lunes, 28 de septiembre de 2009

DAVID YÁÑEZ BARROSO




















Mencionado por:
José María Cumbreño
Ramón Egea
Daniel Fragoso Torres

Menciona a:
Ramón Egea
Roberto Domínguez Moro
Elia Maqueda



Bio-bibliografía

David Yáñez Barroso, Cáceres 1982. Cineasta y escritor, odia por igual a los productores audiovisuales y a los editores literarios. Ha publicado “Resistir al presente” (Ed. Litera Libros, 2007), participó en la antología “El sol desmantelado” -W. H. Auden revisitado- (Alb@tros press, 2007) y ha publicado textos en revistas literarias como “El Perro” o fanzines como “Bar Sobia” o “Los Avengers”.



Poética

El respeto a las palabras
nos ha hecho poetas,
el miedo nos hará hombres.




Poemas


ELLA, A LOS QUINCE AÑOS

brillaba como una lámpara de araña


________[en medio de un incendio.
Ese año
prendí fuego a la casa de mis padres.




LÍNEA CIRCULAR, OCTUBRE

Empecé a creer en algo.
No era Dios,
pero era lo suficientemente parecido
como para sentirse culpable a veces


______[y feliz el resto del tiempo.
…Dios. Buena cosa.
Me hubiera gustado haber seguido creyendo
pasados los doce años,
o sentir añoranza de mi pueblo algunos días
o no lo sé, tener algo prestado.
Algo que realmente me importase lo suficiente
para poder lanzarlo ahora contra la pared
y hacerlo añicos,
y destrozar la habitación entera después
y pasado un rato
sentirme como un completo estúpido,
un hombre de alardes y sombras chinescas,
un poeta.
Quizá ese es el problema,
no hay nada de mi talla aquí.
Todos los poetas que estudié en el instituto
eran maricones.

Y tampoco aprendí nunca a jugar al fútbol.




DARWINISMO (tengo manos pequeñas de marica)

En un desesperado intento por mantener la ignorancia de la humanidad, mi padre, me regaló, por mi dieciocho cumpleaños, las enseñanzas de Darwin para explicar el mundo. Esto negaría con argumentos científicos todos sus genes vergonzantes y afecciones congénitas en mí, pues dibujaba el más alto eslabón de la especie.

Tengo manos pequeñas de marica
manos que sólo sirven bien en la cocina
o en los avatares de este arte inútil,
manos para tallar musas
a imagen de mujeres desnudas,
manos para el placer de los otros sentidos,
para esconder pequeños objetos de la vista,
pero que nada pueden contra la luz del sol
o las mujeres reales, rabiosas.
Tengo manos pequeñas de marica
no manos grandes y viriles
como mi padre o mi hermano.
No heredé de mi padre sus manos recias
manos de tierra seca
hechas para las empuñaduras y los mangos.
No tengo como mi hermano
manos fuertes e inexpertas
manos de gladiador
para atemorizar a los hombres
e inculcar la palabra con la sangre
manos que pueden desafiar toda ley física
y que nunca tiemblan con el frío.
Mis manos son pequeñas y hábiles
manos de costurera o de geisha
que sólo saben moverse diestramente
por los cuerpos ajenos,
manos nudosas, de huesos finos,
dedos cortos y torcidos
que solo se acomodan bien a las malas posturas
y adolecen de toda su destreza a la luz del día,
manos
que de nada sirven a un hombre.

viernes, 25 de septiembre de 2009

JOSÉ LUIS ZÚÑIGA










Nombrado por:
Begoña Leonardo

Menciona a:
Santiago Tena
Bárbara Butragueño
Mayte Sánchez Sempere
Enol Sanyago
Ernesto Pérez Vallejo
Elia Maqueda
María Socorro Luis
Inés Prades
Begoña Leonardo
Daniel Aldaya
José Ángel Barrueco


Bio-bibliografía

JOSÉ LUIS ZÚÑIGA (Cantabria, 1949). Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto y funcionario en activo, fijó su residencia en Madrid hace ya tiempo. Iniciado en la poesía desde muy temprana edad, ha publicado numerosos poemarios: A medio andar (1971), Presencia final (1990), Lugares (1997), Nombres propios (1997), Calma chicha (1999), La lluvia de los pájaros (2000), Libro de familia (2001) y Peinarse cada día el corazón (2004).
Con el heterónimo de Jorge del Primor ha publicado también relatos cortos como Cuando íbamos al monte (1998) y Escrito con pluma (2002), así como el libro de poesía El grito del Taguloguta (2006). Entre una y otra cosa, el autor ha ido construyendo un imaginario poético de cierta entidad que recopiló, en gran parte, en lo que hasta ahora es su último título: Era otro hoy (Ediciones del Primor, Madrid, 2008)
Como cantautor, ha retomado recientemente sus apariciones en directo, actuando en salas como Trovadicta o Clamores. Es autor de más de doscientas canciones, que abarcan diversas épocas y estilos. Desarrolla también una pequeña actividad como responsable de Ediciones del Primor, cuyo catálogo acoge más de 50 títulos.
Blogs
http://yozuniga.blogspot.com/
http://www.myspace.com/joseziga



Poética

La poesía es un arma cargada de ignorancia
y de mucho amor propio.
Ejercer de poeta es cosa fácil,
lo difícil es serlo. Por si acaso,
hoy vuelvo a dimitir.




Poemas


jugando al escondite
Ahora ya no me escondo. Hubo un tiempo
en que no concebía vivir sin escondrijos.
Cualquier vieja alacena, cualquier oquedad sucia,
cualquier rincón de ratas me servía.
Para nunca encontrarme, procuraba
descuartizar mi cuerpo y repartirlo
por sitios tan comunes que nadie sospechara
que sirvieran a tales menesteres.
Aunque confesaré que con frecuencia
me engañaba con trucos infantiles
y –siendo como soy más bien maniático–
buscaba con ahínco a cada miembro
su lugar adecuado por si acaso
algún día de lluvia tuviera que encontrarme.

La cabeza tenía normalmente
su lugar en el horno y en bandeja de plata;
los brazos se escondían debajo de tu almohada;
las piernas las colgaba del tendal
si aquel día tocaba hacer colada,
las manos encontraban confortable aposento
entre el polvo de nieve de las teclas del piano;
las vísceras (eso era lo peor)
se mezclaban con leche, con frutas y yogures,
en el tercer cajón de la nevera. Menos el corazón,
que, como es lógico,
quedaba amortajado en la caja más fuerte.

Y, después de esconderme, apagaba las luces
y alguien, que no era yo,
se afanaba en buscarme
como niño jugando al escondite.
Un juego que acababa con el alba,
al abrir la nevera para sacar la leche.
Eso era, como dije, en otros tiempos.
Ahora ya no me escondo.
Ahora miro a los ojos sin tapujos
y enseño manos, dedos, bocas, vísceras,
todo lo que haga falta y todo junto
a cualquiera
que quiera
dar con un hombre roto.

Es cosa de la edad, seguramente.



de rebajas
Es pura fruslería.
Podría haberse comprado una vitola
o una simple tortilla de patatas,
pero tuvo ese antojo
cuando pasó por la verdulería:
se compró un lechuguino.
No estaba mal de precio: unos setenta
kilos, metro ochenta, cien euros.
Le dijeron
que había estado muchísimo más caro,
pero, claro,
no era cuestión de que se desluciera
en el expositor
cosa tan fina, delicada;
una ligera arruga en la corbata
y el zapato derecho deformado
también contribuyeron
a rebajar el precio.
____________Un lechuguino,
si se sabe usar bien,
puede dar mucho juego.
Más, por ejemplo, que una muñeca hinchable,
o una cabeza loca, o un diente de león,
o una custodia de oro y pedrería.
Vaya, que, bien pensado,
un lechuguino,
eso sí, genuino,
es lo mejor que puede
comprarse en estos días.

–¿Lo envuelvo de regalo, caballero?
–No, no, qué va, qué va, lo llevo puesto.
Y salió tan contento del mercado
el hombre, ya imbuido
en su nuevo papel de hombre dispuesto
a todo. Desde entonces
no hay sarao que se pierda,
ni baile de disfraces que perdone,
ni entrepierna entrevista
que resista
sus maneras gentiles, sus sutiles
envites, ni sello, ni moneda
ni cromo intercambiable
en que no esté acuñado su impoluto perfil.

Y lo cuento tal cual,
por más que piense
que yo estaba mejor en la nevera
en la que me guardó mi última chica
después de aquella fiesta que fue mi perdición.
No acabo de encontrarme
en esta condición de lechuguino errante.



en el parque
Que llueva que llueva,
la Virgen de la Cueva…


Corre un niño
descalzo por la hierba,
sube al columpio, lleva
toda luz el mundo en su mirada
alegre, confiada.
Un perro mueve el rabo
alegremente,
dos abuelas
tejen y tejen sin parar.
Miro hacia atrás:
el columpio me lleva
hacia la luz perdida
de mi jardín de infancia.

Que sí, que no,
que caiga un chaparrón.


martes, 22 de septiembre de 2009

EVA MÁRQUEZ





















Mencionada por:
Begoña Leonardo
Eduardo Andradas de Diego

Menciona a:
Santiago Tena
Begoña Leonardo
Pedro Chincoa
Eduardo de Diego Andradas
Déborah Vukusic
Ana Patricia Moya
David González
Ángel Sáez García



Bio-bibliografía

Nacida en Madrid en 1974. Licenciada en Derecho por la Facultad Complutensede Alcalá de Henares, Madre, escritora y poeta novel. Algunos de sus poemashan aparecido en la páginas Web del escritor Roberto Arévalo, Esperando serleído (http://rarevalo.es.tl/, y http://esperandoserleido.blogspot.com/), yen diversos blogs como en HankOver (http://hankover.blogspot.com/), 23Pandoras (http://23pandoras.blogspot.com/), Dad al aire mi voz de Begoña Leonardo (http://aquinohaycerraduras.blogspot.com/). Más recientemente unapequeña compilación de sus escritos han sido publicados en la RevistaDigital Chilena Cinosargo, en la Revista Literaria electrónica LaOtra dedifusión en varios países sudaméricanos, en la Revista y su Suplemento dePoesía Groenlandia como visitante, en el Fanzine Asturiano Cruce de Caminos,la Revista Blog La Fanzine y Dulce Arsénico. Reside en Madrid y desnuda susdesvelos a través de la palabra en su blog “Cosas que nunca te diré” (http://cosasqnuncatedire.blogspot.com/).






Poética



Escribo por obligación al infectarse las palabras mudas y las ideas de oídos sordos en mi útero antiabortista de emociones letras, escribo para vomitar el dolor y las risas que me hacen despertar cada mañana, escribo por todo lo que me adolece de un goce insomne, escribo para sufrir, escribo para sentir, escribo para llorar con mis ojos desiertos de lágrimas, escribo para olvidarme de mí, escribo para soñar ser hombre, escribo para ser la mujer que nunca seré, escribo para que sueñes conmigo, escribo porque mi imaginación poética escapó del País de nunca Jamás para escribir vivir en el País del mundo real.






Poemas



Lágrimas ácidas

días de encarcelamiento angustioso
marcados por un neumococo caprichoso
alojado en tus pequeñitas ramificaciones
pulmonares,
nueve los aguijonazos de hoy tatuados
en tus muñecas y bracitos,
hematomas y desgarros dejan a su paso
las lágrimas ácidas que vierten mis ojos
cuerpo adentro,
tu estentórea llamada pesa en mi alma
a golpe de hachazo
clavada en un pasillo frente a la sala de enfermería
donde insensibles a tus gritos
las ATS acostumbradas al dolor infantil
ni siquiera levantan la vista de sus tareas,
en la espera soy un fetiche de vudú
manipulada al antojo del sin sentido
convertida en un espectro anodino e
inútil a tus reclamos,
me arrancaría los tímpanos
cegaría mis ojos enajenados
escaparía corriendo de allí
pero mis pies se han hecho cemento
desmembrados del resto del cuerpo
tras un absceso de pánico,
y tú pequeño rostro congestionado por
el berrinche soberano dibujado de disgusto
regresa a mí, y me abrazas con toda la fuerza
que tu aliento te consiente,
cuando recuperas el sosiego
te conviertes en mi pequeña nube
de algodón de caramelo
y te paseas por la habitación 414 con
un gorro amarillo de piscina en la cabeza y un
tapón del lavabo haciendo las veces de tu
cocoliso,
No hay peor dolor en el mundo que
ser mero espectador del sufrimiento
de un hijo, y aunque en breve será un
débil recuerdo para mi nube de caramelo,
durante los meses venideros
estos momentos serán el paranoico
acosador de mis temores.









la Eva de hoy

hoy volví a verte
desde la acera de enfrente
y un único pensamiento cruzó mi mente
mis vísceras dieron un respingo
y solícitas de iracunda venganza
reclamaron cometer varios
de los pecados del mundo

en un día como hoy, mi nombre
lo siento más mío y
aunque no deseo la fragilidad
que dicen desencadenó
aquélla mujer,
tan solo a ti, te deseo
todos los males del mundo

te deseo para el resto de tus días
seas incapaz de sentir mujer alguna
en tu lecho, que los nuevos
besos que pruebe tu boca
evoquen sin descanso el
recuerdo insaciable de los míos
que tu obelisco se venga
siempre abajo, sin Viagra existente
a tu alcance
que la humillación y la vergüenza
de tu ego masculino sean
células terminales sin
opción a terapia
te deseo sientas tus
fluidos seminales deslizándose
entre tus manos, con el eco
de mis gemidos como fondo
de violines

en un día como hoy,
mi nombre no solo debería ser
el nombre de la primera
mujer del mundo, sino
el de la única
mujer de
tu mundo.






¿Qué le dirás?

qué le diré a tu hija de cinco años
cuando me pregunte por qué no logré
apartarte del hombre que te llevará a la tumba,
qué le dirás tú, cuando llegues al cielo de los bebes
asesinados por (in)justas causas
cual será tu excusa por mancillar
su alma, haciendo que su
muerte no tuviera sentido,
dime hermana, porque consientes que otro
dicte el camino a seguir por tu dolor,
el cauce de tu conciencia no tiene más dueño
que el que tú misma le otorgas,
dime hermana porque me obligas a ver
cómo te asomas al abismo sin retorno,
porqué mis sólidos argumentos se pulverizan
ante muros de hormigón que taponan tus
oídos, muros tangibles
solo para la gente que te quiere
mientras te dejas morir en la mentira de otro,
en la coacción de otro, creyendo
en la quimera de un amor ausente,

qué le diré a tu hija cuando mis lágrimas
formen con tus restos barro de mi sangre,
de qué le servirá entonces
la ajada noticia, "Su Madre" fue un
número más de la Violencia de género,

no de algodón, más bien

vacuno, directo al matadero

por Dios hermana, recupera la cordura
recuerda los motivos que te
hicieron asesina,
aléjate del mal,
refúgiate en el amor de madre
que aún te queda dentro,
desaparece del juego de ése hombre
que hace de ti su marioneta,
tu útero aún guarda luto

no veneres al pagano que ungirá

en tu frente la extremaunción,
digna candidata

el final que te
espera no es halagüeño,

no me obligues a presenciarlo,
no me tortures sobreviviéndote.

domingo, 20 de septiembre de 2009

ISABEL MARTÍN SALINAS

























Mencionada por:
Esperanza García Guerrero

Menciona a:
Garcilaso de la Vega
Fray Luis de León
San Juan de la Cruz
Francisco de Quevedo
Federico García Lorca
Edith Checa
Esperanza García Guerrero
Miguel Hermoso
Carmen Valladolid



Bio-bibliografía

Dramaturga, ensayista y poeta. Ha sido finalista para el Premio Andalucía de la crítica 2012 en la modalidad de Teatro por sus textos dramáticos El hoyo 18.Un soplo de viento. Ha colaborado como guionista en el Magazín “A pleno sur”, de Canal Sur Radio, Almería (1989-1992). Parte de su producción poética se encuentra ya en sus textos teatrales. Musicaliza y canta sus propios poemas. Como cantautora acaba de presentar su primer disco¸ Para siempre conmigo. Es autora del libreto para ópera El Maestro.
Publicaciones: El pozo. La noche de Diógenes. ¡Menos cuento! Teatro Escogido. IEA, Almería, 2007. Collar de cerezas. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Teatro español. Siglo 21º, Alicante, 2007.Rita, en Mujeres para mujeres. Teatro breve. Varias autoras. Instituto Andaluz de la Mujer-Jirones de azul, Sevilla, 2009. El hoyo 18. Un soplo de viento. Teatro en internet nº 8. Consejería de Cultura, Sevilla, 2011. Sombra mía. Narrativa. Málaga, 2009.Hispania, Hispania. Segundas partes. Verano del membrillo. Instituto de Estudios Almerienses, 2012. A ráfagas tu nombre. Poemario. Ediciones Torremozas, Madrid, 2014.
En antologías y revistas literarias: A contrarreloj.  Editorial Hipálage, 2007; Poemas para un minuto.  Editorial Hipálage, 2007; La mujer en la poesía hispanomarroquí. Tetuán, 2009; Versos para derribar muros. Los libros de Umsaloua, 2009; Miradas sin fronteras. Ediciones En Huida, 2012; Miradas sin fronteras. Ediciones En Huida, 2013; Miradas sin fronteras. Ediciones En Huida, 2014; Antología poética. Bicentenario de Gertrudis G. de Avellaneda. Los libros de Umsaloua, 2014; Álora, la bien cercada. Nº 27, 2010. Pág. 60; Espacio habitado. Nº 1, Invierno, 2011. Pág. 48.
Música con sus poemas: Para siempre conmigo, EP producido por Mundo Sinfónico y distribuido por Somar Music.


Algunos enlaces con sus textos:




Poética

Confieso que:
Persigo una proética y una proestética.
Amo la poesía culta y la popular, a partes iguales.
Quiero conjurar la vida con palabras, y cuando no son suficientes las palabras, les añado
música, a ver si así…



Poemas



La negra arquitectura
que promete la tarde
–un juramento de dolor y nieve–
desciende mientras miro
 mi sombra hacerse noche.
A ráfagas tu nombre. Ediciones Torremozas, Madrid, 2014.


Corrí por las aceras
sin respetar los límites,
pegada a las paredes
para no evidenciarme;
había alzado los ojos
implorando un futuro
cuando vi la esperanza
huyendo con lo puesto.
Ni un espejo encontré
donde saldar mi angustia.
Sobrecogida aún
por la melancolía
de las horas robadas
a las auroras muertas,
seguí corriendo entonces
y me encontré conmigo en una esquina:
no me reconocí.
De Me remito a las sombras. Inédito.


Quiero
tenderme sobre el mar
a merced de las olas
y que me mire el sol
y me confunda con la espuma.
Quiero
  que todo quede quieto y en silencio.
Quiero
 desprenderme de todo
cuanto me identifica
y ser una llanura
que todos desconocen.
Quiero
ser una isla en el confín del tiempo.
 Quiero
transcurrir como un río
solitario y profundo
y buscar en la orilla
un rumor de paisajes.
Quiero
 el refugio del agua entre la hierba.
Alcanzar    la quietud del mar,
 recorrer   el ímpetu del viento.
Del EP Para siempre conmigo. Isabel Martín Salinas. Mundo Sinfónico. Somar Music.


Penas nuestras han sido
el abono del mundo,
oscuro sedimento
de todo cuanto crece.
El suelo es nuestro lecho,
siempre como desnudos
árboles que mostramos las raíces.
Olas furiosas somos
y vosotros, el viento;
como bocas airadas
gritan nuestras heridas.
Abono, heridas, bocas,
olas, árboles, penas:
los pobres somos la sal de la tierra.

De Voces de Las Letanías.




Sé que no tienen culpa
tus muslos, confiados
y hambrientos como dos cachorrillos
ante los pechos que los amamantan.
Hace ya mucho tiempo que me angustia
esta inocencia de su piel desnuda.
Sé que sobre su cándida tibieza
gravita la distancia que nos rige.
Lloro mi deserción y tu abandono
y, para resarcirlos,
postergo las cenizas de este amor apagado
cuando beso tus muslos inocentes.

De Segundas partes.

domingo, 13 de septiembre de 2009

JAVIER GATO























Mencionado por:
Antonio García Villarán
Eduardo Boix
Gracia Iglesias

Menciona a:
Alejandra Vanessa
Antonio García Villarán
Ben Clark
David González
Diego Vaya
Eduardo Chivite
Elena Medel
Gonzalo Escarpa
Gracia Iglesias
José Daniel García
Nacho Montoto
Nuria Mezquita
Uberto Stabile
Eduardo Boix


Bio-bibliografía

Javier Gato (Sevilla, 1987) es licenciado en Filología Hispánica y ha cursado el Máster Universitario en Estudios Hispánicos Superiores de la Universidad de Sevilla, obteniendo mención de matrícula de honor por su tesina Bohemia y periodismo en la configuración del Modernismo español: “Delirium tremens” de Pedro Barrantes', de próxima publicación.
Ha escrito los poemarios Diario de un gato nocturno (Cangrejo Pistolero, 2009) y 72 Demonios (Cangrejo Pistolero, 2012) y ha aparecido en antologías como Las noches del Cangrejo (Cangrejo Pistolero, 2008), Voces del Extremo. Poesía y magia (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2009), Puta poesía (Luces de Gálibo, 2011) y Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011), preparada por Luna Miguel. Escribe en su blog www.soyjaviergato.blosgpot.com.
Como alumno interno del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Sevilla, colaboró con el Grupo PASO en las webs de Novela Pastoril y de Fernando de Herrera de la Biblioteca Cervantes Virtual, y ha ejercido la crítica literaria en medios como Sevilla Actualidad, Mamajuana Digital y Las Hojas del Trébol. Actualmente, centra su labor investigadora en la evolución de la poesía española del Romanticismo al Modernismo como asistente honorario del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Sevilla, colaborando con el Grupo LITESCO y, puntualmente, con el Arbeitskreis Spanien-Portugal-Lateinamerika (ASPLA) de la Universidad de Colonia (Alemania). En 2014 presentó en la Feria del Libro de Sevilla su edición crítica del poemario Delirium tremens del bohemio leonés Pedro Barrantes, proyecto filológico que ha sido patrocinado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Durante tres años ha sido el maestro de ceremonias de Perfopoesía (Festival Internacional de Poesía de Sevilla) y ha colaborado en su organización. Igualmente, ha participado en actividades de festivales, encuentros y eventos culturales como Cosmopoética (Córdoba), Vociferio (Valencia), Visible (Madrid), Vibrato (Elche), Voces del Extremo y Verdes Escritores (Moguer), Expoesía (Soria), la Feria del Libro de Sevilla, el Centenario de Antonio Machado en Baeza "Ninguna voz es la mía" (2012) y el 50.º Aniversario de la muerte de Luis Cernuda celebrado en el Ateneo de Sevilla (2013).






Poemas


EL PSICOANALISTA

El psicoanalista se pega a mi cara con sus poderosos,
severos ojos azules.

Tras él, incrustado en la pared,
Freud ejerce su magisterio en blanco y negro.
Entre nosotros dos reposa un libro de Lacan.

Pero cuando el psicoanalista
apoya su fina barbilla
                                sobre sus dedos
y su encrespada melena rubia queda electrizada en el aire,
me quedo a solas
con sus ojos azules que cortan y clavan astillas de hielo.

Solo ante el acecho de la mirada fiera, azul
de un león del Ártico.



LOURDES

Entre el choque de los vasos de whisky
las risotadas degradadas con éxtasis
el acoso de luces y flashes en la bruma
entre el roce lascivo de bultos y curvas
el rictus fúnebre
implacable
de Lourdes.
Por encima de la música ensordecedora
me llegan los alaridos del silencio de Lourdes,
toda labios sucios de carmín agrio.
Verla observándolo todo desde la barra
con ojos de vodka
es ver que al fin y al cabo
el hombre es un ser
para la muerte.



POEMAS DESDE EL MANICOMIO DE BORMUJOS

I

El insignificante copo de nieve
se empapó una noche de sangre
y se contaminó de indiferencia,
de la suciedad
de aquella calle estrecha
donde solo se oía
el bombardeo de lágrimas
contra el pavimento.
Se escurrió por la inmunda cloaca
y,
detritus de lo que nunca será,
alimenta ahora las raíces fétidas del árbol torcido
débil
cobarde
miserable
que se retuerce en medio del claustro
del manicomio de Bormujos.


II

En el obscuro jardín del manicomio
los locos maldicen a los hombres
LEOPOLDO MARÍA PANERO

En la verja del sanatorio
se posan con garras manchadas de culpa
las risas que emigran
del Megaocio de Bormujos.
Los locos les escupen alquitrán y quina
y violan con sus uñas doloridas la tierra
y cavan una fosa para un gato muerto.
En el Megaocio continúan las risas,
y las películas, y los besos
que,
planeando en el aire pegajoso,
son lamidos por los locos
del manicomio de Bormujos.


III

Un coche gris con los cristales negros
aplasta el asfalto de la calle
transportado por un gran carro en llamas
que devoran la carne de su glande.
Y el conductor no tiene ojos
se revuelca en su fiebre
se rasca los chancros.
Disipado el humo,
hasta la acera llega llega un penúltimo río
de lágrimas supuradas
por un cerebro asfixiado de Mutabase
que habita,
aún hoy,
dentro del manicomio de Bormujos.



***
        


De 72 demonios (Cangrejo Pistolero, 2012):

AGARES

En esta gruta
las sierpes brotan del grito de las piedras
y se aparean con el canto desnudo
de la incertidumbre.
Carbones escarchados florecen
a la soledad de un desollado desconsuelo.
La risa se ha desleído en vinagre
y en los vapores del amoniaco
cabalga un lamento monstruoso
que parte el corazón en cristales
de sangre marchita.



VASSAGO

Pero tú has sido arrojado lejos de tu sepulcro,
como un ramo despreciable, cubierto de asesinados,
de atravesados por la espada,
tirados contra las piedras de la fosa,
como carroña que se pisa.
ISAÍAS 14, 19



En el jardín de dedos muertos
solo queda pie una falange esmaltada de lástima
señalando al cielo entre sollozos.
Florece de un peñasco en el centro
un torso inerte, amoratado,
sin brazos
ni rostro,
ni nombre.
Entre sus piernas al aire abiertas,
magulladas por sombras roqueñas,
implacable un clavo o pináculo incrusta
la carne fría a la aspereza.

                                                       (El sexo está vacío.)

                                                                         (El sexo está seco.)



BARBATOS

La ramera aprisiona a la conciencia
con sus muslos.
Su cabellera ahoga (nido de cuervos) el rostro
de su presa en un torrente de brea.
Desgarrándole la espalda contra la depresión,
los sapos de sus lenguas
se comunican fluidos
al filo de sus cavernas hediondas.



FORNEUS

Mamá sueña sin tiempo
sobre el suelo de la cocina.
Un helminto de seda púrpura le lame la comisura.
Un galápago le obscurece el ojo izquierdo.
(Lagrimea bilis el silencio.)

Las cuencas vacías del que fuere
delatan a papá cargando la lengua del dragón.
Me quema su gélido ojo
apuntándome a la nuca.
La explosión rompe la humanidad
en una nube gris de polvo,
abre las puertas del Tártaro.

La horca de papá está muy seria.
Da miedo.

Sobre ella
no vuela la golondrina.



VINE

Que no toque el viento de bufa saliva
el rosario de llanto que rasga mi blandura.
Que no me mueva del lugar
sin nombre para el sol
en que quiero clavar mi sobra.
Que un violáceo arrullo me suspenda
en el instante ajeno al torrente.
Y que en mi pecho se asfixien los árboles,
se encallen barcos de velas salpicadas
de náusea, se pierdan mis ojos aguados
en un camino hacia el pozo
donde yo y quien me canta
                                          se hagan nada.

Porque me pesa y duele mucho la tarde.

Porque quiero que mi garganta se haga noche.



VUAL

¿Y qué me produce de esto más asco?
Que si escribo que un hombre quema en su horno
el cadáver de su hijo, que es su nieto,
mientras se arrastra su mujer, que es su hija,
por una cinérea garganta
donde ciegas y enfermas agonizan
siete almas de niños manchadas de espanto,

no estoy escribiendo
un poema.


(Inéditos)

CARO DATA VERMIBUS

Pensar, Claudio, que solo somos
gusanos, hormigas, moscas
transitando el sexo de la Tierra
alquitarando sus desechos
irritando su clítoris hasta su explosión
definitiva.

No ser más que un insecto que masturbe
la tierra
la hoja
el ojo.
Pese a Neutron Star Collision
pese al iPhone hecho pez de hielo
pese a esta Britania que desborda el Palatino.

Así la cuchilla no vendrá a mendigar
(dos de la mañana y gusanos, hormigas, moscas
dentro de los ojos)
su plato de adrenalina.


MONÓLOGO INTERIOR Y COMPLICIDAD LEVIRÁTICA DEL PIANO

A Luis T. O.
 
Mediodía cremoso.
Claudio toca el piano (Sonata Patética
de Beethoven, primer
movimiento).

El otro en su dormitorio.
                                        O en la fuente del atrio.
¿Nos mira por una ranura
burbujeante?
¿Huele las gardenias asadas
de nuestras piernas?
Que mire.
                 Que huela.
           Que me

Pienso en anoche.

Anoche fue un licor ardiente de setas de nieve sobre una magnolia resollante. Claudio dormitaba ya como el Hecatónquiro bajo la montaña de polvo. Salgo desnudo a la fuente del atrio y lanzo dardos temblones contra la puerta del dormitorio del otro y enciendo fuegos en su estómago y suenan las trompas y llegan los padres y sus gritos son lábaros que golpean y alimentan mi mirada de reptil y las vestales son enterradas vivas con sus pies de madreperla fuera de la tumba y aquí fue Troya. (Risa vesánica de Medea elevada al delirio en un carro de alfileres.) Porque mi amor supone cambiar los deícticos, mi amor supone sumergirte en el paisaje que gruñe tras mi pelo, mi amor supone hacer con tu honrada casa el poema.

Concluye el piano su oración.
Me interroga con la mirada del otro en su dormitorio, de esos lábaros intuidos.
La pobreza de no entender de partituras ni de ADN.

Qué bueno eres, querido.

Y le doy tal beso de casta matrona que los hongos agonizan de diabetes.


*****


La Madre terrible os apresa
en la ceguera y la mudez.
Su seno inmenso se desploma
sobre guijarros muertos de incertidumbre.

Una montaña de flores
para cantar el triunfo del calor
pero el sol se escapa
el polen se congela
y los dientes invisibles de la noche
trituran el terror de las larvas.

Rasgáis entonces el negro vientre
el silencio del lobo
con las manos sembradas de truenos
de preguntas
de filos
de hogueras
corréis hacia la luz
reventando la matriz negadora.

Estalla la plaza en llanto
pulmón exhalando petardos.
De la sombra nace una espada
una llama
una lengua.
Purifica la terrible oquedad
del cielo
vocifera la mutilación de lo informe.
Cada explosión dibuja en lo infinito
la frase cegadora

Yo
     soy
            Yo

jueves, 10 de septiembre de 2009

ANA VEGA
















Mencionada por:
Ada Menéndez
Inés Toledo
Sergio C. FanjulSatiago Berault
Rubén Rodríguez
Francisco Priegue

Menciona a:
Inés Toledo,
Marta Alejandra Sirvent,
Rubén Rodríguez ,
Silvia Ugidos,
Katarina Valdés,
David González,
Leticia Vera,
Francisco Alba,
Pelayo Fueyo.




Bio-bibliografía

Ana Vega, nacida en Oviedo en 1977, ha participado en la antología de joven poesía asturiana La palabra Compartida (Oviedo, 1997), en el proyecto Poesía en Caja de Eider Goñi Uribeetxeberria para la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo, en los libros colectivos Ladran los perros (Ed. Pluma Libre, Perú, 2007), el libro homenaje al pintor Carlos Álvarez Cabrero Lecturas de un mundo dibujado, el libro A quien conmigo va, Poesía en Valdediós (Círculo Cultural de Valdediós, 2007), Palabras con Ángel editado por la Asociación de Escritores de Asturias, el cuaderno de grabados Mitología Asturiana elaborado por Fermín Santos y Carlos Álvarez Cabrero (Ediciones Pata Negra, 2009) y el estudio realizado por el escritor Carlos X. Ardavín Trabanco Poetas asturianos para el siglo XXI (Gijón, Ed. Trea, 2009). Ha formado parte del jurado del premio de poesía “Voces del Chamamé” 2008. Autora del libro de poemas inédito Breve testimonio de una mirada y del libro de relatos Realidad paralela, ha publicado recientemente El cuaderno griego (Universos, 2008). Ha colaborado en diversas revistas literarias, como la ya desaparecida Pretexto, Fábula, Luzdegás, Magenta y Clarín, y otros medios como el diario La Nueva España y Oviedo Diario. Miembro de la Asociación de Escritores de Asturias. Accésit del XXVI Premio Nacional de Poesía “Hernán Esquío” 2008. Actualmente trabaja como coordinadora del taller de poesía de Talleres de Escritura Sinjania, del taller de poesía de la Universidad de Oviedo que se imparte en el Colegio Mayor “San Gregorio” y como columnista en Les Noticies. Ha colaborado en la sección “Café con libros” del programa cultural ContreSentidos de la Televisión del Principado de Asturias.



Poemas


LA LOBA

Como la loba
que carece de amo
y sufre espasmos de melancolía,
enredada en pensamientos
que van desde tu boca
hasta el fin del romance.
Acarreando mil soledades
que acechan por todas partes.
Lamiendo restos de ti,
retozando bajo tu olor
que aún perdura
en el suelo más frío
de la casa.
Aullando cada noche
como la perra que soy
a tus pies.
Murmurando jadeos que se recuerdan
para sobrevivir
entre estas paredes
que un día bautizamos juntos.
Rasgándome la falda
en tu memoria,
y caminando como perdida
a media luz, a ciegas,
por callejones
a los que con altísima frecuencia
me arrojabas a los abismos del amor.
Jurando, bajo estas últimas sábanas,
que si no vuelves
me entregaré en tu honor
en cuerpos y extrañas voces
buscando recodos inauditos,
ecos, alientos desbordados,
posturas impronunciables,
rastreando tus pasos
por el infinito mundo del cuerpo ajeno.
Como la loba que soy,
como la perra que sigo siendo.




NUNCA

Hay ojos
que me miran
sin verme,
y manos
que aún
expertas
en adiestramientos
ajenos,
infinitos, quizás,
nunca hallarán
el punto exacto
en que mi geometría
alcanza
la curvatura perfecta,
cuando pierdo entonces
la conciencia
pues sólo de ese modo
mis piernas
alcanzan
la postura
impronunciable
del viento,
y mi espalda
se arquea
y mis manos
buscan
bajo
la niebla
de la respiración
de al lado
un apoyo
donde esconder,
proteger,
aquello
que no tiene nombre:
el presente paralizado
entre dos cuerpos.
La bendita cercanía
vencida por un beso.
Y aún así
hay manos
que desconocerán
siempre
el pliegue
más íntimo
donde
mi cuerpo
se convierte
en una boca hambrienta
y tu cuerpo
en sed infinita.
Hay manos
que nunca,
ojos que
nunca,
nombres que
nunca
sabrán
nunca
jamás
nunca
nada
de mí.




EL FINAL DEL CUENTO
en homenaje a Inés Toledo y su libro El final del cuento

A veces
tengo sensación
de batalla perdida,
de general
con hombres muertos
a sus pies,
con manos ensangrentadas
pero inútiles…


Cansancio acumulado.
Elaboración de tácticas
y estrategias
estudiadas con precisión
de bisturí
y a las que siempre
vence
el caos
del mundo
más cotidiano.


A veces
siento
que ni los cuchillos
más afilados
logran
cortar bien la carne.
Siento que poco
o nada
tiene sentido.


Y sin embargo,
en contadas ocasiones,
veo con claridad, exacta,
de halcón
desde las alturas,
como la verdad
vence al cobarde;
cómo el triunfo
está asegurado
desde el principio
para aquéllos
que se mantuvieron firmes,
los locos, los salvajes,
los que no se dejan domesticar:
los más cuerdos
entonces.
Y sé que noches de cuchillo
y ruido ensordecedor
les preceden,
espinas bajo sus pies,
clavos ardiendo
siempre
en sus manos
y muñecas rotas.


Al final
del cuento
la paz
llega a los ojos
del indómito
con la facilidad
con la que el cielo
abre sus puertas
tras la tormenta.
Benditos sean
aquellos
que han logrado
sobrevivir
al desierto.

lunes, 7 de septiembre de 2009

SANTIAGO BERTAULT

















Mencionado por:
Ada Menéndez
Rubén Rodríguez

Menciona a:
Ada Menéndez
Inés Toledo
Ana Vega
Rubén Rodríguez
David Suárez
José Luís Piquero
Pelayo Fueyo
Diego Medrano
Susana Del Llano
Aníbal Del Valle Uría
Laura Manzano
David Fueyo
Alejandra Sirvent
Sergio Fanjul



Bio-bibliografía

Nacido en 1977 en Oviedo. Miembro de la Asociación de Escritores de Asturias. Diplomado en Empresariales y con un Master en Asesoría Fiscal se gana la vida como mileurista en una empresa de audiovisuales. Autodidacta, anárquico, provocador, osado e inconsciente, el Rémora fue un voraz lector infantil, jugador precoz de ajedrez y escuchaba música clásica. Llegada la adolescencia, abandona toda lectura, aparca prácticamente el juego del ajedrez y entra en su universo particular: el rock and roll. Aproximadamente hace unos 10 años, caen en sus manos las novelas y poemas de Charles Bukowski. Comienza a garabatear escritos e interesarse de nuevo por la lectura que había dejado tanto tiempo abandonada. Realiza una serie de “actuaciones” poéticas por distintos bares del “casco antiguo” de Oviedo, y empieza a tomarse más o menos en serio la lectura y la escritura.
Aspira a ser el Pessoa asturiano y publicará su poemario Un burro ciego de alfalfa cuando los burros vuelen por el Bernabeú.
http://www.remoraart.blogspot.com/







Poética



Ni sé cual es ni me importa





Poemas






EN LA PECERA


He conocido camellos y dromedarios
En ciertos desiertos y vergeles

He escalado sus jorobas
En busca de agua
Aunque la sed nunca me buscase

Y no importa el arca de Noé
De animales sin líquido

No importa escribo

O es mas os pregunto:

¿Importa el paraíso?

Si somos mercancía importada
Y la aduana y sus tasas
Nos deportan

Y otros nos portaran
En finas urnas de polvo de mar

Y algunos en un futuro atarán
Nuestros huesos
Cuando por nuestra existencia

Se callen al andar
Su sendero de morir


***




Dictador del cariño
Empuñabas regalos
Como si fueran pistolas




***




En el arco iris
Se cagaba
El perro verde

viernes, 4 de septiembre de 2009

MÓNICA LÓPEZ BORDÓN



Mencionada por:
Felipe Sérvulo
Micaela Serrano
Carlos Fernández
Carmen Ortigosa
Boris Rozas
Ricardo Fernández Moyano

Menciona a:
Felipe Sérvulo
André Cruchaga
Laura Gómez Recas
Julia Barella
Boris Rozas
Noemí Trujillo
José Antonio Valle Alonso



Bio-bibliografía

 MÓNICA LÓPEZ BORDÓN. Nace en Las Palmas de Gran Canaria en 1976. Fue creciendo en Toral de los Vados (El Bierzo). Vive en Alcalá de Henares (Madrid),  España.
Escritora y Periodista. Licenciada en Ciencias de la Información y Licenciada en Teoría de la Literatura. Es CEO de Vitalia Alcalá de Henares (Centro de Día Expertos en Mayores) y columnista del semanario alcalaíno Puerta de Madrid.
Premio Internacional de Poesía “Simón Bolívar” (Italia) 2010;  Premio Sarmiento de Poesía 2010; Premio Érato de Poesía  2010; Premio de Poesía Ángel Miguel Pozanco 2009; Premio de Poesía Hernán Esquío 2006.
Se dedica a la poesía desde 1998.








Poética

“Me hago múltiple en las emboscadas del invierno y primavera para no volver. Asumiendo al fin la vida”.




Poemas



INACABABLE AMOR Y DESEO
Sorpréndeme las manos con titánicas embestidas
vísteme los labios desbordados de pasión furtiva
muéstrame, en los bordes de tu piel,
el cuerpo ligero y el rostro cálido,
tiernamente,
con tu distraída voz, inagotable y vividora.

Quietamente dime la verdad con dos palabras
sencillas, hermosas, vencidas en la melodía prometida,
tejida en las impenetrables manos del poeta.
Y no me preguntes nada.

Sé que dormí el deseo en el soliloquio del alfarero,
aquel que me dijo:
“Vendrá la primavera, contigo vendrá la primavera
y rozará el verso en la noche azulada,
la gloria embellecida y todas sus flores,
lirios, violetas, guirnaldas y rosas deshojadas
por un mirlo inquieto”.

Irremediablemente tienes que decirme
del inmenso abrazo agarrando nuestro pecho,
detenido en todas la bocas abiertas al mundo.
Despiértame de esas fantasías del oráculo,
del presentimiento y de las tentaciones
contra el abismo sin sentido.

Mírame,
mañana, desprovista de mi nombre,
seré en tus manos seguro azar, y un amor.

Te observo desde el umbral,
arden tus labios y los ojos de mujer.

Ven a buscarme…





ESQUEMA DE UN PAISAJECruzo un desierto, sus páramos
y crepúsculos de infinitos sueños.
Miro alrededor y no tengo respuestas.
De todo lo que amo trazo un esbozo,
paraísos del alma,
estaciones sembradas de auroras y jardines.
En mi cuerpo están las huellas del alba,
su voz y una cantata sombría
por donde vaga la muerte
invitando a su fantasma.
Hoy tengo el espesor mudo del mar
y un largo llanto
los ojos vacíos
un vuelo de pájaro
y un largo lamento.
Escribo el dolor sin nombre.
Abandono toda promesa
y bailan sobre un hilo
los cristales de las ausencias.
Nadie lo sabe
pero en mi tristeza,
envuelta entre tus brazos,
brota una flor.




EL CUERPO DE LA QUÍMICA
Soy un cuerpo de la química.
Desprendida de este cuello
y acorralada en los remolinos de la sangre,
ofrezco esta cabeza a la tierra prometida en el mundo.
Júpiter y Venus son ciegos,
leo en las tablas de la ley los diez mandamientos
y no se cae ni una letra.

Camino ensimismada en las metamorfosis de la muerte,
que deja las huellas de sus huesos
inscritas en el eco de su particular idioma.

Escribo un nudo en la garganta
y tiemblo menos.

Sigo rodeada en este cuerpo,
extraña y distante,
nadando el misterio y la noche
de una nostalgia furtiva
que se quedó aquí,
deslizándose al pasar,
entre mis manos.