribir desde la indigencia, acaso desde la osadía, que supone ser consciente de los límites del signo y pretender trascenderlos.
Escribir a la espera, garabatos, murmullo apenas de lo soñado, y seguir, abiertos los sentidos a la palabra que nos libre del vértigo.




Poemas

(De Un leve trazo. Ed. El Cazerón, 1993)


Siendo embrión
el hombre estuvo cerca
del pez y la paloma:
apenas a un latido.
Un pálpito fugaz
que le negó las alas
y le anegó las branquias.

Bastó un solo latido
para cortarle el vuelo
y alejarle del fondo
del mar y sus secretos.


***


Como siempre se posan
mis ojos en la sombra.
Las pupilas se agrandan
hasta borrar el iris.
No alcanza la mirada
a descifrar el fondo,
y surge, de lo oculto,
de nuevo el desconcierto.

Hoy siguen sin respuesta
mis eternas preguntas.


***


De barro soy.
Soy el agua y la tierra.
En mí crece tu amor
de madreselva.





PIEDRAS, CÍRCULOS
A los niños palestinos

De chiquillos,
dibujábamos con piedras
inocentes círculos en los estanques.
Zozobraban los barcos de papel
o las ramas
que, a modo de galeones,
surcaban tan diminutos océanos.
Eran batallas incruentas.
Hoy
es otro el escenario:
un espantoso círculo
de piedras y de balas
donde mueren chiquillos
y zozobra la esperanza.






(De Espero una palabra. Ed. Huerga y Fierro, 2001)

El don de la palabra nos fue dado.
¡Ah!
si las palabras a su fin sirvieran:
mostrar, sin más, diáfanas
su significado
y así entendernos.
Pero a veces con ellas construimos
la torre de babel que nos separa.
Yo busco una palabra
que vuelva transparentes los silencios,
que tenga las paredes de cristal
sólo para que tú me veas.


***


Escribo una palabra
y veo
que no mancha el papel,
que da fin al silencio.

Se acerca la palabra
hasta el filo del verso
y me empuja al abismo
del poema incompleto.

Es solo otra palabra
que me sale al encuentro
la que ahoga mi angustia
y me libra del vértigo.

***


A la memoria de Amparo


Consuelo
del silencio vacío que es la muerte,
la palabra
inventa verdades.
Catarata,
el agua
precipita
y sus recuerdos.
Antes agua estancada, sin memoria.
Reloj,
el tiempo
consume.
Nacer y morir:
palabras.
Solo la última
nos pertenece.


***


El dolor
de la palabra
que nunca encontrarás
(aún eso crees)
es más hondo
que el silencio
que ahora te rodea.
Herida que lavas
apurando el tiempo,
buscándola.



***



(Otros poemas)

Soy Abdel, zapatero.
Sobrevivo en Bagdad:
cementerio de sombras
a la orilla del Tigris.
Tengo un hijo, Nizar;
los otros tres murieron.

Aquí, entre las ruinas
de lo que fue la casa
murió mi esposa, Aixa,
mientras regaba el jazmín
que ardió en el bombardeo.
No quise plantar otro.

Todo es polvo y ceniza.
No encontramos los cuerpos
de Alwán y Amira.

Ya no lloro.
Me robaron el llanto
el día que Alaá,
mi pequeña,
murió entre mis brazos.
Con un trozo de tela
limpié el hilo de sangre
que manó de su boca.

No he vuelto a la Mezquita.
Tampoco hago zapatos.


***


Mínima Biografía

El hijo que Itzar
parió en la patera
lloró,
tiritó,
mamó,
se ahogó.


***


(11 de Marzo 2004)

Tras la explosión
injusto sol,
oscuridad:
noche de ojos abiertos
de los muertos.

viernes, 22 de junio de 2007

ANTONIO PRAENA SEGURA











Mencionado por:
Fernando Díaz San Miguel
Aída Acosta
Francisco Cenamor
Miguel Ángel Contreras
Juan Carlos Friebe
Daniel Cundari
Ivonne Sánchez Barea
Daniel Rodríguez Moya
José García Obrero

Menciona a:
Pablo García Baena
Antonio Colinas
Juan Antonio González Iglesias
Luis Alberto de Cuenca
Miguel D´Ors
Francisco Ruiz Noguera
Vicente Gallego
Trinidad Gan
Rubén Martín Díaz
Almudena Guzmán
Daniel Cúndari
Fernando Díaz San Miguel.
Francisco Cenamor.
Juan Meseguer Velasco.
Juan Carlos Friebe
José Luis García Martín
Mª Ángeles Pérez López.
Pedro Enríquez
Ángeles Mora
Javier Bozalongo
Beatriz Villacañas
Daniel Rodríguez Moya




Bio-bibliografía

-PRAENA SEGURA, Antonio, Humo verde (Accésit del certamen de poesía iberoamericana Víctor Jara). Amarú ediciones, Salamanca 2003.
-PRAENA SEGURA, Antonio, Poemas para mi hermana (Accésit premio Adonáis 2006). RIALP, Madrid 2006.
-PRAENA, Antonio, Actos de amor (Premio Nacional de Poesía “José Hierro”). Madrid 2011.


Poética

La parte más extraña en mi existencia
es esta parte misma que ahora exhalo.
Tan sólo al pronunciarla cobra vida.
Tan sólo sin mí mismo me define.

Porque hay que dejar ir las cosas buenas:
vaciarse, enloquecer, irse de quicio;
no ser, ser muchos hombres, transfundirse
y luego recibir todas las sangres

en nuestro corazón y aunar de nuevo
la nada con el todo en la garganta
y darle al mundo un hombre renacido
que tiene nuestros ojos pero es otro.

Te doy lo que no tengo: aquí voy todo.
Libértame de mí, méteme dentro.
Gozoso de perder, gano la vida.
Entrando en tu pupila, nazco entero.

(De “Actos de amor”. Premio Nacional “José Hierro”. Madrid 2011)


Poemas



EL JOVEN FRAILE



Y pensar que nadie desabrochará mi camisa
con manos de paloma,
ni hará caracoles en el vello de mi pecho
porque ya tengo un amor que es Todo y Nada...


Y saber que soy un guerrero
que reza como un almendro...



(De “Humo verde”. Amarú. Salamanca 2003).


TOMA en tus manos
este jersey tejido en nudos de memoria.


Consérvalo, porque algún día
recordarás las manos desgastadas
que lo tejieron en las noches de tu infancia.
Y no podrás volver. Y tendrás frío
cuando descubras que vivir
a veces es llorar.
Abrígate con el amor que en el jersey está trenzado:
lo que nos quita el tiempo
ha sido el tiempo quien lo ha urdido
en formas misteriosas y sencillas
que hilvanan nuestras vidas a otras tramas.
Es imposible amar fuera del tiempo,
nada infinito hay que se alcance sin su hebra
aunque la hechura de su amor
nos muestre su belleza en sacrificio
sólo al perder a quien más hondo nos ha amado.
No pienses, como Eliot,
que sólo el tiempo vence al tiempo,
porque el tiempo es invencible.
Más bien realiza hazañas cotidianas:
piensa en mamá, aprende a tricotar
tus horas en ofrenda:
-punto de arroz,
ochos perdidos,
espigas que se cruzan
con las agujas de la vida...-


Ponte el jersey
y teje otro jersey para tus hijos.



(De “Poemas para mi hermana”. Adonáis. Rialp 2007)



DEDICATORIA
A la taxista de Madrid
que después de una noche
de juerga y de pecado
intenso me condujo hasta el hotel
y hablaba de sus hijos y llevaba
un jersey con pelusas y unas gafas
antiguas y una trenza
de amor sobre la espalda;
a la taxista que decía
que aparcaba a las ocho
y se iba para el piso
del barrio de San Blas
a hacer el desayuno; a la taxista
que no volveré a ver y que a la hora
en que las azoteas de Madrid
se teñían de rosa y algún pájaro
mostraba en el reverso de sus alas
un rosa aún más intenso
sin duda proveniente
del lado de la aurora; a la taxista
que vio mi vida entera
desfilar por mis ojos
en el retrovisor de la mañana,
la vida que salvó,
la mía, aquí le dejo.

(Inédito)

jueves, 21 de junio de 2007

AGUSTÍN LINUESA CÁCERES






















Mencionado por:
Eduardo Almiñana de Cózar
Garikoitz Gómez Alfaro
Sergio Castillo Pelegrín
Lucía Boscà

Menciona a:
Enrique Falcón
Antonio Orihuela
Arturo Méndez Cons
Sáfrika
Eduardo Almiñana de Cózar
Pedro Montealegre
Garikoitz Gómez Alfaro
Sergio Castillo Pelegrín
Daniel Martín Moreno
Mar Valiente
Marisa Vidal




Bio-bibliografía

Agustín Linuesa Cáceres nace en Valencia en 1986. En Valencia también estudia, come y duerme, trabaja y escribe, no siempre en este orden. Algunos de sus poemas fueron publicados en Estaciones Desnudas (Cocó, 2007). Cuatro años más tarde ve la luz La ciudad de los gatos, su primer poemario, que aparece abriendo un nuevo camino en su particular contribución al espacio de la poesía.




Poética

Escribir como llover.




Poemas


Poema I

Lo más hermoso fue su llanto
y sus ojos después del llanto, ahora
los errores de la máquina nefasta del hombre
devoran sus comisuras como una legión
de ratas hambrientas
Su delito no es mayor que el de los lobos
que se alimentan y tienen frío.




Poema II

Luego el cristal y las manos lentas,
apenas el sexo lamido me despertaba era un hombre bueno
y repartía mis habas a los mocosos
y dibujaba con frío figuras en la mañana con unos dedos
inventando acertijos,
preguntándonos si quizás una escalera bajo la nieve
Alguien amable que yaciera por
colocar semillas buenas entre su boca redonda
y ver crecer a los muchachos
que hubieran nacido como dientes
esperando el plomo de la bala.




Poema III

Piano, los gatos
empapados que comprenden,
que gritan en el autobús de vuelta a casa,
en las escuelas y hospitales gritan
con hambre de peces amarillos
Recorren eléctricos el esqueleto de asfalto
Atraviesan el himen, aspiran sexos rizados
Las mañanas cerradas en un puño de río
Descalzos ante las multitudes, desvistiéndose en el rumor del hombre
nuevo
Sacudiéndose bandera y organismo
Piano,
Licántropo licor de la tierra
Tierno, como mi amor por las esdrújulas
Rostro de pájaros, estirpe fragmentándose
como una rama seca
Latiendo tierno de petróleo, piano
En el tiempo de Caín
alimentándose de moscas.

martes, 19 de junio de 2007

RAFAEL ESPEJO















Mencionado por:
Juan Antonio Bernier
Alfonso Salazar
Luis Melgarejo
Juan Andrés García Román
Carlos Pardo
Adrés Neuman
Fruela Fernández
Juan Rojo
Jorge Díaz
Juan Carlos Friebe
Carlos Contreras Elvira
María González
José García Obrero

Menciona a:
Abraham Gragera,
Wislawa Szymborska,
José Watanabe
y Fabio Morábito



Bio-bibliografía

RAFAEL ESPEJO (Palma del Río, Córdoba. 1975). Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Trabaja como lector para la editorial Pre-textos, y colabora como articulista de opinión y crítico literario en diversos medios.
Ha publicado El círculo vicioso (Universidad de Granada, Granada, 1995) y El vino de los amantes (Hiperión, Madrid, 2001).




Poética

Se dicen demasiadas estupideces en torno a la poesía. Cierto que cada poeta tiene sus razones, y cierto también que en ocasiones coinciden unos con otros (bien por afinidad, bien por pura matemática: hay más poetas que razones), pero en cualquier caso los poemas han de bastarse a sí mismos para comunicar. Y aquí entra el lector. Del mismo modo en que mis dos o tres lectores no se meten en lo que escribo, no voy yo a invadirles su turno en el juego: sólo a ellos les corresponde juzgar y definirme. Así que hago mutis seguro de que me agradecerán que me calle, que por otro lado no se me da nada mal.





Poemas



BUENOS DÍAS, NOCHE
De bien amar se vuelve
mascullado y hambriento,
con sabor en la lengua a carne cruda.

El suelo se amortigua,
los caminos convergen, silba el aire.

Con gesto agradecido,
con sonrisa imantada
por el impulso mismo que iza al árbol
al sol,
tararear al paso:

no puedo amarte más, no soy tan físico.



SILBA

Unas hojas de otoño
–mustias, ocres-
fingen ser mariposas
mecidas por un viento
hueco:
vibran,
revolotean.

Me lleva esa deriva,
la frágil suspensión pero serena,
su absorto devaneo
me lleva...

Será que a mí también me basta un soplo suyo
para soltar al vuelo un peso muerto.




CANCIÓN DE AMIGA
Quien esconde un amor,
quien va celosamente almacenando
entre algodones la semilla nueva,

se desvela hacia adentro,
se desvela
como brilla la luna al mediodía.

lunes, 18 de junio de 2007

GABRIEL NÚÑEZ HERVÁS
















Mencionado por:
Antonio Agredano

Menciona a:
Antonio Agredano
Miguel Agudo
José Antonio Montano
Carlos Pardo
Roger Wolfe


Bio-bibliografía

Hombre, intranquilo, inconstante. Córdoba, Madrid, y otras paradas provisionales....
Sin nada que ponga fin, paseé por Boronía, Ajoblanco, El Europeo, y otras diez publicaciones culturales. Un día leí mis poemas en Amapola. Lo volveré a hacer antes de que llegue Julio.



LOS POEMAS
he descubierto que escribir poemas
es divertido que leer poemas
me aburre
creo que los poetas no leen
poemas que los poetas
sólo los escriben
sé al menos que si alguna vez pensé
en ser poeta no pensé
en leer poemas pensé
sólo en escribirlos



LLUVIA Y COSECHA
La carretera se llenó de agua. Tuvimos miedo. No podíamos parar ni seguir adelante. No se veía nada. Bajo el estrépito de la tormenta sólo se oía el latido inútil del limpiaparabrisas. Nos miramos a los ojos. Sentimos un golpe seco, extraño entre tanta humedad. De repente, todo olía a trigo. Estábamos salvados. Salvados por el accidente. El limpiaparabrisas siguió a su ritmo, segando el campo.



ALEGRÍAS DEL INCENDIO CERISE
Prendido por poemas de fuego
respondí con versos de fogueo
No todos los que calientan banquillo
juegan en las segundas partes

domingo, 17 de junio de 2007

JAVIER MORENO






















Mencionado por:
Jose Óscar López
Jose Daniel Espejo
Antonio Aguilar
Vicente Luis Mora
Alfonso García-Villalba
José Manuel Gallardo Parga

Menciona a:
Agustín Fernández Mallo
Vicente Luis Mora
Mercedes Cebrián
Isabel Pérez Montalbán
Diego Sánchez Aguilar
Antonio Aguilar
Cristina Morano
Óscar Curieses
Jose Antonio Martínez Muñoz
Julieta Valero



Bio-bibliográfica

Javier Moreno nace en Murcia en 1972. Ha cursado estudios de Matemáticas, de Filosofía y de Teoría de la literatura y literatura comparada. Ha publicado las novelas "Buscando Batería" (Bartleby, 1999) y "La Hermogeníada" (Aladeriva, 2006), así como el libro de poesía "Cortes publicitarios" (Devenir, 2006). Poemas suyos han aparecido en revistas como Hache, Antaria o La bolsa de pipas. Es redactor de la revista digital http://www.deriva.org/ donde ejerce la crítica literaria. Asimismo mantiene un blog relacionado con la creación y la cultura: http://blogs.ya.com/hautor




Poética

El carnaval es la verdadera naturaleza del tiempo. Mostrar la máscara bajo la máscara, o añadir una nueva. Adoptar una perspectiva que descentre la mirada: nada es lo que parece, los ojos son los dos focos alrededor de los cuales orbita la elipse multiplicada de los seres. Allá, más al fondo, una lata de Coca-Cola puede convertirse en una galaxia. Para decirlo en poesía:

La metáfora es movimiento
El movimiento es imagen
La imagen es metáfora
Se cierra el círculo

Otra imagen





Poemas


El principio de indeterminación de Heisenberg


El principio de indeterminación de Heisenberg
lo que dice es que no se puede ser a un tiempo
arquero y flecha

El monje kyudo lo sabe
y deja de ser arquero para convertirse en flecha
después la flecha desaparece en el blanco
que es otra vez el arquero. Éste es un camino
de ida y vuelta al YO

ENTRE DOS INSTANTES DE CONSCIENCIA DEL SUJETO
EXISTE SIEMPRE UNA FLECHA QUE LOS UNE

nada más que eso significa
el principio de indeterminación de Heisenberg
Caballeros es todo
cuanto puedo decirles
si tienen alguna duda les recomiendo
escuchen al amanecer
el canto de los gorriones

(De La elocuencia del azar)



Himno a John Pemberton

El mundo y un juego completo
de pesas comparten cualidades esenciales
tales como la inercia y una cierta gravedad
que acaba desdibujando las sonrisas
para convertirlas en una contracción de dolor
y sólito abandono
contrastable en los espejos

Es cierto que hay líquidos y gases
que relajan la aspereza de las formas
y nos tornan ligeros en las secuencias
vacacionales. Vivimos del aire
es cierto
como los dioses antiguos sometidos a la moira
y el amor se trenza a fin de cuentas
con mecánicos golpes de diástole

El mundo aguardaba pues el símbolo definitivo
que aunase lo delicioso
lo refrescante
lo estimulante
lo vigorizante
mejor en un envase metonímico
y lleno de curvas
con proyección universal y democrática:

Un tónico beneficioso para la humanidad (Coca-Cola News, 1890)

Un pobre bebe cerveza, un rico champagne, pero
los dos beben Coca-Cola (Mary Gah Humphreys, 1894)


Warhol hizo el resto

Qué perfección la de la metamorfosis
del líquido pasando al estado gaseoso
Miles de burbujas sumándose a la espuma
delicada venera de Afrodita
cosquilleando los labios. Propercio
acusaba a Ovidio de no ser suficientemente explícito
en sus metamorfosis. Pregunta: ¿la metamorfosis es continua
o hay un salto cuántico del laurel a Dafne?
No es el caso. Basta mirar a través
de la transparencia del vaso
para asistir a la floración anadiómena que ingerida
se trasvasa directamente a la piel
-este vello erizado como un campo de vectores
sometido a la gozosa ley del deseo-
en una perfecta analogía
de ramificaciones infinitas cuya receta
salvaguarda el misterio, refugio último de los dioses

(De Cortes publicitarios)






El sexo, como el teatro o la poesía, también es ilusión. Siempre disfruté disolviendo la esfera de agua y jabón con la carne imperfecta de mi dedo. The willing suspension of disbelieve, decía Coleridge
Nunca creí en ello
No busques épica en mi cuerpo. Te acaricio para que descreas, para descubrir qué hermoso animal llevas dentro
Que hasta el orgasmo
es artificio

(De Acabado en diamante)

viernes, 15 de junio de 2007

ANA VIDAL EGEA

















Mencionada por:
Pablo Fidalgo Lareo
Jordi Corominas i Julián
Alberto Chessa

Menciona a:
Pablo Fidalgo Lareo
Jose Antonio Martinez Muñoz
Juan Manuel Soriano
Elena Medel
María Salgado
Gonzalo Escarpa
Emma Couceiro
Alvaro Tato
Olga Novo




Bio-Bibliografía

Nacida en Murcia en 1984, licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursando doctorado en literatura comparada centrada en dos trabajos: el poema en prosa en Jose Angel Valente y la obra de Angélica Lidell. Ha trabajado en la Cadena Ser, en el Círculo de Bellas artes de Madrid; ha vivido en Helsinki y en Edimburgo. Finalista del premio jóvenes talentos de Booket en el 2006(publicado en booket) de El fungible 2005 (publicado en suma de letras), del Murciajoven de poesía (publicado por el ayuntamiento de Murcia). Ha colaborado con el suplemento literario Ababol, con la revista el anillo invisible y con el programa el séptimo vicio de Radio3. Ha recitado en el Museo de la ciudad (Murcia) y en la editorial Amargord.




Poemas

1.

París.-Texas era el único sitio a salvo y el único sitio en peligro,
¿quién no quiere un trozo de tierra para construir otra vida donde la desaparición no pueda tocarnos?
Adónde me llevas, adónde, si tú nunca podrás rescatarme.
Para qué la nombras para qué.
La busco tras los cristales, la encuentro porque no puede verme.
Mi voz no le hace ni un rasguño.
Quédate.
Los silencios que no le laten, sus uñas rojas.
No te muevas,
no hagas nada,
por favor,
por favor,
no te desnudes.



2. Poema a Plutón

Era agosto cuando dejaron de ser nueve,
los niños perdieron el ritmo de la canción,
en los colegios, el vacío de la sílaba aguda
hizo que Plutón se desinflara,
aún más, pobre planeta enano.
Los griegos tenían un Zeus subterráneo,
y al planeta lunar los americanos lo malnombraron.
Hay en él, pese al desprecio, algo ilustre,
de dignidad antigua, secreta.
Queda ahora de repente deportado,
cese ya de ser cuerpo celeste del sistema solar,
Caronte, su satélite,
(como Sancho) lo acompaña,
y que nadie ose a caer, ahora,
en la laguna estigia.

3.

Si soy un enfermo,
o si estamos enfermos, no importa ya.
Alguna vez creí tener una cura oculta
pero sé que no existe más que esto.
Tu dolor,
que no encuentra reposo que te salve,
mi dolor, al que no quieres acostumbrarte,
ese disco que no se cansa de decirnos
lo que somos y lo que seremos
aunque vayamos y hagamos lo que sea.
Tú, pidiendo auxilio,
tú en todos los caminos, tú de todas las formas,
en todos los cuerpos, tú, en broma y en serio,
suplicándome que me cure y te sane pronto.
Tú, que tienes miedo, que tienes tanto miedo,
que tienes más miedo aún.
Que sabes que me quieres,
que no quieres querer a una enfermo terminal
que como tú, se muere,
y que te coge de la mano
y te arrastra y te lleva adonde siempre estás.

4.

De pronto un día empezaste a odiar a todas las madres
tú que no querías odiar,
que no crees en la venganza, ni en los gritos.
Que no quieres creer ni en la verdad.
Que la niegas.

Por qué no haber elegido ser invertebrado,
impermeable, inaccesible
para que nada, nadie,
pudiera tocarte jamás. Romperte.
Partirte,
como lo estás ahora, derruido.

Por qué no haber elegido.

5. Hoja y nieve

Era demasiado mayor cuando descubrí la nieve,
el frío, la vastedad, los bosques solos,
el miedo al blanco.

jueves, 14 de junio de 2007

IZASKUN GRACIA QUINTANA




















Mencionada por:
Sofía Rhei
Iván Repila
Sofía Rhei
Yolanda Castaño
Julieta Valero
Pere Mallén
Igor Estankona
Elena MedelJahel Virallonga
Carmen López
Ana Cibeira
Alejandra Vanessa



Bio-bibliografía


Nacida en Bilbao en 1977, vive en Madrid desde 2005. Es licenciada en Filología Vasca y cofundadora de la editorial de poesía Masmédula. Ha colaborado con la revista UD Berriak, editada por la Universidad de Deusto, redactando artículos, poemas, reseñas y editoriales tanto en euskera como en español, y como fotógrafa y periodista para la revista virtual Cónclave (2004). Su poemario fuegos fatuos fue galardonado con un accésit en el certamen poético Centro Juvenil Latina (2003) y el más reciente, eleak eta beleak, ha sido premiado en el XVII Certamen Poético “Ernestina de Champourcín”, organizado por la Diputación Foral de Álava (2006), y será publicado en 2007.



Poemas




todos los años del mundo se empujan dentro de mi locura
de mi caída a lo inevitable roto y a lo perdido
pero qué sino perderme
qué sino ahogarme en esta tormenta que trueno
mujer de lluvia como tal ad aeternum
ex profeso de volverme sombra y luz e indivisible uno

***


vivo en un cuerpo que llora de forma extraña
que desjironado se desnutre y atenta contra este universo que es mi medida del mundo
tan pequeña
(así)
que en sí no cabe
y me amanece hache bajo el brazo de nuestras erres


***


aun así intento descifrar la espera pero en el camino abro nichos con las manos
y en el ocaso enveneno el aire buscando momentos que no sean blancos
adivino otro juego y los brazos se lanzan a través de la ventana porque la caída no es tan grave
huesos rotos y sangre bajo las marcas que no escondo las señales de otro intento
hoy tampoco supe volar
y la tierra se cubrió de pétalos abriendo llaga en equilibrio
desorientando
dirigiendo rastro sobre rastro
que otra vez desfilan luces sobre caras sin boca en este amanecer de ojos extraños y a vuelta abiertos a escándalo
y yo asesiné el fin del día pasado y los retazos de noche aún me manchan las mejillas teñidas de polen

miércoles, 13 de junio de 2007

JUAN LUIS CALBARRO






















Mencionado por:
Eduardo Moga
José María Castrillón

Menciona a:
Agustín Fernández Mallo
Arturo Tendero
Eduardo Moga
Estrella Sánchez Marcos
José Luis Puerto
José María Castrillón
Juan Carlos Mestre
Juan Manuel Rodríguez Tobal
Luis Javier Moreno
Mª Ángeles Pérez López
Máximo Hernández
Ricardo Hernández Bravo
Tomás Sánchez Santiago



Bio-bibliografía

Zamora, 1966; reside en Palma de Mallorca. Poeta, historiador y crítico literario y de arte. Ha publicado ocho títulos; son los últimos Sazón de los barrancos (poemario, Cáceres, 2006), La mano y la mirada (crítica de arte, Palma de Mallorca, 2006) y La duda como premisa (crítica de arte, Palma de Mallorca, 2007 -en prensa-). Entre 2002 y 2004 dirigió en Fuerteventura la revista literaria Perenquén.



Poética

Si uno tuviera una poética, seguramente no escribiría poemas. No es que menosprecie la importancia de tener una poética clara: es que carezco de ella y dudo que nunca alcance a formular una que me cuadre. Lo único que hasta ahora acierto a señalar es qué cosas hacen que un poema sea para mí una experiencia enriquecedora. A saber: que el poema no pase por mí sin consecuencias, que yo no sea el mismo después de haberlo leído. Que ningún concepto del poema sea irrelevante, y que ninguna de las palabras que expresan esos conceptos sea prescindible. Que el poema contenga un mundo autónomo que me incomode y me permita reorientar mi pensamiento, y no sólo confirmar las certezas o prejuicios que me hacen la vida más fácil. Que, si confirma mis certezas, les aporte una luz nueva, reveladora. Que no sea pedestre, que no sea banal, que no sea comercio de funcionario. Declarar el modo de conseguir esto me resulta imposible; por eso escribo poemas.



Poemas


[De Sazón de los barrancos, 2006]

Catilinaria

Mucho después de constatar
la dulce concavidad del fósil,
tan lejos de la adecuada variedad de roca
como de la olvidada instigación,
tu fiesta ya no es caminar infantil, sino más bien
pediatra sudoroso, no sal de minerales, sino
sustento de luminoso, falso coleóptero,
no sulfato de cal. Y el clavicordio que golpeas
(¿ansias de música?, ¿adaptación al medio?)
nada tiene que ver con la jactancia juvenil de
ese gato montés que anda acechando
la sed,
la multiplicación de tus pezones,
la solemne inscripción,
veneno de pez o golpe de verdasca
en una sola sombra,
absolutamente montés el gato.


Antiguas contradicciones (I)

No ángeles caídos, no Paul Klee, no Benjamin.
No la trampa de la metapoesía.
No el respeto a las idiosincrasias.
Sólo un sistema de paralelismos, poco más.
No la furia; la codicia de la sangre.
No la paz alambicada de los tigres.
No la industria, no el hielo, no las babas.
Tan sólo un verbo caliente como caldo.
No el juego de los significantes.


Antiguas contradicciones (y II)

Hacia el interior.
Hacia el fondo en agraz de los barrancos:
hacia el interior.
Lejos del son de las excavadoras.
Donde está la raíz
y nacen las corrientes, si es que nacen.
Hacia el rumor de nubes.
Lejos del mar del tráfico y del tráfico y
de la luz del mar: muy sin metales.
Hacia el interior.
Donde crece el cardón.
Donde la nada.
Hacia el interior:
donde volaba el guirre.
Hacia el claro misterio de las aguas.
En el justo momento
(todo momento es justo).
Sin calzado especial: hacia la vida.
Con el riesgo constante de
ser sal para siempre.
Hacia el interior:
con desnudez pisando aquella roca.
Como un presentimiento, sin nunca
haber osado.
A conciencia, con saña:
hacia el interior.
Con el mirar pequeño y
dos pulmones.
Parando en
cada mata, en
cada insecto,
con la dulce avaricia de los viejos.
Con la desesperanza de los débiles: tocando
cada brizna.
Cada roca.
Hacia el interior:
hacia el interior.

martes, 12 de junio de 2007

JUAN VICO
















Rubén Darío Fernández
Annalisa Marí Pegrum

Menciona a:
Carlos Edmundo de Ory
Màrius Sampere
Antonio Gamoneda
Pere Gimferrer
Jenaro Talens
Olvido García Valdés
Laia López Manrique


Bio-bibliografía
Juan Vico (Badalona, 1975) es licenciado en Comunicación Audiovisual y Máster en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Ha publicado poemas, artículos y reseñas en diversas revistas culturales (Alhucema, Andala, Ariadna, Chichimeca, Cine Asia, Espéculo, Lateral...). Obtuvo el Premio de Poesía Arcipreste de Hita con su primer libro, Víspera de ayer (Pre-Textos, 2005).

http://improntuario.blogspot.com


Poética

CUATRO NOTAS DE PASO


Tensión. Semántica, rítmica, estructural. La expresión poética es un ariete entre paréntesis.
*
Verdad a medias: poema es todo texto que se lee como poema. Versión mejorada: poema es todo texto que merece ser leído como poema.
*
Está claro que no sólo se escribe “desde”, sino también “en contra de”. No sé si el poeta nace o se hace, pero diría que lleva en sus genes ese fervor combativo, testimonio, en fin, de su conmovedora inseguridad.
*
El misterio le siente bien a la poesía. En todos los sentidos.





Poemas




DIONYSOS, EL EXTRANJERO


Las farolas supuraban
como pústulas adolescentes,
las esquinas se enromaban
maceradas en sudor.
¿Y quién, como un héroe extraviado,
llegaba y llamó aguamanil
a la botella de ginebra?
Bebe el vino sin mezclar,
sé que dije, como en sueños,
para que el rasgo que te oculta
te revele: la máscara
deforme que los dioses
robaron a los hombres.



BALADA

Acribillado el sueño,
caen a plomo
sus alas
de piedra, intactas.
El espinazo de la noche
rasga el cubo de la basura.
Balas al aire
celebran otra muesca
sobre la lava helada,
la sangre fría, el nácar malva
del alba.

Muy buenos días,
mi malherido amor.



CLAROSCURO

Creer sin querer en cualquier luz. Paladear ruidosamente su disolución sobre el desnudo inerte del poema.

Creer sin creer, tras la luz.

Palabrear.



(De Víspera de ayer)

lunes, 11 de junio de 2007

ANABEL CARIDE





















Mencionada por:
María Jesús Soler Arteaga
Jesús Cárdenas Sánchez

Menciona a:
Marcos Gualda
Esther Jiménez López
Ana María Saldaña
Lorena Salas Ruano
Rocío Hernández Triano
María Jesús Soler Arteaga
Eva Vaz
Fran García



Bio-bibliografía

Anabel Caride nació en Sevilla en 1972 y es licenciada en Filología Hispánica. Ha trabajado como profesora de Lengua (a ella le gusta pensar que de Literatura) en varios institutos terminando por establecerse en Sevilla en el instituto Picasso.
Suele moverse entre el microrrelato, el cuento y la poesía, género en el que ha publicado Nanas para hombres grises, Tinta en el almanaque y la plaquette “Inventario de desahucios”. Colaboradora ocasional en varias revistas de creación literaria, figura en las antologías Los vicios solitarios, Poesía viva de Andalucía, Poetas en el camino, Femigrama, Poetas para el siglo XXI o Poetas andaluces contemporáneos. Ha sido la primera mujer poeta en español en aparecer publicada en la revista Fishouse de ámbito norteamericano.
Sus blogs:
http://anabel-nanasparahombresgrises.blogspot.com/
http://www.lacoctelera.com/nacidaendomingo


Poética

Escribo para hacer inventario de mis desahucios, para mirarme burlonamente al espejo o para encontrar, al menos por un instante, a todos aquellos a los que he acabado repudiando por el camino. Expulsar los demonios personales mediante la palabra es la forma más sana de no acabar en la cárcel por asesinato, de devolverles la sal prestada a mis “monstruos literarios” por tantos buenos momentos en que nada más me importó que leerlos. Escribo para huir de la “burrocracia” y lo políticamente correcto, para saber que estoy viva a pesar de los lunes.

La gente “normal se deshace de lo viejo donándolo a la parroquia o abandonándolo en un contenedor; los “traperos” como yo no tiramos nada, reciclamos las lágrimas y el humor negro y un día lo devolvemos al mundo en forma de metáfora. Dicen los que tienen el valor de tratarnos que a lo mejor por eso es tan peligroso tenernos como amigos.




Poemas



1.SALMO DEL AMOR INCIERTO


Poblaré de cosquillas tu cuerpo inhabitado.
Recitaré mi credo proclamando tu nombre
sin ver,
sin las certezas que otros no me negaron.


Ya ves, hoy me conformo
con asomarme al borde de tu abismo.
Mi mundo es un planeta
perverso
vacío sin tus manos.




2. INSUMISIÓN


Resucitemos.
Hagamos que sea todo
como dicen los cuentos.
Exprimamos la noche
que un día nos negaron.
Llevemos amuletos
contra el escepticismo;
es nuestro este pedazo de infierno
que un día nos vendieron.





3.TALIÓN


REESCRIBIRÉ las citas de Neruda
que no me dedicaste,
las flores arrancadas del parque
que fingieron ser mías.
REESCRIBIRÉ los ojos
que fingen no mirarme,
tu número de móvil, la inocencia
que perdí sin saberlo.

Tú, que todo lo puedes,
redacta el alegato que no burle
mi cadena perpetua.



4.DELICATESSEN



Te persigo en mis sueños.
Registro los armarios y tus fotografías.
Me seduce el vudú;
seré el Aníbal Lécter
implacable
que te deje sin vísceras.


5.LETRA PEQUEÑA



Porque no me conoces
admiras mis palabras sin aroma,
porque no adivinaste
el turbio abecedario que no cabe en un libro.
Porque no te dolieron
mis tacones de aguja
sobre tu corazón amoratado;
quédate en el umbral,
goza del prólogo
y piensa que lo auténtico
es lo que nos hereda.




6.SALA DE CURAS


Dame tu yugular y morderemos
la piel de tu manzana.
Quédate las pepitas;
en este zafio mundo edulcorado
sólo triunfan las brujas.

domingo, 10 de junio de 2007

NATALIA MANZANO



















Mencionada por:

Alma Aguado
Luna Miguel
Marcos Arcaya Pizarro
Javier Esteban Gayo
Joaquín Ruano
Javier Montoro
Carmen G. de la Cueva

Menciona a:
Alma Aguado Calvo
Ana Cibeira
Ana Gorría
Andrés Navarro
Alejandra Vanessa
Antonio Mochón
Barbara Miranda
Benjamín Prado
David Leo García
Elena Medel
Emilio Papel
Estíbaliz Espinosa
Javier Corcobado
Juan Manuel Gil
Lucia Aldao
Luna Miguel
María Eloy-García
Maria Lado
Pedro Casariego Córdoba (para mi sigue vivo)
Sofia Rhei
Raul Quinto
Vicente Gutiérrez Escudero





Bio-bibliografía
(Almería, 1980) Soy profesora de español para extranjeros y creo en la interculturalidad y el bilingüismo como formas de dar esquinazo al pensamiento único que usa un solo lenguaje como instrumento. He publicado un libro de poesía bilingüe en castellano e italiano, "Casa Mediterráneo", con una tirada de un solo ejemplar encuadernado a mano (Edizioni Perdute, 2003), un libro de microprosa poética "Apnea -método de inmersión-" (El Gaviero, 2005) y he sido parte de la antología de poesía granadina "Vitolas del Anaïs" (Cuadernos del vigía, 2007).
http://nataliamanzano.blogspot.com/




Poética

Escribo porque no tengo más remedio, es lo que soy, como los ojos castaños o la estatura. Aunque me produce satisfacción, no es algo que yo haya elegido. Más bien ese algo me ha elegido a mi y me tiene presa hasta que desarrollo la idea y la desnudo para compartirla.





Poemas



La mujer de tus ojos

Hombre de pies desnudos en la madera,
dulzura de horizonte libre de fábricas,
corazón de olivar bañado de atardeceres,
que esboza noches llenas de enredadera:
la mujer que se esconde en tus ojos,
es parte de la belleza que al mundo entregas.

Tantas veces la vi junto a ti,
hermosa y libre,
pasar con las horas suaves
abrazando sus tobillos como anémonas.

La chica que tu mirada alberga
doblega muros, desata cuerdas,
desnuda, y con fuerza
grita vida sin mover los labios
mata demonios y brotan estrellas
del barro más pobre y cegado.

Me mira desafiante y me aterra
no poder salvar jamás
la distancia que nos separa
hecha de latido de piedra.


De Poemas sin número, publicado en Vitolas del Anaïs, (Cuadernos del vigía, 2007)




Helada

un frío irracional
cada vez que callabas
con precisión
milimétrica

ese grito de uñas
creciéndote
en las raíces del pelo

pensaba en silencio
“¿puede
sentirse en la piel
el miedo de otro?”

y sonreías
llenándome de escarcha.


De Poemas sin número, plaquette de las Vitolas del Anaïs.



Mujer norte

Marie Curie h o m b r e s
enterrada en el pabellón de los h o m b r e s ilustres.
h o m b r e s


las mujeres que no fueron mis abuelas

pechos
alma
ojos
muslos
vagina
paz
e n v e n t a /


De Poemas sin número, plaquette de las Vitolas del Anaïs.



Peciolada
vio l a a r p e g i a d a
vio l a c e a p e c i o l ad a
vio l e n t a ultra v i o l a d a


poema inacabado e inédito.
__




"... y tengo goteras en el corazón"

Mi matadero clandestino,
Los Piratas.



SOLeadA [con protección SOLAr]

45 cosas que aún no consigues creerte
12 que jamás deberían haber pasado
19 que aún te están molestando
97 que has estado dando por sentado
39 intentos por encima de la mesa
y tan sólo 2 por debajo

de no ser la pregunta d ó n d e
de no decir a m a r g a
ni tampoco h a s t a c u á n d o

en esta terraza
en tu toalla con el bikini blanco
te pones las gafas negras y te expones a toda la l u z r a z ó n que puedas tomar
una tarde preciosa
de rayos mala u.v.a
de s o n r i s a
violeta ultra ¬ m o r a d a
de crema factor antihumano
resbalando por tu espalda


SOLeadA
de repente planeas no decir nada a tu vecina de arriba
aunque las goteras de tu techo ahora son lagos
también puedes
disparar cuatro o cinco bengalas
i n v i s i b l e s
i n s o n o r i z a d a s
para culpar a los demás si te pierdes.


has oído hablar de la protección SOLAr
eres el lugar donde nadie puede llegar


Del libro inédito Palabras zurdas