domingo, 30 de octubre de 2011

JOSÉ CERCAS DOMÍNGUEZ





















Menciona a:
Victor Jiménez Andrade
Jesús M. Gómez Flores
Santiago Tobar
Vicente Rodríguez
Plácido Ramírez
Antonia Cerrato Martín-Romo
Juana Corsina González Fraga






Bio-bibliografía



José Cercas Domínguez. Poeta nacido en Santa Ana, Cáceres, en 1959. De profesión Educador Social.



Actividad literaria en general:


Participación en Revistas: A principio de los años 80, ha colaborado asiduamente con las revistas “Vivencias” y “Generación” Así mismo, durante esa década, ha participado, también, en la revista “Vientos del pueblo”.


Ha colaborado con varias revistas que publican en formato digital, en Internet: “Palabras diversas”, “Ariadna R.C” y “Sabor Artístico”En Radio Requena, durante, al menos, un año, condujo un programa de emisión semanal, “Biografía poética”, dirigido por Elena Pérez y Pablo Motos.Es miembro de la Asociación de escritores de Extremadura. Así mismo, es miembro del Directorio REMES (Red mundial de escritores en español) redescritoresespa.com




LIBROS PUBLICADOS:


En 1.981 salió a la luz, en Madrid, su primer libro, “Primavera81.- Voces de hoy”, de la editorial “La Idea”, en colaboración con los poetas “Miguel Gámez Quintana, Ricardo Timiraos y Antoana . Un largo periodo sin escribir ni publicar hasta que en 2006, y con un gran éxito de crítica, la editorial madrileña “Alfasur” publicó su primer poemario en solitario: “El tiempo que me habita”


En 2007, publicó junto con otros poetas latinos “Todas las manos” Antología poética y solidaria.


En 2008, de la mano de la editorial de Madrid, “Vitruvio”, ha visto la luz su segundo poemario: “Los versos de la ausencia y la derrota”. Publica en el libro disco del grupo alfeizar.


En 2010, prologa el libro de la poeta gallega, Juana Corsina González Fraga. “Ángulo muerto” Editado por la editorial Alfasur. Publica en el libro sobre Miguel Hernández. (Corrillo de diletantes). Publica en la antología de poetas de Extremadura del ayuntamiento de Badajoz "El vuelo de la palabra". Publica en la antología "Momentos literarios VI" del Gran café Victoria de Badajoz. Poeta seleccionado por Fernando Sabido en la antología de poetas del siglo XXI. Es colaborador literario del periódico "avuelapluma" digitalextremadura y Cáceres en tu mano. Coordina la antología poética: Poetas del mundo con Cáceres, “siempre".


En 2011, prologa el libro de 15 poetas extremeños "La niña bonita" de la editorial rumorvisual. Publica el libro "Dana o la luz detenida" de la editorial Alfasur. Segunda edición de "Dana o la luz detenida" con la editorial Rumorvisual. Publica en la antología Poetas de Extremadura del ayuntamiento de Badajoz "El vuelo de la palabra" 2011






Poemas





¡¡¡Basta!!!

Sonrío porque en sonreír me va la vida,
porque mi amigo dice basta,
porque el amigo de mi amigo dice basta.
Sonrío porque mis labios escriben basta en un beso,
porque los labios del individuo escriben besos en un basta.
Sonrío porque veo un río de labios que dicen basta,
porque la palabra “basta” alimenta el aire
y lo llena de fonemas que dicen basta.
Yo sonrío y en la calle escribo versos que caminan,
que danzan, que se abrazan
y que escuchan decir como el pueblo dice basta.
Sonrío porque yo también digo basta,
porque cuando escribo basta, digo democracia real
con mis palabras.





Los días

Hay días de invierno,
días de primavera,
y días que me pregunto por el origen del rocío.
Días que salgo a esas calles desnudas,
y ofrezco mi palabra
en los mentideros del aliento,
otros días, detengo la pena en mis manos limpias
y rindo mi ardor como solución más inmediata.
Hay días que no nacen
y días que nacen dos veces.
El aire, hay días que emerge solitario,
y en otros días, se sabe que la tormenta,
con su fiero estoque,
llama a la puerta de la vida.
Hay días que digo ¡ánimo, compañero, sigue caminando!,
otros, los menos, ofrezco con ella, la verdad que me lleva,
y es entonces cuando entiendo,
que hay días que también existo





El hombre diminuto


El hombre diminuto, corría por los valles,
bebía del rocío tenue de la mañana
y acariciaba el principio libre de la vida.
Latía en su corazón la risa de los alcores,
buscaba debajo de la nada, la semilla del todo,
y en el fruto del árbol prohibido,
buscaba y buscaba la vida.
Así era el hombre diminuto,
algunas veces corría entre la hierba,
se deslizaba por las hojas más tiernas del aire,
aquellas que la lluvia abrigaba, en su pecho de agua.
Y otras, corría detrás de las cosas sin nombre,
cuando sentía la voz del bosque,
cuando buscaba la vida.
Pero vino un día a verle, el fuego que todo se lleva,
entonces, a su casa blanca, la vistió el tiempo
y el hombre diminuto, se volvió del color de llanto,
y se lo llevó la muerte
justo, en el mismo instante, que encontraba la vida.

jueves, 20 de octubre de 2011

MIGUEL PÉREZ ALVARADO













Mencionado por:
Luis Antonio González Pérez

Menciona a:
Eugenio Padorno
Baltasar Espinosa
José Carlos Cataño
José Ángel Valente
Tomás Segovia
Arturo Maccanti
Diego Agúndez




Bio-bibliografía


Miguel Pérez Alvarado (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) reside desde 1997 en Madrid, ciudad en la que estudió Ciencias Políticas y Periodismo. Ha publicado los poemarios Teoría de la luz (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2001), galardonado con el Premio Tomás Morales, y Levantado templo (Cíclope Editores, 2011). En Hilo de tres puntas (Ediciones Idea, 2009) se recogen sus conversaciones con el escritor Jorge Rodríguez Padrón y recientemente acaba de aparecer Abordajes seguido de Ritmo (Ediciones Idea, 2011), libro que pone en diálogo intenso su escritura fragmentaria con Ritmo, obra de Iker Martínez. También ha colaborado esporádicamente en diversas publicaciones periódicas: La Plazuela de las Letras, Calibán, 2C-La Opinión de Tenerife, Revista Kafka, Cuadernos del matemático.

Una selección de sus escrituras puede leerse en su web personal: http://www.miguelperezalvarado.com/




Poética


Origen y duración
I. Cada palabra anuncia desde dentro sus correspondencias; entra en la memoria y da, allí, eco al eco: trae ritmo a pesar de su soledad si asume desde dentro una apertura. La materia rítmica que hace del poema carne viva no brota en la experiencia sistémica del mismo, bajo una supuesta estructura de sentido sostenida en el diálogo semántico entre el conjunto de sus signos. Se configura en la duración superpuesta de todas las grietas en que nos va abriendo su lectura.

II. En cada uno de nosotros, la experiencia del origen dada por el nacimiento quedó borrada. No puede ser recordada ni siquiera después de haber sido dicha desde afuera, afirmada por otros que dan fe del momento en que aparecimos al mundo.

III. La palabra que inaugura el poema nos trae acá aquel origen, y esa palabra no necesitaría de las demás que la siguen si en la poesía se cifrase tan sólo una posibilidad, entre otras, del ser. Pero poema es precisamente no lo que es o su alternativa, sino el despliegue de lo que sea siendo, y para ello es necesario su sostén en sucesivas aperturas, no sólo en la primera de ellas. Sin la duración de sus muchos orígenes superpuestos ese despliegue constitutivo de la poesía sería imposible. La correspondencia contenida en la primera palabra necesita realizarse durando junto a otras palabras a lo largo del espacio.

y IV. Si hubiésemos vivido la experiencia consciente de nuestro nacimiento, ¿podríamos desplegar a través del lenguaje al mismo tiempo el ser y sus posibilidades? Siendo testigos del origen, ¿haría falta tanta redundancia volviéndolo a nombrar?




Poesía

De Teoría de la luz

ESTE cuerpo ¿de quién lo heredo? ¿Para
quién? Si es la barricada o el trampolín
no lo sé: un trapecio resbaloso.
En él no cabe lo que existe, pero
al revés sí. Mi cuerpo. Te acaricio:
me perteneces y no a la vez.
Soy salvaje en tus frondas prisionero.
Almenara que anuncias a la muerte,
cuerpo mío, vasija dubitable
que das a mi amor la forma del mundo.




TENGO ecos que lanzo contra el mar: los retomo
los lanzo los retomo: están blandos y salados
pero dan flor casi cuchillos
que dan mundos con sus tactos con sus mundos
y un gran genital en todo el cetro
soy lo primero en una isla anterior de frontones
llegué a estas últimas piedras elementales
porque las he de encalar es mi cadena
a lo que no puedo decir no
no evito que me pesan los hombros de tanto
yo
camino sobre alféizares mampuestos
y en una antorcha asumo los derredores
hacia el cuerpo
el eco que vuelve da una flor extraña
el mar nos come lo que no somos pero duele
su ruido:
miraré hacia arriba en una mano sosteniendo
toda la isla
con la boca ansiosa de repique:
rompe muros lanza voz y ordena
más fáciles órbitas
ten praderas recién llovidas que antes estaban
de otra forma cruel y desbocadas
un rayo original tiene la horma de mi boca
su luz resume la luz
siempre saltando mi alma sobrevive
un eje me dieron
parado a pesar de las estaciones
y la carne declinando con justicia
alta cumbre total sin luego
pero luego es
la voz es hacia su zanja y otras voces
y más allá del mar y el severo minuto
y la luz se desmelena
-lloro-
perdí edenes porque siempre perdí edenes
ni la muerte me consuela
ni la sangre me lo olvida
todo lo que tuve regresa
todo lo que fuimos lo tuve y regresa:
mientras agonizas
sabe que te cabe la vida en la boca.


***

De Levantado templo

Paisaje

DI qué cardón
no crecí para darte testimonio del barranco que arde;

en las laderas qué tierra
no rueda a borbotones de tu boca
deshilándote, hilándote
al paisaje en que vagas.

Di qué flor de retama
fue calco y menos cierta que tu sangre.



Viaje

NO vine,
abro flores desde dentro.

Cae en ceniza la ceniza quemada,
como un corazón como un abrevadero.

Salto, caigo, deshabito, ensancho;
pero no vine.

Aunque dejo atrás los restos,
abro flores desde dentro.

***


De Ala y sal (inédito)


materia y confusión
I.

Apenas deshilar
las manchas de los pinos
de la tierra
que inaugura la extensión de la piel.
Desde el centro de la confusión
emerge el paisaje
y en el cuerpo repican

las palmeras y el hogar,
la sed contra las nubes,
los senderos dispersos,
y el mar y el viento y la voz y la orilla.

(caideros de gáldar)

II.

La voz; el viento.

El tacto a su paso levantado
de la tierra,
y en sedimentos que caen
ensancha la mirada su acceso a la luz.

Alba es,
aunque no sepas qué noches son su origen.

Dentro de la sombra tocas,
abierto y blando, sin ceguera,
la antigua selva umbrosa,
la arena de las dunas de la infancia,
el diluvio sobre el mar,
las piedras y el sol contra el barranco.

Amanecerás y seas
la voz, el viento.

y III.

Entra en el agua y ve,
desde el mar,
los contornos, enfrente, de la isla.

El cuerpo desnudo, dado
al frescor de la espuma, redonda
la piel en cada ola, gigante

abraza las cumbres desde la orilla.

Aprende a deshilar apenas
la materia.

(mar de playa del inglés)

sábado, 15 de octubre de 2011

JUAN MARÍA JIMÉNEZ LÓPEZ















Mencionado por:
Agustín Calvo
Rebeca Álvarez Casal del Rey


Menciona a:
Agustín Calvo Galán
Antonio Gamoneda
Paloma Corrales
Mayte Albores
Rebeca Álvarez Casal del Rey
Marisa Peña
Lucía de Fraga
José Zúñiga
Elena Medel
Fernando Valverde
Juan de Loxa
Tito Muñoz
Yolanda Saez de Tejada Vázquez
Francisco Brines
Ángel González
Raquel Lanseros
Pablo del Barco



Biografía
Nace en Loja (Granada) en 1956. Estudia Ciencias Empresariales en la Universidad de Granada, y Animación Sociocultural en la UNED. Vinculado al periodismo desde 1991, fue director de Aquí TV, Onda Loja Radio y el periódico El Corto de Loja hasta 2009, siendo en la actualidad subdirector. Comienza a escribir poesía a mediados de los años 70, publicándose en 1979 el libro “Trescientos gramos de poesía”, del que fue coautor con otros tres poetas, con prólogo de Juan de Loxa, quien a su vez dedicó a este poemario uno de los programas radiofónicos de “Poesía 70” (Premio Ondas). Ha ofrecido numerosos recitales poéticos, espectáculos poéticos audiovisuales y publicado en diversas revistas. En 2000 queda finalista del primer Premio Artífice de Poesía, incluyéndose sus poemas en el libro Proemio Uno. En todos estos años se fueron configurando seis libros que no vieron la luz como obra independiente y que se corresponden con los seis apartados que aparecen en el libro “Sin orden y con cierto” que se presentó en 2009 mediante un espectáculo audiovisual y teatral. Edita el blog http://sinordenyconcierto.blogspot.com/
Prepara una nueva publicación con los poemas escritos desde 2006 hasta el presente. Participó en el I Premio de Poesía Addison de Witt (2010) y colabora en el blog Videopoetry, del poeta Agustín Calvo Galán.

Bibliografía
Trescientos gramos de poesía, Granada, 1979
Proemio I, Ayuntamiento de Loja, 2000
Sin orden y con cierto, Lulu Ediciones, 2009







Poética



La poesía es para él la única posibilidad de ser él mismo sin cortapisas, sin máscaras ni guión previo, ni sentir la necesidad de justificarse. Es también un ejercicio de exorcismo del dolor que le atenaza en numerosas ocasiones; y una profunda inmersión en los sueños y deseos más apasionados y descarnados, en otras. Los poemas son fotografías de sus viajes interiores y considera que para poder realizar esos viajes es necesario vivir intensamente, aunque en ocasiones esas incursiones le lleven a los terrenos más dramáticos y dolorosos, y, en otras, a los paisajes humanos más sugerentes. De su poética ha dicho Francisco Javier Doncel: Creo que ha llegado a ese estado, incógnito e incierto en su llegada, pero una vez alcanzado, los buenos poetas consiguen arrivar, por fin, para estar en paz con su propia conciencia, cuando ésta, tras una resistencia numantina de muchos años pasa a ser la mejor vecina al cruzarse con ella en la escalera de la mutua convivencia. Cuando esto ocurre, el poeta se hace más fuerte, más guerrero si cabe; no necesariamente rebelde porque la realidad le haya ofrecido un campo de batalla inexcusable, sino porque se encuentra mejor parapetado de respuestas frente a las insidias de la duda, porque sabe esgrimir el lenguaje y sus formas de expresión poética como un desafío frente al abismo.






Poemas




Septiembre acuchilla

Septiembre siempre vuelve
(Marisa Peña)

Septiembre acuchilla
como el tajo milimétrico y preciso
de una navaja pendenciera,
blanco o negro, silenciosa
y secuaz alevosía. Sin más verdad
o sí
que una sóla
o no
de entre las dos sendas,
las dos fauces que se abren al filo del acero.
Septiembre es un precipicio
con dos laderas infinitas,
una a cada lado de la cima
a cada lado de la duda:
raramente asoma el rumor
del fondo de piedras que lo sustentan.
Por una de sus pendientes regresamos
a un estío que necesariamente se nos escapa,
por la otra nos precipitamos a la verticalidad otoñal
del tiempo que nos resta y no retorna.
Septiembre es un cortafuegos pasajero
en el incendio inextinguible de nuestros días.

(Inédito)



Afuera

Afuera:
El aire y nada.
Solo de todo.
Ni la frecuencia que reclama el espacio
entre las ondas de los besos que no nacen
o el socorro de los perdidos.
Ni un malherido pensamiento
que perturbe esa cruenta paz de silencio
y conspiraciones imposibles.
Ni un lanzacorazones que inflame
la resistencia de tanta parálisis obcecada
o el delirio exangüe de las sombras.

Afuera:
Nada y aire.
Todo de solo.
Ni un paso perdido o por arrancar
a ninguna parte
ni que de allí provenga.
Ni un muelle al que amarrar sueños
o instigados desvelos
por desguarecer tanta calma.
Ni el murmullo de un roce
a flor de piel
o epidermis adentro.

Afuera:
Un cataclismo inagotable
para cuanto fue
y un vacío insaciable para cuanto es.
Y yo.

(Inédito)



Venía de recorrer el límite

Venía de recorrer el límite
-de haber existido-,
de encausar
el último juicio a la manera de los dioses.



Regresaba de traspasar la distancia
que separa la huella indeleble
de la verdad esquiva,
y sobrevino -sin convocarlo-
el primer impacto.



Fue sordo
inevitable y anónimo
como un hola y adiós
en un cruce cualquiera de caminos:
de tono bajo,
mas sucedió certero aunque inaudible.



Breve el asalto,
presuntamente inócuo e indoloro,
no suscitó oposición
ni alzó en almas la resistencia
la tumefacta persistencia de su abrazo.



Fue de todo menos leve y huraño,
y aunque nada presintiera en ese instante
infartó las cuerdas esenciales de mi existencia:
pobre rudimento humano
del que pende la maquinaria de mis razones
y mis desvelos.



Lo hubiera preferido aurora y no ocaso,
pero no se elige destino
estación de partida, hora o itinerario,
apenas un salvoconducto y un escueto equipaje
para tan largo aunque efímero tránsito.



Fue
-digo-
de afuera hacia dentro
-¿o tergiversé quizás dirección y sentimiento?-
en cualquier caso opaco, profundo
y definitivo al fin,
tanto como taimado.



Ni un sollozo
ni un gemido ni un quiebro: silencio
grave.



Y después otra dentellada y ya una lágrima
y otro golpe y ya el daño
y la herida sucediéndose al zarpazo
y desencajado el gesto
y uno más en los rostros del recuerdo
y aún en la identidad de los sueños
y la mueca desdoblada por el rayo
y mortífera la acerada caricia de sus manos
y más llanto y menos esperanza
y menos aliento y más ausencia
y un envilecido nuevo ataque por certificar la nada
y el desprecio por la vida –mi vida-
y un hálito apenas en mi garganta abrasada por su fuego
y el frío, gélido, coagulado venas adentro
y un silbido siniestro y plano
tras un corazón abatido por un morse sanguinario.

(Inédito)

sábado, 8 de octubre de 2011

FRANCISCO JOSÉ MARTÍNEZ MORÁN





Foto: Beatriz Micaela Martínez Morán














Mencionado por:

José Manuel Lucía
Paz Cornejo

Menciona a:
Amalia Bautista
Ana Gorría
Ariadna G. García
Cecilia Quílez
Christian Law
Federico Ocaña
Juan Andrés García Román
Juan Antonio González-Iglesias
Juan Manuel Macías
Juan Marqués
José Ángel García Caballero
José Manuel Lucía
Julio Castelló
Julio Martínez Mesanza
Luis Alberto de Cuenca
Luna Miguel
María M. Bautista
Marta López Vilar
Nacho Montoto
Olga Bernad
Óscar Santos
Paz Cornejo





Bio-bibliografía

Francisco José Martínez Morán (Madrid, 1981) es doctor en Literatura Comparada. Ha publicado el poemario Variadas Posiciones del Amante (2006, Universidad Popular José Hierro), distinguido con el Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande, así como un Curso de iniciación a la escritura poética (2008, Servicio de Publicaciones de la uah). En marzo de 2009 su libro Tras la puerta tapiada fue galardonado con el xxiv Premio de Poesía Hiperión. En noviembre de 2010 publicó Peligro de vida (editorial El Gaviero), su primera colección de relatos. Colabora asiduamente con numerosas revistas culturales como Salamandria, Piedra del Molino, Nayagua, Dulce Arsénico, Bar Sobia o El tintero.

http://variadasposicionesdelamante.blogspot.com/



Poética

Escribir poesía exige, ante todo, honestidad. No cabe fraude alguno hacia el lector: cada sílaba pesa, cada verso cuenta, cada poema traza la cartografía de una obligación.





Poemas



Canción de Sagalassos

En la ciudad de Sagalassos vive
mi amor. En sus cabellos quedó el rastro,
mil veces repetido, de mis besos.
Su piel lleva tatuada la memoria
de una felicidad adolescente.

Quizás en Sagalassos vive un hijo
nuestro, un niño que tiene su mirada,
el encanto divino de sus labios,
y la lenta armonía de su voz.

Si alguna vez la brújula te guía
por las crudas montañas de Anatolia,
y llegas al Herón de Sagalassos,
arrodíllate y pídele a los dioses
que me concedan verla una vez más.

Aunque ya hayamos muerto y solamente
quede de nuestros días una hipótesis
arqueológica, el imperceptible
vestigio de que fuimos alma y carne.


(De Tras la puerta tapiada)





Ceremonia pictórica

Desata la galerna, William Turner.
Retrata el equilibrio, Botticelli.
Viérteme en los pinceles, Claude Monet.
Llora con mi pupila, Miguel Ángel.
Evapora este instante, Fragonard.
Avanza entre las sombras, Caravaggio.
Descúbreme la línea, Piotr Mondrian.
Congela los silencios, Edward Hopper.
Regálame oro y sangre, Gustav Klimt,

dame la luz del mundo, Jan Vermeer.


(De Tras la puerta tapiada)



Caronte

En más de una ocasión preferiría
Caronte ser su propio pasajero.


(De Tras la puerta tapiada)