martes, 27 de marzo de 2012

MARTA NOVIEMBRE





















Mencionada por:
Carmen Garrido Ortiz

Menciona a:
Isabel García Mellado
Lucas Rodríguez
Estelle Talavera Baudet
Vicente Llorente
Carmen Garrido Ortiz
Javier Das
Noemí Trujillo

Ana Pérez Cañamares
José Ángel Barrueco
Bárbara Butragueño
Karmelo Iribarren





Bio-bibliografía

Marta Noviembre nació en 1976 en Barcelona y vive en Madrid. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Tras trabajar en prensa diaria y televisión, se especializó en gestión de gabinetes de prensa para ONG, actividad que desempeñó hasta 2009. Ese mismo año cofundó el Entrelíneas Librebar, un café literario especializado en la promoción de escritores y editoriales independientes, así como en la organización de eventos literarios.
Hasta ahora ha publicado los poemarios El código de los heridos (Ed. del Primor, 2010) y Catálogo de lágrimas (Ed. Poesía eres tú, 2009), y ha sido antologada en Jam Sessions Bukowski Club 06-08 (Ed. Escalera, 2008), El Tejedor en… Madrid (La Única Puerta a la Izquierda Editorial, 2010), y Poetas en los Jacintos, (Zoográfico, 2011).
Actualmente prepara un poemario ilustrado, mantiene un blog, y ocasionalmente escribe reseñas en revistas online. Para ganarse la vida es formadora ocupacional y traductora.





Poemas




Era triste añorarte,

sentir el tiempo
como una brecha separando continentes,
engullendo rutinas,
reduciendo a polvo los lugares comunes,

y el avance de la certidumbre
como un animal sibilante augurando fines,
borrando huellas,
presagiando que nada, nadie, volvería a ser,

eso era lo más triste
de añorarte.

Del poemario inédito Propios y extraños


***


Sólo bésame.
Odio cuando guiñas un ojo para decirme adiós.

Voy a quedarme así, bocabajo, para que recuerdes el lunar en mi espalda,
la curva de este culo,
los pies suspendidos en signo interrogante.

No voy a mirarte.
Odio ver como traes de vuelta la coraza.

Voy a quedarme así, la cara hundida en la almohada,
para luego recordarte como hace justo cinco minutos.

Quiero verte siempre como hace justo cinco minutos.

Desnudo.
Siempre.

Catálogo de lágrimas (Ed. Poesía eres tú, 2010)


***






Latentes, opacos, tupidos,
abiertamente cerrados
entre las ganas y los miedos,
entre las ansias y los huecos.

De piezas perdidas
o engranajes desencajados,

resquicios, fisuras,
hendiduras, grietas,
entre lo que creemos y los que sentimos,
entre lo que sentimos y lo que queremos.

Ingentes, de vértigo,
entre tú y yo,
entre mí y yo.

De años luz, infinitos,
entre lo que imaginé que sería
y lo que soy.

Por tapar, por saltar,
por conquistar, por invadir.

Espacios que creía
que inundarías tú
y debo llenar yo,
sin saber cómo.




El código de los heridos (Ed. Del Primor, 2010)

domingo, 18 de marzo de 2012

ALBERTO GARCÍA-TERESA




Mencionado por:
David Benedicte
Matías Escalera Cordero
Javier Esteban Gayo
Carmen Herrera Castro
Antonio Orihuela
Diana García Bujarrabal

Menciona a:
Begoña Abad
Niall Binns
Antonio Crespo Massieu
Matías Escalera Cordero
Enrique Falcón
Diana García Bujarrabal
David Franco Monthiel
Miguel Ángel García Árgüez
José María Gómez Valero
Ángel Guinda
María Ángeles Maeso
Antonio Martínez i Ferrer
Antonio Méndez Rubio
Antonio Orihuela
Ángel Padilla
Zachary G. Payne
Ana Pérez Cañamares
Isabel Pérez Montalbán
Jorge Riechmann
David Eloy Rodríguez
Juan Carlos Mestre
Uberto Stabile


Bio-bibliografía


Alberto García-Teresa (Madrid, 1980) es doctor en Filología Hispánica con Poesía de la conciencia crítica (1987-2011) (Tierradenadie, 2013), y ha publicado también Para no ceder a la hipnosis. Crítica y revelación en la poesía de Jorge Riechmann (UNED, 2014) y Disidentes. Antología de poetas críticos españoles (1990-2014) (La Oveja Roja, 2015). Ha sido coordinador de la revista de crítica sobre ficción especulativa Hélice, codirector de Jabberwock, antología anual de ensayos sobre literatura fantástica, y redactor jefe de la revista Solaris. Ha escrito y escribe crítica literaria y teatral en diferentes medios: Diagonal –en el que coordinó la sección de «Libros»–, Culturamas –donde dirigió los contenidos de poesía–, Ínsula, Quimera, Espéculo, Castilla. Estudios de literatura, Verba Hispanica, Adarve, Literaturas.com, Nayagua, Zurgai, Artes Hoy, El Viejo Topo, Viento Sur, cnt, Rebelión, La República Cultural, Ariadna-RC, Bibliópolis, Gigamesh o Prospectiva, entre otros. Ha organizado ciclos de recitales y acciones poéticas en distintos espacios.
Es autor de los poemarios Hay que comerse el mundo a dentelladas (Baile del Sol, 2008), Oxígeno en lata (Baile del Sol, 2010), Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas (Umbrales, 2012) y Abrazando vértebras (Baile del Sol, 2013), así como de la plaqueta Las increíbles y suburbanas aventuras de la Brigada Poética (Umbrales, 2008). También ha publicado el libro de microrrelatos Esa dulce sonrisa que te dejan los gusanos (Amargord, 2013). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al serbio, al rumano, al alemán y al macedonio.




Poética

Considero que la poesía consiste básicamente en mirada y respiración, y a eso precisamente nos puede enseñar: a mirar de una manera desveladora, penetrante, detenida, que atraviese la superficie y la apariencia de las cosas y de los hechos en una sociedad donde se nos quiere hacer creer que vivimos en un escaparate. A ganar en atención, cualidad indispensable para adquirir sentido crítico en una realidad donde impera, alentada por el Poder, la construcción de ficciones, lo espectacular y lo inconexo.
De igual manera, pienso que la poesía nos obliga a respirar de otra forma, de manera más pausada, más consciente de sí misma y también de nosotros mismos como sujetos. Con ello podemos escapar de las dinámicas de la velocidad impetuosa que nos marca el capitalismo, que considera obsoleto todo lo que no es inmediato y  que no deja espacios para la reflexión, para ejercitar ese citado pensamiento crítico que pudiera revelar el horror y la deshumanización que genera el sistema.
Al mismo tiempo, creo que lo peor que puede hacer un poema es dejar al lector en el mismo sitio en el cual estaba antes de entrar en el texto; que tras salir de él vea que su mundo permanece intacto. En ese sentido, como lector, busco una poesía que me revuelva y que me conmueva, que me ayude a salir de mí y encontrarme en y con lo Otro y las otras personas, que pueda servirme de lanzadera o punto de partida en una indagación filosófica, sociológica, política y ética de la realidad para poder crecer, ser mejor persona y transformar la sociedad actual en una justa y digna para todo lo vivo. En esencia, que me ayude a caminar. Como muy bien indica Jorge Riechmann, «creo en una poesía que acompañe al ser humano; y ésa es la poesía que yo necesito».


Poemas


TANTOS construyendo cerrojos
y tan pocos buscando llaves

(De Abrazando vértebras, 2013)


UN ECONOMISTA

Un economista no sabe qué hacer con un arco iris.
No entiende el aleteo de una abeja,
por qué trinan escandalosamente las gaviotas,
qué guarda una camada en su madriguera.
Se inquieta ante un caracol que,
sobre una brizna empapada de rocío,
indiferente se despereza.
Ante el murmullo chispeante de un río,
ante un eclipse inundado de estrellas,
ante tu sonrisa o una mano abierta,
agita desconcertado su cabeza.
Un economista no escucha la memoria
ni atiende al compás de los latidos.
No sabe buscar tanteando en silencio la belleza
en toda palpitación dichosamente tendida
a la luz, al viento, a la alegría.

Un economista aún busca con vehemencia
con qué moneda comprar la vida.

(De Oxígeno en lata, 2010)


HAY QUE COMERSE EL MUNDO A DENTELLADAS

Hay que comerse el mundo a dentelladas.

Hay que sacar los dientes, pulirlos,
clavarlos con ahínco y rabia.

Hay que comerse la vida a dentelladas;

con mordiscos secos, intensos,
de puro y reluciente hueso.
Con bocados de corazón hambriento.

Hay que defender el mundo a dentelladas.

Hay que danzar entre rechinar de espadas;
de espadas a pecho descubierto.
Hay que vivir en permanente guardia,
defendiendo la vida cuerpo a cuerpo,
defendiendo la vida cara a cara.

Hay que descubrir el mundo a dentelladas.

Hay que desenterrar estrellas de la arena,
hay que dibujar trazos de arco iris con los dedos
machacados por la rutina, el trabajo y el tedio.
Hay que apartar niebla de las cabezas
con gritos de silencio y de conciencia.

Hay que sumergirse en el mundo a dentelladas.

Hay que escurrirse de las sombras sonoramente,
con estruendo de ideas y palabras.
Hay que escurrirse sonoramente
con redobles de actos y pasiones,
con puños de carcajadas.

Hay que atacar la vida a dentelladas;

caminar en la penumbra precaria,
caminar frente al poder y las pirañas.
No ceder terreno nunca al terror y la ignorancia.
Levantar la vista ácida hacia el mañana.

Hay que acariciar la vida a dentelladas;

arrebatarles el tiempo robado cada jornada,
esparcir abrazos entre timbres y pagas,
regalar ternura y devolver pedradas.

Hay que comerse el mundo a dentelladas.

Hay que comerse el mundo a dentelladas.



(De Hay que comerse el mundo a dentelladas, 2008)

domingo, 11 de marzo de 2012

MARÍA BLÁZQUEZ ALONSO














Mencionada por:
Francisco Javier Silva.

Menciona a:
José Manuel Vivas.
Trinidad Ródenas.
Irene Sánchez.
Faustino Lobato.
Carmen Merino.
Ana Mª Castillo.
Mamen Alegre.
Milagrosa Ortega.



Bio-bibliografía

Nací en Badajoz en 1.974. Estoy finalizando la Licenciatura en Derecho y curso estudios de Grado en Lengua y Literatura Española. Participo en tertulias literarias, recitales de poesía y soy miembro de la Tertulia de escritores “Página 72” de Badajoz. Tengo publicaciones en diversas colecciones de poesía y cuento, y en libros conmemorativos de los certamenes en los que he sido galardonada. He publicado en solitario el libro de relatos “Crónicas de La Gárgola Almada” (Ediciones Oblicuas, 2.011), finalista en el premio de narrativa “Narrativas Oblicuas” 2.010.



Poética

La poesía está omnipresente para todo aquel que ha hecho de ella su manera de mirar el mundo, de expresar sus sentimientos y emociones; el que desnuda la realidad a lo esencial unas veces, y otras, la cubre de ornato para realzar lo que parece simple o intrascendente.
La poesía es una forma de vida que no se elige, como la fe. Se puede buscar, pero es ella la que decide a quien ofrecerse; es ella quien nos posee.



Poemas



DONDE TU TRIGO


He imaginado tu cabeza de trigo recostada en el sillón,
tu respiración pausada traspasando su relleno
hasta llegar a su esqueleto dormido,
mientras dispersabas el oxígeno caliente, a ráfagas,
por los entresijos de su alma servil.
Tus párpados cerrados se pegaban al terciopelo
que te doblaba las pestañas como a lanzas vencidas
-orgullosas centinelas de tus ojos durante la vigilia-,
y tus labios reservados a un dominio
se entregaban al abrazo de las horas.
Tu cuerpo con el sillón hacía cuerpo perfecto,
anegado por la paz de tu sin par nocturno compañero
que recoge, eterno, tu cansada anatomía,
donde tú te viertes y bate el tiempo tu pecho.

He recostado mi cabeza en el sillón y lo he imaginado,
y he respirado, con mi boca pegada a él,
el aliento almacenado de tus pulmones;
mi cara pegada, muy pegada al terciopelo,
se afana en encontrar tus pensamientos destilados en la noche,
y mis párpados, dando cabezadas,
aleteaban en insomnio creativo,
mientras yo buscaba partículas derramadas por ti
para atraerlas hacia mi nariz y mis labios.
Y así, evocando tu sueño, me dormí donde tu trigo.




BRAZOS Y ALAS

Mis alas,
meciendo el aire
en compás binario,
plumas blancas melódicas.

Tu abrazo,
promesa inquietante
que envuelve, noble,
el corazón y el fruto.

Cuando las alas abrazan
los brazos vuelan;
las alas se abaten
para ser abrazadas,
se pliegan,
se rinden para ser envueltas.

Brazos y alas
se encuentran
allí en lo alto,
arriba y dentro,
muy dentro,
donde existe el abrazo.




DE LA TORMENTA

Llévese usted,
de los cristales de la tormenta,
el rayo en sus ojos.
Lo tiene ya, escondido en sus pupilas.

Tráigame el rojo de la amapola
que lleva también en su verbo,
despertar de la noche rellena de día.

Como una plaza otrora inaccesible,
la vida es atacada y conquistada.

domingo, 4 de marzo de 2012

JOSÉ MARÍA PIÑEIRO
















Mencionado por:
José Luis Zerón
Mª Engracia Sigüenza Pacheco
José Francisco Blas Sánchez

Menciona a:
Antonio Gracia
Jordi Doce
Blanca Andreu
José Antonio Fernández
Fulgencio Martínez
Vicente Luis Mora





Bio-bibliografía
José María Piñeiro. Orihuela (1963). Ha cursado estudios de Filosofía e Historia del Arte a través de la UNED. Uno de los miembros fundadores de la revista literaria Empireuma.
Ha publicado plaquettes de poesía – El légamo de las estrellas-, así como de aforismos: Hilas de papiro. Autor del poemario Margen Harmónico, publicado por la Fundación Miguel Hernández, en su colección Contemporáneos a mano.
Actualmente está en imprenta su libro Profano Demiurgo.
Artículos, ensayos y poemas suyos han aparecido en revistas como: Salamandra, La Lucerna, Luna de Papel, Letras de Deusto, Baquiana (publicada en Miami), o bien en Poezia y Contemporanul, ambas en Rumanía.
Ha sido seleccionado en antologías publicadas en Alicante y Murcia. También ha realizado exposiciones fotográficas y pictóricas, tanto colectivas como individuales.
Recientemente le fue concedido el premio honorífico de fomento a la lectura por un artículo publicado en la revista murciana Ágora.

http://empireuma.blogspot.com






Poética
Aunque podría juzgarse, en principio, como un obstáculo para la Musa, soy un gran amante de la Teoría y de lo teórico, entendidos estos como poéticas posibles, y precisamente porque creo en el poder generador de mundos de la palabra. El que todos los estilos y poéticas sean posibles hoy en día no tiene por qué ser un dato apocalíptico, sino el signo de un nuevo comienzo. Creo que la poesía es nuestro decir más entrañable y auténtico, el más desinteresado y veraz. Suscribo, por ello, las palabras de René Char: “Poesía y Verdad son sinónimos”. Así como también pienso que es cierto lo que Octavio Paz dice: “Todos los poemas son distintos y todos dicen lo mismo”.
Por ello, el que la palabra sea el vehículo privilegiado de la Unidad de lo diverso de la experiencia, más que una fantasía mística, es la expresión de una relación del pensar y del sentir: la nuestra, la de los integrantes de esa dinámica y sofisticada comunidad que es el lenguaje.
En el mundo hay una harmonía secreta (a veces no tan secreta) y un caos explícito (a veces no tan explícito). El poema es una suerte de revelación de cuál es nuestro puesto y destino en esa trama.






Poemas



COORDENADA DE MÍ

Si me canso de cavilar dónde estoy,
en qué confín vacila mi cuerpo,
qué superficie pule obsesivo el pensamiento,
la inercia se derramará en densos velos laterales
y sentiré la caricia de no ser sino eso,
un volumen que se delinea
sobre la pared del ocaso manando sombra.

A no ser que un estremecimiento de calor
anule especulaciones
y me haga distinguir lo que el espejo refleja
y lo que sé que soy,
mientras el mítico tiempo transcurre
o se supone que transcurre, torneando montañas
y fusionando, secretamente, partículas a mi alrededor.

Prisma soy del mundo,
como lo eres tú y ése que se aproxima a tu cara,
prismas solitarios,
ventanas absortas,
visores obstinados de un margen que es la totalidad.

En ti y en mí está todo lo que puede percibirse,
nos basta con nuestros límites soberanos.

El resto es el tejido de las conexiones probables
de nuestras percepciones
que el solícito y anónimo amanuense
transcribirá como expresión del Reflejo de los reflejos.

Espero otra cita de sensaciones
que me haga pensar en tu cálido abismo
como receptáculo de sensaciones distintas pero inteligibles.

Léeme entre las pausas de cada estallido.
Haré lo mismo con esa extrañeza aproximativa
que eres tú para mí.





HABERES

Hay un ángel de piedra musitando himnos yertos.
Hay pecios ignotos en las dunas de los sueños.
Hay un gesto tensando el día, hay estancias cautivas.
Hay una hora sin nadie en el confín de los acontecimientos,
una fábula apenas dicha.
Hay una hebra de hierba
diferente de otras a las que se parece,
astros que intercambian sus alientos.
Hay un pentagrama que nadie interpreta,
o una ilusión que no repiten los espejos.
Hay un mundo extraño que es éste,
un aluvión parado en la vertiente,
un estilete fundiéndose en cada promesa.
Hay una ansiedad ansiosa de decirse,
palabras e imágenes
amontonándose en los dédalos de la memoria.






LA CHICA Y LA BARRA METÁLICA

Qué sola está la chica, danzando convulsa
en el pequeño círculo del escenario
que artificiales fulgores irisados
pretenden hacer seductor.

Qué sola esa filigrana de carne lustrosa,
voluptuosidad para nadie,
ninfa que se camufla desnudándose,
retorciéndose como un autómata de nervios y cabellos
para la horda
que la escruta, neciamente, allá abajo, en la umbría.

Y danza sin parar,
esfumándose por entre sus propios contoneos,
restregándonos en la cara nuestra propia alienación,
- la imposibilidad de la delicadeza-,
como un fetiche vivo
reducido a no desaparecer sino así,
a través de la carne
fruncida en la mirada de la masa
que ya no la corteja,
sino que sólo ha aprendido,
burdamente, a desear un fantasma.