miércoles, 31 de octubre de 2007

JUAN ANTONIO BERMÚDEZ
















Mencionado por:
José Mª Gómez Valero
Pedro del Pozo
Daniel Fernández
Bernardo Santos
Iván Mariscal
Agenbite of Inwit
Manuel Ortega
Manuel Fernando Macías
Juan Manuel Romero
Saray Pavón

Menciona a:
Agenbite of Inwit
Alberto Porlan
Bernardo Santos
Carmen Camacho
Daniel Fernández
Daniel Bellón
David Eloy Rodríguez
David Monthiel
Eduardo Del Campo
Félix Grande
Iván Mariscal
Jorge Riechmann
Josefa Parra
José María Gómez Valero
Juan Manuel Romero
Luis Melgarejo
Manuel Fernando Macías
Manuel Ortega
María Ruiz Faro
Miguel Ángel García Argüez
Pablo Bouzada
Pedro del Pozo
Virginia Villaplana





Bio-bibliografía

Nació en Jerez de los Caballeros (Badajoz), en 1970. Vive en Sevilla. Se licenció en Periodismo y se ha especializado en información cultural y en crítica cinematográfica.
Da clases de historia del cine y de creación literaria en varios centros, dirige la revista Cámara lenta (http://www.revistacamaralenta.com/) y forma parte del colectivo de agitación cultural La Palabra Itinerante.
Ha publicado el poemario Compañero enemigo (Libros de la Herida, 2007), además de otros textos literarios en revistas y volúmenes colectivos.
Mantiene el blog personal http://www.contrabandos.blogspot.com/ .




APUNTES PARA OTRA POÉTICA

Nadar contra corriente. Ese es el plan.
Cada uno lo sigue a su manera.
Hay quien se abraza a un árbol
y quien mide las nubes,
quien se arrodilla y quien se alza,
quien se persigna y quien abjura.


Sortear aduanas ortográficas,
recolectar parábolas, excitar
a los umbríos rumiantes del idioma.

Nadar contra la terca acometida,
desanudar la telaraña.
Nadar sin brújula
ni orillas a la vista.
No hundir al otro en nuestro nado.
No hundir al otro.



Poemas


Mandamiento

Amar a cada uno por su nombre
en un idioma impar, íntimo código
en el que cada sílaba sea un mimo.

Amar a cada cual por la manera
intrépida o celosa de apretar
el paso en la borrasca y por el cúmulo
de discapacidades que lo azoran.

Amar a cada prójimo en su fe
por la ráfaga débil que lo surca,
por sus contradicciones, sus bostezos
y el temblor de sus piernas entumidas.

Amar a contrapelo, amar a ciegas,
celebrar que tendemos hacia el otro
el pulso, sin que nadie nos lo mande.

De Compañero enemigo (Libros de la Herida, 2007)



Compañero enemigo

Compañero enemigo, nos convocan
los bárbaros tambores, las sirenas
leprosas de la guerra, el olor acre
que reclama genética venganza.

Desobedeceremos, cruzaremos
los cuchillos delante de la lumbre
en la tierra de nadie, que es mi tierra,
nuestra tierra sin planos ni alambradas.

Y allí compartiremos el arroz
y la perplejidad de estar tan vivos
entre tanto cadáver contagioso.

Compañero enemigo, no te mueras,
ni me mates, ni huyas, ni te rindas
que tenemos que hablar de muchas cosas.

De Compañero enemigo (Libros de la Herida, 2007)




Fe en la errata

Las flechas desviadas, al final,
aciertan otro blanco;
las derivas desvelan continentes;
alguien huele y adopta
las cartas sin remite.

Cada desliz da cuerda,
cada gazapo prende.

El día que acudí
al sitio equivocado, a la hora impropia,
allí estaba esperándome
la muchacha más linda
de este baile de locos en desahucio.


De Compañero enemigo (Libros de la Herida, 2007)

lunes, 29 de octubre de 2007

IVÁN MARISCAL




















Mencionado por:
Miguel Ángel García Argüez
Juan Antonio Bermúdez
Manuel Ortega
Manuel Fernando Macías

Menciona a:
Miguel Ángel García Argüez
David Eloy Rodríguez
José María Gómez Valero
David Monthiel
Pedro del Pozo
Manuel Fernando Macías
Juan Antonio Bermúdez
Luis Melgarejo
Juanjo Barral
T. S. Norio
David González
Josefa Parra
Manuel Ortega




Bio-bibliografía

Iván Mariscal (Jerez de la Frontera, 1976). Escritor, compositor, filólogo y periodista. Ha publicado los libros de poemas Comprensión de la penumbra (Editorial 4 de Agosto, Logroño, 2008) e Itinerario de la luz en el libro conjunto Un zumo de tres sabores o un itinerario compartido (Fundación Inquietudes, Cuadernos Caudales de Poesía, Valencia, 2009). En 2007 se le le concedió el primer premio de poesía del XIV Certamen Expresión Joven de Jerez de la Frontera. Ha sido antologado por la Fundación Juan Ramón Jiménez en Voces del extremo. Poesía y capitalismo y en Voces del extremo. Poesía y canción. Pertenece al colectivo La Palabra Itinerante.


Poética

No tengo ninguna, la verdad. Pero ahora se me viene a la cabeza un poema de Juan Larrea:

“Sucesión de sonidos elocuentes movidos a resplandor, poema
es esto
y esto
y esto
y esto que llega a mí en calidad de inocencia hoy,
que existe
porque existo
porque el mundo existe
y porque los tres podemos dejar correctamente de existir”





Poemas



ITINERARIO DE LA LUZ

Qué poco nos queda para llegar,
qué débil impulso nos basta.

Sólo torcer el cuello
mirarnos el pecho
concentrarnos en la carne
obviar el músculo
vislumbrar el hueso
perdernos en el blanco
traspasar lo blanco
llegar a la materia
bucear en la materia
nadar más abajo
y más abajo
y más abajo
y encontrarnos un fondo
y en el fondo unos peces
y entre los peces un pez
y en el pez un microbio
y en el microbio su interior
y en su interior una luz.

La misma luz
que guía a los barcos en la tormenta.




EN UNA PLAZA

Me encontré en la Riviera francesa,
al pie de los Alpes marítimos,
en una plaza con puestos de toldos a rayas.
Hacía fresco, y el más hermoso
atardecer que hayas visto
descendía de las montañas
y dejaba una acuarela pastel en las ventanas.
Se habían acabado de encender las farolas,
de esas antiguas y esbeltas, entre naranjos,
y sonaba el acordeón de las terrazas.
Por aquí y por allí las chicas
tomaban café, miraban al cielo,
besaban a jóvenes alegres
y me imaginé escribiendo un poema.

Hay sitios buenos para suspender el tiempo,
estar siempre, inarrebatables,
benditos lugares donde se podría morir.
Y éste es uno de ellos, pensé
mientras devolvía la foto.




LECCIÓN DEL AGUA

Y allá van,
después del amor,
separándose,
quién sabe si para siempre.

Ellos lo desconocen,
pero se deshacen
para mejor saberse
y cumplir su misión.

Como el agua se reparte
ella misma
para ser agua
y dar de beber.

sábado, 27 de octubre de 2007

ÁNGELA TORRIJO ARCE




















Mencionada por:
José Ramón Huidobro
Juan Rojo


Menciona a:
J. Ramón Huidobro
Juan Rojo
Nieves Granero
Esther Muntañola
Marta López Vilar
Delia Aguiar Baixauli




Bio-bibliografía

Nace en Valencia, 1971. Estudia Turismo e idiomas y actualmente trabaja en el sectorpúblico. Prologuista del libro “Los amantes de Coriolis” de J. Ramón Huidobro, Ed.Amargord (2005). Publicada en la antología de poetas españolas jóvenes “HilanderasII”, de la Editorial Amargord (2006). Ganadora del segundo premio de microrrelatosde la Universidad Popular de Palencia 2008. Colaboró en la antología demicrorrelatos “Relatos en cadena” , Ed. Alfaguara (2008). Prologa el libro “En el umbral” de J. Ramón Huidobro (2008), colabora en la “Antología del Beso “, de la Editorial Doble Mitad (2008) y, recientemente, ha publiado “La gota que cae”, en la Editorial Varadero (Málaga)

http://www.angelatorrijoarce.blogspot.com/



Poética

La garganta a punto de estallar
Los ojos llenos de letras
Sin camino de vuelta a casa
Enredaron brazos
Treparon por manos y dedos
Y cuando quise escribir casa
Apareció un pozo
Y al deletrear cama
Surgió la boca





Poemas



1.

Abre los ojos otra vez
Prueba a hacerlo de verdad
Hay instrucciones sencillas: cierra lo inútil, enciende la luz
Sin miedo
Mírale los ojos cuando te haga el amor
Sus gestos
La pupila dilatándose en mil trozos
Y un paño de lágrimas a punto de estallar


Bésale en ese instante
Y verás que no tiene límite



2.

Voy a nombrarte con todas las letras
Escupiendo cada sonido
Marcando erres, eses
Deslizando las vocales
Voy a repetirte mil veces
Y dejaré que la huella
Susurre descalza entre los libros
Del despacho
Y te rezaré despacio
Ángel de la guarda dulce compañía…
Desharás los pasos y volverás a mi boca
A mi lengua
A mi garganta
Que no te nombrará nunca
Que te nombrará siempre



3.

Voracidad
Piel descuartizada
De cada verso


Hilo conductor del rayo
Que me parte

miércoles, 24 de octubre de 2007

LUIS LUNA


















Mencionado por:
Francisco Cenamor

Menciona a:
Francisco Cenamor
Esther Muntañola
Antonio Gamoneda
José Corredor-Matheos
Eduardo Scala
Julio Espinosa Guerra
Ana Gorría
Patricia Esteban
Vanesa Pérez-Sauquillo
Benito del Pliego

Óscar Curieses
Carlos de Gredos
Julio Reija
Chus Arellano
Lourdes de Abajo
Andrés Fisher



Bio-bibliografía

Luis Luna (Madrid, 1975) Su obra se desarrolla tanto en gallego como en castellano, y algunos de sus textos han sido traducidos al árabe, al alemán y al inglés. Ha publicado Cuaderno del guardabosque (Amargord, 2007) y junto a Óscar Curieses los poemarios Hidroemas (2000) e Ignicións (2002) en la editorial Acef. Aparece en el libro colectivo Muller de doce sal, y en diversas antologías entre las que destacan Lévedos. Antoloxia de poesía galega en Madrid. salida de emergencia, Todo es poesía menos la poesía y 5+10. Como artista visual ha presentado sus trabajos en espacios como La I Bienal de Arte Contemporáneo Cabo de Gata- Níjar (Almería).


Poética

Decía Pombo en una reciente entrevista publicada en la revista “silencios” que los poetas conocen bien el silencio, que se saben siempre muy cercanos a él, próximos a callar. En ese callamiento reside gran parte de la potencialidad poética. Una tensión adecuada entre sonido-silencio es ya una forma de hacer poesía. De tal suerte, la poesía se fragmenta, contiene, como bien explicaba Francisco Pino, numerosos agujeros en los que el lector puede reconocerse. Poesía que se quiere actual: realidad fragmentada, personalidad dividida, poesía, entonces fragmentada, dividida. Para lograr esa trascendencia no hace falta recurrir a lo extraño, a lo inusual, basta saber mirar, mirar es también una forma de arte, mirar detenidamente, “atentamente” a lo que nos rodea y, partiendo de ello, de esa cotidianidad, saltar al vacío, internarse en la “caza mágica” de la que habla Valèry. Una caza desprovista de, por supuesto, ideas preconcebidas o repertorios programáticos apriorísticos.





Poemas


Tiras la Piedra
al centro del estanque
y no alcanza tu vista a ver los círculos.
Lo que importa es la imagen
que nace en tu memoria
la respuesta que vibra
en el hueco vacío de tu mano.

(De Cuaderno del Guardabosque, Amargord Ediciones, 2007)


***

Lo difícil. Lo oscuro
lo que queda enterrado
tras el muro que forman
las sintaxis.


A la espera del signo.



***


Al margen. En el margen
escribe anotaciones
que no sean precisas.
Lo difícil.
Que el fulgor sea esto.

(De Territorio en penúmbra, inédito)

Po

lunes, 22 de octubre de 2007

SUSANA BARRAGUÉS












Mencionada por:
Sonia Betancort

Rafael Saravia
Eloísa Otero
Aída Acosta
Raúl Vacas
Fernado Díaz San Miguel
Isabel Castaño

Menciona a:
Raúl Vacas
Sonia Betancort
Fernando-Díaz San Miguel
Miguel Ruiz Risueño
Eloísa Otero
Victoriano Crémer
Antonio Gamoneda
Rafael Saravia
Nacho Abad
Silvia Zayas
Victor M. Díez
Daniel Aldaya
Fernando Luis Chivite del Pozo
Antonio Colinas
Kirmen Uribe
Rafael Courtoisie
Juan Carlos Mestre
Amalia Bautista
Fátima Frutos



Bio-bibliografía

Libélula. Licenciada en Ciencias Ambientales y en Humanidades, trabaja en el sector de Recursos Energéticos Internacionales, realizando estudios de física de viento y prospecciones de terreno para la promoción de parques eólicos. Ha recibido, entre otros, el Premio de Letras Jóvenes de Castilla y León, el Premio de la Academia Castellano Leonesa de Poesía, el premio Francisco Ynduráin a la mejor trayectoria literaria joven, el Premio Ana Maria Matute de Narrativa Corta y el Premio Injuve a la Creación Joven. Ha publicado el libro de poemas “Los hipódromos del corazón” (Fundación Jorge Guillén, 2002) y el libro de relatos cortos “Los ladrones de cerezas” (Fundación Bilaketa, 2007). Próximamente publicará “La campesina fascinada” (Injuve, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales)
Sus grandes pasiones son el jamón serrano, la etimología y la pandereta.


Poética

Escribo porque me turba la multiplicidad aún no designada que hay detrás de la palabra “cosa”.



Poemas

Beso


La niña que se abandonaba por primera vez a un beso larguísimo, y desplegaba de súbito unas grandes alas, gruesas y húmedas,
que le nacían bajo las costillas.

Y mientras besaba, mitad hembra mitad ganso, esponjaba las plumas gustosamente hacia la brisa.




Reflejo


Tengo miedo de ser esa mujer que se detiene un día, frente a los escaparates de unos grandes almacenes, y descubre que no se reconoce a sí misma en su reflejo. Tengo miedo de ser esa mujer que asustada, deja caer las bolsas de la compra por el suelo, y grita señalándose a sí misma en el cristal. Tengo miedo de ser esa mujer que se recompone, mira alrededor, recoge deprisa las bolsas de la compra, y deja tras de sí a una parte de ella misma enloqueciendo frente a su reflejo en el cristal. Tengo miedo de ser esa mujer que se aleja caminando de sí misma, comentando con desconocidos, ¿Has visto a esa mujer, que grita frente a su reflejo, como si no se reconociera a sí misma?




Todas las cosas imperfectas


Todas las cosas imperfectas, el diente torcido, el zapato que cala, la leche que cae, las costuras, el guante perdido, la mora que explota sola antes de tiempo, en mitad del vacío,


los adoquines sucios, las palomas sucias, los cuerpos sucios, las alambradas, las coincidencias, las aproximaciones,


la entomología, el cuerpo del hombre dentro del agua, los tendidos telefónicos, el besugo, el beige,


el metro, el centímetro, el milímetro, lo extraordinario, los decálogos, los cómputos, las colecciones inútiles, la levadura, los bultos,


los letargos, las lechugas, las tentativas, lo insoluble, la desalación del agua del mar, el grito ¡suéltame!, el desorden,


las vértebras, los versos, las berenjenas, los oculistas, las instrucciones de las lavadoras automáticas, el cuerpo de la madre,


los días, el dolor, los lunares, el amor, la confusión del amor, el embrollo del amor, la maraña, el revoltijo, lo que yo te pedía y tu me diste, el tropezón, la obsesión por lo perfecto.


Todas las cosas imperfectas o la promesa de no nos separaremos nunca.

viernes, 19 de octubre de 2007

ÁNGELA JIMÉNEZ
















Mencionada por:
Nacho Montoto

Menciona a:
Antonio Agredano
Álvaro Bellido
Jesús B. Vilches
Carmen Camacho
Domingo Contreras
Inma García
José Daniel García
Vicente Luis Mora
Inma Martín
Nacho Montoto
Francisco Onieva
Julieta Valero



Bio-bibliografía

Ángela Jiménez (Córdoba, 1982). Licenciada en Filología hispánica- hoy doctoranda-; colaboradora como crítica literaria en el suplemento cultural “Cuadernos del Sur” del Diario Córdoba y locutora para la sección literaria y cinematográfica “Si volvieran los dragones” dentro de Protagonistas, en Punto Radio; actualmente ha cofundado la Asociación Literaria Colectivo 101.

En 1996 nacen su primer poemario (Punto muerto) y la Asociación cultural Atrezzo, que codirige hasta 2001, interviniendo en los diferentes montajes teatrales como guionista y actriz. En 2005 concluye Caricias, ausencias y contraindicaciones, que verá la luz parcialmente en distintas ocasiones, la más destacable, “Incomunicación”(I. A. J.,)dentro de Eutopía ´06.

Preanunciado en “La estación azul” de Radio 3, Arde abril (primer poemario publicado) pertenece a la Colección “Los 14 Ocho miles”, que inauguró en 2007 el Colectivo Caín; por este motivo, es entrevistada, en radio, prensa y televisión, destacando la realizada para “A ras de verso” (Círculo de Bellas Artes, Madrid, 2007) y la de El Semanario de la Calle de Córdoba.

Ha intervenido recientemente en el Festival Cosmopoética 2009(como poeta invitada ya lo hizo en 2008) y en Viana, patios de poesía; asimismo, ha publicado en la guía cultural “Andalocio” (I.A.J.), la Revista literaria “Nayagua” (Centro de poesía José Hierro), la antología “Diversos” (U.C.O.), la Revista “Girándula” (en prensa), la Antología del beso (Mitad doble, 2009), Arden versos en el mar de Viana (Cajasur, 2009), Entre el puente y el río (Almuzara, 2009), Hierro y poesía (Fundación Gala, 2009), Versos mundanos (Diputación Córdoba, 2009) y Tintas para la vida (Junta de Andalucía, 2009), entre otras; formará parte también de los poetas jóvenes que serán objeto de reseña y estudio en la edición especial de “la manzana poética” en celebración de su 25 aniversario y de los escritores participantes en el nº 0 de la revista literaria “Boronía” (próxima presentación en septiembre).

Presentó Sobreviva dentro del ciclo poético “Versos del Sol” (El Sol, 2008) hace unos meses; actualmente ha terminado un nuevo poemario y acaba de empezar el siguiente.

Su blog: http://www.alcatrazsuicida.blogspot.com/



Poemas


Ambos poemas pertenecen a Arde Abril (Córdoba, 2007)


La calma muerta o antesala de consulta (Sileno nos mira)

Nos morimos y te callas. Me subleva
tu exquisita coherencia de tangram.
Nos morimos y no protesto. Me pregunto
quién es este adefesio de regaliz blando,
Esta cicatriz sin estrategia
curativa, incómoda, sobrante,
indigno trofeo auto-infringido
que me define y nos limita...

Solos los 3, convalecientes aún
de la incesante primavera profunda,
del malvado abril y sus consecuencias
los 3, tú, mi cuerpo incendiario y yo,
hundiéndonos en otra atmósfera,
océano macilento y cristalizado, libre
de moscas que eligen otro manjar
más suculento, un corazón que se resista
a que el fuel lo arrase definitivamente...

Que no nos esperen, es innecesario,
nosotros los perfectos, exultantes
nos morimos, ante la mirada impasible
del salmorejo reseco, haciendo surcos
y expresiones de aceituna en la pared,
ante el esfumato viviente de alquitrán
que se apodera del aire
mil veces sometido, liberándonos
de todo lo que rebase estos 80 metros cuadrados,
atragantándose por ti y por mi
de exteriores, preguntas, sandeces y proyectos...

No debemos asistir al hundimiento
de nuestro siniestro circo, agotado el abono,
volvemos a la clandestinidad
de la butaca en pareja y la tertulia en familia...
Cualquier cosa con tal de no despedazarte
a golpe de mirada durante un largo ensayo
hasta que encuentre el cuchillo y atraviese
la última puerta posible... Acabar
con cualquier poética y dejarse caer
entre romero, margaritas y locura...Quisiera
poder ofrecerte violetas, pero ya sabes,
se pudrieron todas cuando llegaste.

Nos morimos, sin dudarlo y sin astucia,
agonizando en mitad del cuento, acechados
falsamente por un sátiro huido y emigrado,
sin realidad ni trama a la que regresar,
consciente Sileno de que se ha de morir
con vencimiento guerrero, sin esconder
la cabeza de Medusa bajo llave, y la nuestra
avergonzada entre escombros...

Nos morimos, ya, de plano, en definitiva,
por fin, al menos, con suerte, para nada,
lo dejamos aquí, sin jaleo, a conciencia,
tras el cristal, como locos, sobre todo...
Morimos desde el primer arañazo hasta asarnos
en una exótica salsa de ajo y pestañas...
Cedemos, inmaduros, las últimas resistencias
ante la atracción magnética de la inercia.

Nadie sospechará nunca
que estamos muertos, mi amor, que esta casa
es una pequeña cripta...
...Y seguirá multiplicándose la vida
en forma de caricias, planes, amigos
que nos tocan, y que al tocarnos
abrazan cadáveres.







Desire for evanescense



He decidido dejar de existir,
con la sangre en la cabeza,
escondida convicta, presa
en los ángulos muertos del salón,
lánguida litografía ambulante
de nácar, tijera en mano,
nefasta electricista, indecisa
decoradora de interiores.
Supongo que habrá otra muerte
más dulce, más breve que la mía...
Tengo miedo de que existan
más silencios detrás de éste,
y de que el dolor entumecido
de la carne sólo sea lo último
antes del telón y un público
que duda entre aplauso y vendetta....
He decidido rehuirme,
en la soledad molesta de una planta baja
sobreviviendo por cortesía del aire
arenoso que me obliga
a protegerme, herméticamente
precintada, tras el cristal,
de pose, como Desdemona
sin Othello, sin armas de pluma blanca...(...)
He preferido recrearlo
en un teatro con vigas de enigma
ilimitado, quiasmático,
imprevisible, sin escapatoria,
vestalizando a la amante
eternamente insatisfecha, en cuclillas,
acurrucada en una de sus aspas,
muerta de frío y con el miedo
como única constante a secas,
angélica por el latido sin alma,
después del baúl y su tortura, acorde,
por fin, con mi corazón fetal...
Ojalá la casa me albergue
en su vientre de aire húmedo, materna,
asumiendo mi piel
de sepulcral gotelé condenado al desprecio...
Y cuando vuelvas sólo sea
mobiliario inútil que, por lástima, permanece;
Prometo encarnarme
en mi lámpara rota de la rinconera, superviviente
guerrera de todas las mudanzas, acogida
al fin por un guardián en su regazo...
El taquillón entendió su muerte prematura:
ella sabía lo que hacía... Yo, más cobarde,
más torcida e intermitente de noche,
de día sigo muerta pero me finjo dormida...
Vive en mi ausencia como en una casa.
Siento figurar en tu inventario inconfesable
como suicida indigna,
catedrática en el terror del insecto bajo la suela,
cobarde de diccionario,
detective inverosímil en busca de algo
que no quiere encontrarse...
La Melibea más tragicómica llora, se lamenta
y muere, pero elige las alturas.
Ya me he ido aunque de cuerpo presente
que revuelve la cama;
Por eso, no habrá llamadas nocturnas
de idioma indescifrable;
Seré una mentira salvaje en este reluciente terrario
de pladur y tapicería
a juego sin que me lo reproches... Cada luna
te leeré el mismo cuento,
cambio la trama, los personajes,
el atrezzo y el lugar de las hipocresías
para que no sospeches y sigas durmiendo,
engañado, en mi espalda (...)
Contarte cómo suda otras muertes
el hacha sobre un cuello despejado
que tirita con los ojos en alto relieve
buscando una salida, sin enfoque...
Contarte cuándo, a qué distancia
de la mía, decidí imaginar tus caricias
en lugar de merecerlas.

miércoles, 17 de octubre de 2007

ISABEL CASTAÑO


















Mencionada por:
Sonia Betancort

Menciona a:
Agustín García Calvo
Ángel González
José Manuel Díez
Maria Ángeles Pérez López
Miguel Ruiz Risueño
Raúl Vacas Polo
Susana Barragués
Tomás Hijo
Tomás Sánchez Santiago
Víctor González
Sonia Betancort




Bio/poética

Nací en Salamanca en noviembre de1956 entre una maraña de gente. Escribo para completar historias. Porque cuando en una casa habitan quince hermanos, los padres y sólo hay un bendito cuarto de baño -único lugar con candado de la casa donde leer a gusto; pero también el lugar donde, si no hay papel, se tira de la página que sea-...casi siempre hay que completar historias.
http://www.isabelcastano.blogspot.com/





Textos


Ofelia
Nunca la noche estuvo tan hermosa como cuando la tísica flotó, aguas abajo, escoltada por un banco de sardinillas que jugaban a pasar entre sus dientes tan blancos; con los cabellos enredados de algas y lotos y los brazos extendidos como alas.
Sin embargo, el forense indicó a los guardias que impidieran a la gente acercarse por miedo a que la muerte les contagiara su estética, o en las noches venideras se las pasaría levantando cadáveres en un pueblo tan impresionable.



Manual doméstico
Las criadas marinas llegan en bandadas siguiendo el rastro de los temporeros, de igual manera que las cigüeñas acompasan su ritmo al de los trillos y las cosechadoras. Esas volátiles domésticas llevan colgando hilachas de algas, brillos de escamas y restos de peces y caracolas que les dan un olor especial y un aspecto de tahitianas desastradas.
Las que vienen de los mares del sur son rechonchas y rosadas, con la piel y las pestañas cubiertas de sal, la risa floja y el genio enrabietado y pasajero. Están contraindicadas en aquellas casas donde haya niños rebeldes y contumaces, pero es de buen criterio hacerse con ellas en caso de enclenques y paliduchos porque bordan los huevos con puntilla y le dan un gusto especial a las patatas.
Las norteñas, apreciadas por su rectitud, son más góticas; con el pico agudo como de aguja y manos con tacto de madera sin desbastar. No suelen tener complicación allá donde van pero es de advertir que son poco dadas a los arrumacos y ternuras. Sin embargo consiguen buenos resultados allí donde hay niños tardíos y tropezones en el hablar, a los que engatusan con su lenguaje extraño y como de pájaro.
La forma de cautivar a unas y a otras ha sido, desde antiguo, habilitando molinos de viento como señuelos. Para ello se tienden en sus aspas redes bordadas con alga verde y cristalitos de mica. Dado que tanto las criadas norteñas como las del sur son cortas de vista, es fácil que confundan los molinos con los faros del mar, la mica con las escamas y las redes con guirnaldas de bienvenida.



Ladinos
La saliva de gato es la más dulce que se conoce.
Los gatos callejeros están gordos de mamar a las madres instintivas que no saben que son mamadas, porque el llanto del gato de los tejados es triste como el de un niño abandonado y, ladino, lo utiliza para despertar en las mujeres mientras duermen su instinto de nodrizas.
Las madres instintivas están enjutas y con los ojos tristes de día de no saber qué les pasa de noche, pero su piel y sus pezones rezuman olor a miel por la saliva con que las rechupetean los gatos nocturnos, y de día llevan tras de sí una estela de abejas zumbonas y la mirada golosa de los hombres lamiéndoles su escote.

lunes, 15 de octubre de 2007

JULIO PRIETO


















Mencionado por:
Marcos Canteli


Menciona a:

(del lado de acá)
Ricardo Lobato,
Óscar Anaya y
Marcos Canteli

(del lado de allá)
Edgardo Dobry,
Roxana Páez
y Sergio Raimondi



Bio-bibliografía:

JULIO PRIETO (Madrid, 1968) es profesor universitario, traductor y poeta. Reside actualmente en Berlín, donde es becario de la fundación Alexander von Humboldt. Es autor del libro de ensayos Desencuadernados: vanguardias ex-céntricas en el Río de la Plata (Beatriz Viterbo, 2002) y de numerosos artículos de crítica literaria. Ha publicado un libro de poesía: Sedemas (Vitruvio, 2006) y “Cinco poemas” en http://www.7de7.net/



Mínima poética.


el lenguaje,
en poesía,
no sirve


reina
en la noche
y en la magia


sueña
el lenguaje,
en poesía





Poemas.


1.

Hundo
cuanto cuento
en cuerpo,
salgo a flote.


Ojo ardido
que no ve,
mano que lloví,
parte
que me parte
y que me llama.


Aun cuando
no me explique,
rocío
de
cuanto cuenta.


Cómo
te llamas.


2.

Si ya me hubiste
en tatuaje
para qué
seguir cayendo
tan deleitosamente
en nombre.


Si entiendo
que ya no hay casa
ni lengua nativa
en que darse
al sueño.


Si no hay
cómo seguir bajando.


3.

Esto
se ha encarado
al revés.


Sé mi
rostro
en cáscara,
carcajada.


Facecias,
en tu voz
habla
la hez.


Sin faz,
asaltas
con todo
lo que falta.


Quién vive.


Iletrada
entraña,
esto
es lo que
haces en la piel.


(de Sedemas, 2006)

jueves, 11 de octubre de 2007

FRANCISCO CENAMOR































Mencionado por:
Antonio Praena
Luis Luna
Rubén García Cebollero
Gsus Bonilla
Víctor Sierra
Lourdes de Abajo
Nuria Ruiz de Viñaspre
Ada Menéndez
Saray Pavón

Menciona a:
Luis Luna,
Antonio Praena Segura,
Julio Espinosa Guerra,
Bahia Mahmud Awah,
Vanesa Pérez-Sauquillo,
Ricardo Alcocer,
Julio Reija,
Jesús Malia,
Indio Zammit,
Carlos de Gredos,
Gonzalo Escarpa,
Feugain Michel André,
Pablo García Casado,
Pablo Méndez ,
Lourdes de Abajo,
Gsus Bonilla,
José Naveiras
y Marcus Versus.



Bio-bibliografía

Francisco Cenamor (Leganés, 1965). Abandona los estudios a los 14 años a pesar de ser un estudiante brillante. Continúa formándose de manera autodidacta y frenética a la vez que participa en el mundo asociativo social. Ha publicado tres libros de poemas. Es Es editor del blog literario Asamblea de palabras y coordinador, junto a Luis Luna, del ciclo poético ‘Solo para locos’. Se busca la vida como blogger y actor, además de otros trabajos precarios eventuales.




Poética

Mi poesía es similar a la del bardo de Astérix, aunque espero ser menos pesado. Observo el mundo que me rodea, sobre todo a las personas, me empapo de su realidad, sus sentimientos, sus pasiones, sus sufrimientos, sus esperanzas y alegrías, los paso por el tamiz de la persona que soy yo mismo y los devuelvo convertidos en belleza. O al menos esa es la pretensión. Cuando hablo de mi mismo me pienso más allá, como perteneciendo a un todo que no me pertenece. Utilizo un lenguaje llano y directo pero con pretensiones espirituales y trascendentes. Me encasillan como poeta social, pero estoy exento de ideología en mis poemas, tan solo me acerco, como imperativo humano, a las personas que sufren por diversos motivos. Mi referente poético principal es César Vallejo, pero he crecido también con San Juan de la Cruz, Mario Benedetti, Juan Gelman, José Agustín Goytisolo, Luis Luna, y muchos otros.




Poemas


el fin de la historia

ya no tiene sentido la normalidad
ha llegado el momento de los disturbios espirituales
de cortar la calle con macetas

plantar magnolias en las autopistas
arruinar el futuro sembrando esperanzas
poner comas entre sujeto y predicado

correr de espaldas palpando el presente
condenar sin juicio, enjuiciar sin condena
subir de dos en dos las escaleras

abrir de par en par las ventanas
de los viejos aposentos modernos
vaciar las estanterías metálicas

acudir silbando a la biblioteca
enarbolar banderas transparentes
que no nos amordacen los ojos

sorprendernos abrazados al paria
al que vino de lejos, a la prostituta
matar de risa al desamor

ir a la oficina de empleo cantando a puccini
pagar la ópera con la cartilla del paro
recitar poesía desde el patíbulo

construir con firmeza en las nubes
y cada noche, soñarse escondido en el jardín
ignorando elecciones generales y tarjetas de crédito

Del libro Amando nubes. Talasa Ediciones, Madrid, 1999.



solo en barcelona

uno no se siente más yo
que cuando está solo en una ciudad que no conoce
y además hay calles desabridas
con hileras de dos faros que no se detienen
y oloroso silencio frente a la sagrada familia
ese esqueleto de fantasma
cuyas puntas se pierden en la noche del cielo
y el viento sopla frío
y las farolas están tristes
y las palmeras quedan ridículas en aquel frío
y por fin la rambla
donde paseamos todos los forasteros
y miramos cómo recogen las flores
y las putas tan jóvenes y negras
–como en tantos lugares–
y bajamos los ojos
y alguien mira y hace señas
y la ciudad es hostil de repente
y coges el metro en drassanes
hasta el frío hostal donde te alojas
y en la habitación piensas estás solo
pero es que esta vez querías estar solo

por eso es mejor que ella no haya venido
y hubiese mar y olor silencioso
fantasma de sagrada familia y ciudad que no conoces
farolas tristes y la rambla
forasteros y putas y metro
y la habitación del hostal donde estás solo
porque esta vez quieres estar solo

Del libro Ángeles sin cielo. Ediciones Vitruvio, Madrid, 2003.




cansancio ajeno

hay cada mañana una mujer maría
que se sienta al borde del abismo de su cama
mira hacia abajo antes de saltar
y duda sin remedio de si irá al trabajo

hay cada tarde un hombre manuel
que se sienta cansado en un banco del gimnasio
mira su peluda barriga que no baja
y piensa en sacar mañana todo su dinero e irse

hay también cada mañana un joven raúl
que coge sus libros para ir al instituto
mira con ojos dormidos el desorden de su mesa
y encuentra el cedé que le gustaría quedarse a escuchar

hay cada atardecer una abuela cipriana
que abandona con paso cansado el cementerio
mira con envidia la tumba del marido
y siente que pronto se liberará de su pesado cuerpo

hay cansancio en estos días extraños
y aunque me levanto de la mesa y lo dejo
me dan ganas de escribir al final del poema
que tal vez sean mis ojos los que se han cansado


Del libro Asamblea de palabras. Ediciones Vitruvio, Madrid, 2007.

domingo, 7 de octubre de 2007

LUIS FELIPE COMENDADOR














Mencionado por:
Antonio Gómez
Manuel Moya
José Luis Morante
Fernando Díaz San Miguel
Enrique Cabezón
Sonia San Román
Raúl Vacas
Gonzalo Escarpa
Esther Muntañola
Ramón García Mateos
Manuel Ortega
Hilario Jiménez
Antonio Gutiérrez Turrión
Antonio Llamas
Iván Vergara
Jacob Lorenzo
Elías Moro
José Luis Álvarez Vélez
Hugo Izarra

Menciona a:
Ángel González
Luis Alberto de Cuenca
Ángel García López
Belén Artuñedo
Antonio Gómez
José Luis Morante
Ada Salas
Fermín Herrero
Paco Castaño
Paco Novelty
Luis García Montero
Ramón García Mateos
Herme G. Donis
Manuel Moya
Antonio Orihuela
Roger Wolfe
Karmelo Iribarren
Juanjo Barral
T. S. Norio
Joan Margarit
Uberto Stabile
David González




Bio-bibliografía

Enlace a mi web: http://www.lfediciones.com/comendador




Poética

No tengo.






Poemas


Con la fe a cuestas
(Remake de Who is me)

Yo también soy uno
que nació en el 57
y parezco más joven
que algunos tipos de mi generación
que se dedicaron a la banca
o a la ingeniería técnica
(desgraciados con familia y buen sueldo).
No puedo contar huidas
ni diásporas
porque siempre me fue relativamente bien
y las guerras me quedaban tan lejos
que sólo me sirvieron para ir de pacifista moderado
y fumar en comuna marihuana o tabaco
antes de ir a cenar junto a mis padres.
La poesía llegó como las lluvias de abril
y me ha mojado tanto
que, aunque escampe, sigue lloviendo adentro.

En fin, dejemos las mariconadas
y vayamos a ese yo
que desea quitarse la máscara
porque está harto de sacar pecho
delante de la gente...

Bien pudiera haber escrito del verde monte
y de la nieve eterna, del río y su aventura
entre batanes, de la piedra y el castaño generoso.
Haber sido la flor natural de mi tierra,
el poeta amado que ensalza las colinas
y las torres... pero no,
escribí de la muerte, de la gente al desnudo,
del sentimiento trágico de esta vida cómoda
que no sabe colmar porque no puede.
Y aún me pregunto por qué escribo,
mientras mi mente vuela a aquellos días de brasero y natillas
con mi abuela endiablada por la música militar
de los asesinos en la radio,
los que mataron al abuelo Felipe a sangre y fuego
en el lugar de Los Santos.
La voz de mi abuela por las noches
era una saeta civil y profana
que se convertía en grito interior.
Todas las putas madres de los asesinos
y todos los asesinos, y mi abuela,
Antonia Corral Martín,
me obligaron a escribir, me obligan.
Y quiero que se entienda a la perfección lo que quiero decir
y por ello no lo digo poéticamente.

Sin aquella fe que tantos llevaron a cuestas
fui el tres,
lo imposible,
el desertor...
Fui el desastre de mi casa
porque defraudé a mis padres
aunque jamás lo hayan reconocido
en público ni en privado.
En fín, que desperdicié el tiempo
y eso no se perdona
o no se perdonaba hasta que decidí gritar
«¡Que os zurzan!».

¡Ja, ja, ja!
Torcer el gesto y mirar a los ojos de los otros con cierta superioridad
para que te ensalcen los cuatro imbéciles que te rodean.
Ser porque nadie sabe lo que escribes,
pero notar el respeto de su necedad.
¡Qué mundo!:
Obreros de derechas babeando ante sus jefes,
comunistas de misa y braguetazo,
ratas muertas de fe y de miedo porque se acaba el tiempo
y no quieren entender que todo es al final despojo y puerta.
¡Infelices!
En todo caso, la realidad, la dura realidad,
es que no llego a fin de mes jamás
y las deudas me comen pero no importa,
y este oficio tan mío de decir
el justo hueco que cada uno ocupa
no tiene un buen futuro en lo económico.
Contar cómo se prostituyen los políticos
y cómo engordan sus monederos
mientras se ponen dignos para hundirte.
¡Hijos de la gran puta!, ¡ladrones!
¡Fieras que destrozáis cada una de vuestras piezas
para no compartirlas!
¡Hienas!
Cómo me gustaría veros arder de vergüenza ante la gente.
Y el trágala de escritorzuelos haciendo un zoco
de la Literatura.
¡Advenedizos!, ¡roncos imitadores de otros escritores mediocres
que lamen cualquier culo por aparecer en letra impresa!
Cómo os gusta medrar presidiendo jurados
o pregonando fiestas; os infláis como putas
ante los que jamás leyeron ni leerán una palabra vuestra.
Escritores de mi generación. ¡Ja, ja, ja!
Rebeldes hacia afuera, vestidos de malditos,
intentado vender prisión, mono y miseria
no hacéis más que el ridículo,
pues ni el vómito anida en vuestros versos.
Soledad, y no conciencia,
mucha vergüenza y tiempo de silencio,
mucho tiempo de silencio,
todo el tiempo quizás.
Pero no, persistís, ¡po-e-tas-en-re-sis-ten-cia! (?).

También recuerdo ahora las tristezas
y el miedo que me hizo llorar a gritos
una tardenoche de elecciones municipales
en la que mi hijo miraba aterrado su dedito meñique colgando
por una de sus falanges
y querer que ese dolor fuera mío,
que esa sangre fuera mi sangre...
aunque mi miedo era más profundo
que el terror del niño;
tanto, que aún lo llevo a flor de piel, en los ojos, en la punta de la lengua.
¡Qué poco bagaje de dolor para un poeta!:
un hijo herido de levedad por una puerta.
No os equivoquéis,
que el dolor verdadero vive en la posibilidad
y el peor miedo también.

El monto cultural, los libros leídos,
el tiempo ganado al tedio
o perdido con decencia
ante la puesta en valor del jodido dinero
significándose en una tarde sin tabaco
por no tener dos miserables euros,
aunque sí una cama donde caerme muerto
de tristeza por la miseria,
atenuada por unos versos de Montale o de Brodsky,
por una carta de Abraham o una canción de Caetano.
El jodido dinero hiriendo, envenenando,
haciéndome sufrir o escribir de pura rabia.
¿Me queda la palabra?
¡Joder!
Me queda la palabra
para evocar el corral de mi niñez
con la parra dando su sombra de uvas
y la lujuria de una mujer peinándose en una ventana interior.
Era mi madre aquella mujer deliciosa
de tez de manzana y risas,
la misma que ahora se me aparece en el espejo
siendo mis canas y las bolsas de mis ojos,
siendo la mirada frutal que asalta la general tristeza de mis gestos.
Mi madre. Centro y nada a la vez.
Mi madre.

¿Y la libertad?,
si su ausencia siempre fue motor de creadores
y puso en mil cabezas el laurel de la gloria,
el heroísmo,
y hasta el martirio
que tanto viste en una vida
si se logra salir
o tanto adorna en una muerte.
¿Acaso no es su voz la que nos mueve?
Pero, ¿quién es libre?, ¿quién puede ser libre?
¡Qué suerte poder crear entre la represión
o en una guerra
o en un gueto
o en una cárcel!
¡Qué suerte la del oprimido que levanta la voz
ante una masa y la agita hasta explotar
o hasta la sangre propia!
Sólo se puede ser donde te niegan.
La toleracia y la paz alimentan mediocres
poetas tranquilos.
¡Qué suerte ser parte de un dolor colectivo
y sacar la cabeza, sin más,
para gritar un verso!

Llueve adentro y estoy cansado,
pero no de vivir,
que el suicida se pierde la posibilidad
y el gesto de dolor
que alumbra esa paz que es la calma,
porque somos colinas y valles,
simas y altas montañas
y la muerte no es descanso,
es sólo muerte.

© Luis Felipe Comendador

sábado, 6 de octubre de 2007

JOSÉ MARÍA PINILLA


















Mencionado por:
Edith Checa
Carmen Salazar
Dolors Alberola
Javier Vázquez Losada

Menciona a:
Marian Raméntol Serratosa
Roberto Resendiz Carmona
José Juan Martínez Ferreiro
Lina Zerón
Sonia R. Fides
Javier Vázquez Losada


Bio-bibliografía

José María Pinilla, (1951- Barcelona, España). Poeta y Editor
Sus publicaciones más relevantes: En Tránsito (2002); Renacer (2003). Terraza de Verano, (2004); Umbral de Tolerancia, (2006), Los Subtítulos del Corsario, (2007), Las palabras del náufrago, (2007); El libro de las excusas: 2007, Erratas de Fe, (2007). Presente en Diversas antologías.

Premios Literarios: “Poesía en el Corral” 2007, “Premio de Poesía Luys Santa Marina”2007, Certamen de Poesía “José María de los Santos”, 2006, Ciudad de Órgiva, 2006, “Carta Puebla”, 2006, “Certamen literario Benferri, 2006, Premio Internacional de Poesía “De las Dos Orillas”, Montevideo, 2007, Distinción “Salomé Ureña de Henríquez”, 2007, de la República Dominicana, en reconocimiento a su trayectoria e invalorable aporte a las letras. Medalla de oro, 2006 (Lima – Perú), por sus méritos literarios y de unión entre los pueblos hispánicos.





Poética

La Poesía no se hace con ideas, sino con palabras, como ya escribiera Hierro a Degas, con la anuencia de Mallarmé. La idea toma otro sentido, otra forma... Significante y significado nos conducen hasta el verso de los dioses, que repitiera Valèry desde el simbolismo. Antes de que captemos el sentido, la palabra cautiva.

La lectura poética debe ser subjetiva: antes que las palabras, nos pueblan sentimientos. El poema es creación, y como tal no se atiene a más reglas que a sí mismo. El verdadero poema puede carecer de sentido, y nada sería, sin ese riesgo. Como un golpe de dados o un corte de baraja que, a mitad de trayecto, pronuncia una palabra nunca escrita.





Poemas


LA POLILLA DE LA INOCENCIA

Porque bebimos cucharadas de álgebra
entre nubes de colores,el escaleno y la esfera alborota
banel agua dormida de las pizarras.
La circunferencia era una mentira de lluvia,
confundimos adverbios con pronombres
y la aritmética bostezaba
ante el párpado rojizo de la mañana.

Porque el recreo traía gotas de nieve azucarada
y disimulos de niña soplando granos de arroz,
la tarde nos llenaba los dedos
de tinta china, cerrando pupitres
y compases, al abrigo de la pausa,
mientras natillas y dulces de leche
volvían libros del revés.

Porque era la época del alma,
y aún lejana
la linterna de las cuentas vencidas
y el centro inmóvil del fracaso.
El secreto nocturno de la pasión por un libro,
los eclipses de luna
y el reloj de los préstamos.

¿Por qué colgamos la inocencia
en un armario?
Las polillas siempre arañan
el silencio de la ropa abandonada.

Del libro “En tránsito”, Ed. Atenas 2002



¿DÓNDE ESTÁS?

Considerando que nos movemos por impulsos,
antes de andarse,
era el camino;
y tu frase llega desnuda, tan sin voz,
ni maquillaje,
rasgando la noche
entre dos chasquidos despiertos
a encender la pupila del mensaje:
¿Dónde estás?

Y la pregunta,
esa pregunta,
se convierte en instrumento esencial,
en justo equilibrio,
un marco de principios generales
para el silogismo del amor.

Los colores de la ausencia se disuelven,
igual que un nada que lo fuera todo,
y es en ese instante, todavía
cuando las penas transeúntes del olvido,
vuelven a casa cabizbajas
como sobras de lo que fueron.
¿Dónde estás?

Y apareces tú, detrás de la palabra,
vestida de blanco,
con el perfume que da la libertad,
amante, amada,
en el borde dulce del miedo ausente,
juntando las partículas de un mañana
en busca del después.

Es la frase, sin respuesta inminente,
una llamada de auxilio
en el bosque del silencio,
y una lágrima hueca que nace
en la esquina exacta de tu nombre.

Dime,
dime dónde estás.

Del libro “Renacer”, Ed. Atenas 2003



AMÁNDOTE, IGNORO

Las manos de la mar envejecen por devotas
y hay gente que ni siquiera ve su cuerpo
ni su pelo alborotado en pesadumbre;
en modo alguno. Casi cerca
las claras olas del olvido
suman y restan presagios mentalmente
hasta agotar de refranes su aritmética,
de muecas calladas y suspiros.

A lo mejor, es el claro azote de la piel
que nace de hora en hora
y se santigua, antes de la muerte
entre los ojos y el alma,
los dos puntos y la coma, el ayer o el después,
los medios días y el disturbio,
la soledad, la historia y los caminos...

Por eso amo el acertijo imperfecto
y los zapatos rotos del idiota,
bebedores de lluvia como si de rioja se tratara,
el santo que no llega,
los pobres locos que inventan ilusiones,
los incendios que se enamoran del agua
y a quien celebra el cumpleaños tan sólo que se asusta.

Amo las cerillas que no queman
y las uñas pintadas del profeta
y la sed que tiene el amuleto
para seguir siendo tan sólo un amuleto.

Y amo el trabajo mientras dura
y al patrón que desquicia mi salario.
La vergüenza y la pena y los ruidos de la noche
y también a quien roba sin sombrero.

Amo el final de una película
y la espalda de mi amante;
amo mi niñez y amo las espinas,
amo los llantos que perdieron el honor
y el honor que suena a sobresalto.

Amo el silencio sin respuesta
y las incógnitas de la pregunta improcedente,
amo el día y las horas compartidas.

Y de tanto amar, a veces, ignoro
que los ángeles no sangran,
no lloran ni se caen
sin alas ni venas.

Ni siquiera tienen sexo.

Del libro “Umbral de Tolerancia”, Ed. Atenas 2003
«Accésit» Premio “Carta Puebla”, de Poesía, 2006.

jueves, 4 de octubre de 2007

ANA ESTEPA ROMÁN

















Mencionada por:
Prudencio Salces
Laura Farías

Menciona a:
Morgana de Palacios
Alejandro Salvador Sahoud
Rafaela Pinto
Isabel Reyes
Laura Farías
Santiago Elso
Kuxi Romero
Prudencio Salces




Bio-bibliografía

Nací en Córdoba en 1971, aunque resido en Berriozar Navarra desde 1987.
Aquí colaboro y escribo en la revista “Tú Mujer” de la concejalía de la mujer.
También colaboré con la periodista peruana Cecilia Thelme en su programa de radio “Sal y pimienta”.

He tenido publicaciones en las antologías:
-“Experimento poético (50 poetas)” 2005
-“Sentimientos enfrentados” 2006
-“Constantes vitales I” (edición anual del Ateneo Navarro) 2006
-“Constantes vitales II”, 2007

Y 23 de Abril el ayuntamiento de Berriozar, me editó mi primer poemario “Exilio en las Algas”.





Poética

Para mí, la poesía es algo que está vivo y que por lo tanto debe de estar en constante evolución.
No solo hay poesía en los libros; la hay en los anuncios publicitarios, en las letras de las canciones, en los discursos políticos, en el pregón de fiestas del pueblo…En definitiva, poesía es expresar una idea o un sentimiento de forma bella. Por lo tanto, en primer lugar, la poesía (entiendo yo) que debe de ser transmisora, al menos este es mi principal objetivo cuando escribo: transmitir y emocionar.




Poemas


Exilio en las algas

Pude reconocerle en un instante.
Reflectaba su hombría desde el lúcido idioma
que acariciaba el aire
al compás de sus manos de luciérnagas tristes.

Me escondí en su bolsillo
y fundé un universo de criaturas difusas
que contaban el tiempo en chasquidos de dedos.

Al vaivén de sus pasos navegaba dormida
y el calor de su cuerpo era tan mío,
que me quedé arraigada a su costado.
Solo cuando las lunas florecían de punta
gateaba hasta el filo de su boca
para hundirme en sus besos arcillosos.
Y me hacía gigante,
moteada de tierra robusta y opaca
para ser su mujer en un charco de sexo.

Pero el Sol regresó, ajustando cadenas
cuando nadie esperaba sus titánicos rayos,
marcándome el camino, rumbo a nada.

Regresé derretida y temblando de miedo,
oculta para siempre en las algas marinas.

(De: “Exilio en las Algas”)



Un Hombre…y yo

Un hombre me susurra
desde el reloj de arena
que reflejan sus ojos.

Y yo,
como burbuja de jabón, liviana,
me adhiero a sus costuras
para entregarme entera,
a la hipnótica palma de su mano.

Un hombre de raíz
que conoce mi piel como a su pueblo
ha dicho que me ama.

Y yo,
me fundo en el calor de sus inmediaciones
para morir con él,
en el frágil temblor de los desequilibrios.

Un hombre sin disfraz,
quiere viajar conmigo
hasta el final más denso
del revés de mis mundos.

Y yo,
sólo quiero quedarme en sus pupilas.

(De: “Constantes vitales II”)



Rota de olas

Quise zambullirme en sus mareas,
pero quedé petrificada
en su estructura de bicéfalo tritón
y pendí porosa y seca
con la rosa de los vientos
clavada en la frente.

A cambio de sus labios
y por la tempestad en los latidos
floté con el orgullo invertebrado
en brazos del océano,
que me rompió de olas.

(Inédito)

martes, 2 de octubre de 2007

SERGIO CASTILLO PELEGRÍN



















Mencionado por:
Agustín Linuesa Cáceres
Garikoitz Gómez Alfaro
Lucía Boscà
Rafael Romero

Menciona a:
Pedro Montealegre
Mariángeles Villena Moreno
Jennifer Arnau Lapiedra
Agustín Linuesa Cáceres
Garikoitz Gómez Alfaro
Lucía Boscá Gómez
Izaskun Gracia Quintana
Álvaro Yedra
David Morant
Félix Sevilla
David Castillo Pelegrín
Los once poetas críticos
Todos los demás críticos: Los vivos y los muertos
El colectivo poético Calambres Exquisitos




Bio-biografía

Nacido el la Valencia de flores y luz.. El 5 de septiembre de 1978.Licenciado en Filología Hispánica. Futuro fundador de una escuela libertaria. Ocupado con un curso de energías renovables, en patrón sin barco y buzo sin bombona. Igual adoración por la montaña. Y sobre todo por la física cuántica. Participo en el colectivoterrorista destructivo poético: http://www.calambresexquisitos.blogspot.com/Y en otra andanza emotiva y picapedrera:http://www.dolmendeempatia.blogspot.com/ No he publicado fuera de la red. Ni me he presentado a ningún concurso.



Los poemas


Poética.

¡Señoras!
¡Señores!
Ya no disfruto con malabarismos sospesados de merengue
Con el tiempo
Que se pierde
Hablando con una escoba en la barbilla.
¿Títeres?
(Mejor sin cabeza)
Por que no tendremos nada
Hasta no tenerlo todos
De lo que siento
En lo que digo
Cosas que decir
Ante la luz que apaga lo mirado.
Truenos y rayos.
No quiero
Que mi oportunidad de contar,
Traiga dolor,
Sea una imagen,
Sirva de algo,
Evoque otros algos.
Los números no riman.
Quiero
Que haga
Todas esas cosas.



PLEGARIA CERRÁNDOSE ABIERTA

Levantemos los puños que apuntalan el aire,
Y el cielo
Nos abrirá las palmas.

Para categorizar el amor de Dios basta la ira de los hombres.
El desencanto de pisadas que sumergen por doquier
Páramos de muerte.
¿Te arrepientes de tu planta?
Estrellas hay que relucen angustia.
Pide perdón.
Concédetelo, cantando cada tarde a las siete,
Lo cabrón que has sido durante el día.
Escaramuzas de deseo
¿Perdiste alguna?
¿Defraudado?
A quien le duela una verdad calle de una vez su mentira.
Hay gatillos percutores que con una chispa se cogen con pinzas.
Cabos como piedras deriva,
Alas mojadas,
Pecio zozobra,
Conmigo,
Con todo,
Contigo,
Hundiéndose.

Ve de fuera hacia dentro y mira por cuando.
Desengáñate.
¿Y nos llamamos humanos, nos llamamos animales, nos ponemos nombre?
Desengánchate.
Búscate dentro una rosa que se muera de frío.
¿Por qué se nos pegan a la cara sonrisas de idiota?
Enmudece,
Que hable parca la vista.
Zahories vendados de zanahoria supurando verde.
Dale tú, el valor que quieras a las rocas.
Luego,
Haz ladrillos.
¡Pasen y vean! ¡Asómbrense ante el pasatiempo del mundo!
Funambulitas por fascículos.
PLAFF.
Adelante, el siguiente.
Sabed,
Alguien os dirá:
Yo existo.
La mentira está
En lo que dice el viento.
¿Cómo llegué hasta aquí donde nada hay sin ruido?
Señuelo desprendido de tantos entrecejos,
Tantos, como cebos acampados por el suelo. ¿Tropiezas?
¿Te sajaron pestañeante un golpe de vista?

Hay de todo,
Nada aquí hay que resista
Su peso exista
Bajo sus huesos blancos
Tuétanos como intenciones vanas
Que penden de ganas
Sopladas por prisas
Con tanto desaire
Y aliento a bocanadas que entrecorta la voz.

Será tal vez
Por este chapoteo
En esta balsa de aceites
A más de diez mil grados
Que ponen a malas
Cuando flaquea el esfuerzo
Que como todo
Falla.
Cuando todo marcha
Y no quedan buenas ya
Una gota y tras otra,
Otra.
Ondas alejándose peregrinas mientras
Se deshace el tiempo
Se deshace en nada.
Ahogados como siempre:
En embarcaciones de guerreo subacuáticas.
Y nos descentramos como letanía por un océano maléfico.

¿Crees que no lo sé?
¿Crees que no lo pienso?

¿Pero… qué corazón hacina gusanos araña?
Yo, tu, nosotros, vosotros, ellos.
¿Qué miras? ¿Qué haces? ¿Qué salpicas?
Monda, monea y planta un árbol.

(TENEMOS)


El hipertrofiado sentimiento atrofiado.
Vendidas las amnistías,
Contadas las gracias,
Salves “el que pueda”.
La catástrofe en el portal, cándida, como mariposas en la autopista.
100milones de barriles diarios,
a -según el día-
millón de dólares el barril.
150 especies de sol a sol al garete.
Buena y mala uva.
Corderos, cerdos, vacas y ovejas.
Mares gráficos,
Cielos de humo,
Tierra expirando.
Fuentes, váteres, televisores, plataformas, altavoces.
Rivales, amigos, palabras que sucumben al plañir cada lengua.
Power rangers de dios.
Legiones de Cristo.
Dueños del estrado.
Misericordias Haelm más fuerte
S.A. y SL.
Paramilitares, talibanes, periodistas, curanderos, ejército, gobiernos, milicias.
Utópicos, abogados, guerrilleros, revolucionarios,
gente en el sofá con pasteles.
Limpio azul impío
que cuando lo meneas
sale la nieve.
Lágrimas atascadas de verter penas
Guasa contagiosa
Resoluciones de la ONU.
Ciudades
Endémicas
De arbustos
Rodando.
Desiertos
De muertos
Probando
Vivir.
Y corsarios y poceros y bribones y pateras y cañucos and America’ s cup.
Burdeles para el mundial de 700 clientes por turno.
Ya han pasado 15 minutos.
Santurrones de pedófilos seminaristas,
Creedores ciegos,
Creadores feos
De almas nutridas por farsante inmundicia.
Mondones que se creen llenos
Nuestro pellejo a recaudo de cómo a 200 se les pone dura entre las piernas.
No tenemos
Sentido
crítico.
Tenemos:
En cada boca
La voz de un poeta.

(PODEMOS)

Conclusos amaneceres con tardes de sangre.
Romperle el culo irresistible a una niña de siete años.
Comunismo, capitalismo, consumismo, feudalismo y el –ismo que nos salga de la
polla.
Menos duchas y tragos.
Más luchas y pagos.
Guiñar los ojos para apuntar mejor.
Endurecer como un diamante la mirada de un niño.
Levantar la mano a una mujer y esconderle la sonrisa,
Cuando lo que hay es
Que bajárselas y provocarlas.
Correr oliéndonos el culo
Mucho peor que perros.
Emplumar 90 grados palets desgarracielos, a toda costa,
para los bancos.
Club asocial,
Pistal de pade,
Canto de diente
En 40 años tuyo.
Sudando la refrigerante sangre de la máquina que nos despedaza.
Pensar:
es su función.
Daltonismo acérrimo
El mismo observador creador
Decirle:
Trabajo.
Trabajo por un hueco en el cementerio,
Por un trozo de memoria.
Tierra, mar y aire
versus
muerte, grasa y polvo.
Ser un tío tenaz
Que tire
Lo que cien millones necesitan.
Alfabetizar con el lenguaje de la guerra todo mundo.
No podemos
Callar
Mientras caemos.
Podemos
Girarle
Las agujas al reloj.

Por cuánto,
Hacia dónde,
Hasta cuando,
El desquiciado inconforme de panza lleno.
Si jamás
Nunca.
Regurgitan.
Siquiera digieren con ruidos que alinean para
Ser organizados cada cual en su actual sitio
Particularidades de lo mismo,
Según los órdenes:
Primero,
Segundo,
Tercer Mundo.
¡Que suerte!
Fortuna de embutidos tímpanos.
Ojos que brillan igual.
Rastrojos henchidos de dudas hechas
Del mismo pensamiento también engullido
Habilidoso y eficaz yunque de la farsa.
Tan débil como una gota,
tan leve como una de las gotas.

En afonía profunda, pensé:
Soy lo único que existe.
Hice y miré por mi grieta.
Y le pusieron su nombre
Que no nos lo dice todo
No todo
Sí nada
Que se hace el sordo.
Y que esta garganta,
Tan hipócrita por lo de ayer,
por lo de hoy,
por pasado mañana.
Todavía perpetúa en condena
También
Traga.
Esa turbia agua lastimosa que da tanta sed
Viva, muerta o soñando,
Vete tú
A saber.
Mientras
El poso del pensar enarbola incendios dentro.
Escucha.

¿Cuánto hace falta para que no falte nada?

Frotarse las manos con otras manos
Arrugadas por la forma de cerrarse
Al demoler la misma obra,
Abriéndose.
Imaginaria y confirmadora.
Configuradora y sistematizante.
(Que abarca realidad apagando esencias)
Desde la primera puta punta de piedra hasta
El primer gruñido consentido.
Realidad apagando esencias.
Igual calor quebrado por la estrechez
De cómo le infieren las cosas,
De como las hacemos reales.
Prisiones corteza.
Tapias que afligen el horizonte.

Hasta las estrellas.
Son ojos que brillan igual.

¿Decidís?
Tirad una piedra.
Escribid un poema.
Mandar a pastar las losas y los naipes.
Sabed,
alguien os dirá:
También yo existo.
Volcaos sobre quien lo haga.
Érase una vez un día que se hizo noche y todos soñamos despiertos.
Sabed,
Quizás
Hay que dejar de hablar para que nadie diga
Y empezar a mirar el pensamiento que llega en cada mirada cruzada.
¿Eres de tu tiempo?
¿Existen lugares sin sitio y tiempos sin momento?
Que brille el sol cada medio día y cada media se ensombrezca una tarde.
Sólo un chasquido todos
(chasquido)
dedo gordo paraíso averno.
¿Nos hacemos uno?

Lamenta
Hombro lamenta,
El maldito pulgar oponible.
Levantemos los puños que apuntalan al aire
Y el cielo,
el cielo,
Nos abrirá las palmas.

ASÍ
La inescrutable senda de la vida colma de melancolía mi mirada,
Y es la pérdida continua de las cosas,
Que carece de rigor y de orden
Como lo cruel,
La que me une a los precipicios de lo que llamamos real.
Mientras me destiño.
Y así,
Veo lo lleno vacío y los vacíos llenos.
Desde sueños,
Desde realidades somos un espejo,
Yo reflejo esto.
Pero este no es el principio.
Todo calor derrite el hielo.
Otra vez desnudo, no es poco, te desligas todo lo que puedes,
o te ahorcas.
Y el humo enrojece tus ojos…