martes, 4 de diciembre de 2012

J. SEAFREE




















Mencionado por:
José Luis Campal

Menciona a:
Vicente Aleixandre
Gabriel Celaya
Luis Cernuda
Carlos Edmundo de Ory
Josep Sou
Rafael Marín
Yolanda Pérez Herreras
José Antonio Pamies
Eva Hiernaux



Bio-bibliografía

J. Seafree (Madrid,  1964  -pseudónimo de Javier Ocaña Gallego) es escritor de poesía y poeta visual. Trabaja las lecturacciones y las acciones poéticas. Durante la década de los noventa fue miembro de la Asociación Cultural La Tertulia de Madrid; co-editor de “La nueva poesía eléctrica” y de “Alabastro”. Escribió crítica de arte en “La brocha” de Gijón, y en “Hitos” de la Fundación Concha Márquez y en las “Gacetas locales” de Madrid. Ha escrito y publicado “La piedra huérfana” (1994), “El universo sería paz” (1997), “Sol imposible” (1999), “Poemas del no siempre” (2011) y “Espeleología poética”  -poesía visual- (2011). Editor de “Dos Poemas y un Café” desde mayo de 2010.






Poética

Cada día, cuando el reloj marca el paso de la tarde a la noche, conviene poner a la poesía en las rodillas, darle unos azotes, (…) Porque ¿qué esperanza nos concede la poesía? Acaso la poesía solamente interese a los poetas, acaso solamente a ellos sirva para algo, pero ¿para qué? (…)  El arte, la poesía, no deben quedarse en un entretenimiento, diversión o vanidad para los propios creadores y para los demás (…)  La poesía ha de perseguir el sueño de libertad del hombre, sueño en el ámbito de acercamiento a la naturaleza (la burguesía defiende la cultura para dominar la naturaleza). (…) La imaginación es el brazo de la palabra y, en consecuencia, la mejor herramienta del hombre. (…) La poesía es un zulo, un gran arsenal donde la frase de Celaya  -“la poesía es un arma cargada de futuro”- pierde sus dos últimas palabras. (“Elocuencia” 1993).




Poemas 



(La página en blanco)


La página en blanco
no es una ciudad blanca

La página en blanco
no conoce banderas

La página en blanco
no es una tienda de el corte inglés

La página en blanco
no suda ni grita
ni es una sociedad anónima

La página en blanco
no tiene firma
ni sombras en los rincones

La página en blanco
es siempre una responsabilidad.

                                                           (diciembre 1995)






CANCIÓN  NO  CONCEDIDA

Ramas de barro
al amparo de la ternura que cabalga y huye

La luz que deriva del rayo ahoga el aire
y en serenos pasos la escena se apaga

No hay música solo mar
destreza en las palabras y sonidos que adormecen

La ola muda no es un dogma
ni el eco de la fuente es tradición

Sabio es el mármol y arar al alba
y la ceremonia de los árboles nos parece cada día
el mejor de los susurros posibles.

Ramas de barro
que un barco arrastra acercándose

Ya no hay lámpara libre ni música
mirada  verdad  ayer
el tiempo se refleja en cada verso

Y pasemos las páginas abriendo puertas
hagamos más lenta la lluvia
ralenticemos nuestro latido

Pensar puede ser un enigma
tumbadas nos reciben la esperanza y la duda
paredes de libros nos contemplan

En el silencio brota la verdad
tachamos el grito en cada instante

Respirar  imaginar  levantarse  morderse las uñas
respirar  imaginar  romper hojas

Ramas de barro
en todos los lugares por visitar

ramas de barro
alrededor del camino y de la sombra.
(mayo 2010)





(para  MARÍA)


el universo es grande, inmensamente
bello
lleno de millones de estrellas
negro, infinito, baúl eterno de luz…

el mar es grande, inmensamente
bello
miles de playas lo acompañan plácidamente
las rocas también invitan a soñar

el verde del planeta es grande, inmensamente
bello
aroma plural, gentil abrazo para todos
los corazones del mundo

el tiempo…
eres tú

y mis manos
serán
tuyas
en cada paso.




 (julio 2012)



4 comentarios:

Armando Manrique Cerrato dijo...

Poemas llenos de fuerza y expresividad. Gracias y un saludo.

Juan Calderón Matador dijo...

Interesante tu forma de afrontar la poesía. Un abrazo

Braulio Hernandez dijo...

Me encanto el final del poema.
Hermoso

antonio molina medina dijo...

De esas páginas en blanco, he visto como un ciego sentado en una silla con sus manos apoyadas en el folio, nos recita sus versos y nos canta sus coplas. Solo una riata de puntitos hacen posible el milagro, de ojos que no ven, pero su corazón es mineral ya pulido por los años vividos.
Gracias por compartir

Un saludo

antonio