miércoles, 29 de mayo de 2013

EMMA CABAL



Mencionada por:      
Miguel Cabrera Pérez
Elvira Laruelo
                                    
Menciona a:       
Jorge M Molinero
Pablo G. Bao
Roger Wolfe
Antonio García
Aurelio González Ovies
Cysko Muñoz
Juan López-Carrillo
Amalia Bautista
Ana Pérez Cañamares
Almudena Guzmán
Lucía Domínguez
Berta Piñán



Bio-bibliografía

Mi nombre es Emma. Mi madre siempre dice que me lo puso porque leyó Madame Bovary estando embarazada, pero no sé si es del todo cierto o lo dice porque sabe que a mí me gustaría que hubiera sido así. Lo que sí es verdad es que me salvé por los pelos, o por Flaubert, de ser la quinta Mercedes de la familia.

Empecé a leer yo sola, sin que nadie me hubiera enseñado, a los cuatro años. Eso dice mi madre, pero yo no lo creo.

Y empecé a escribir cuando iba al colegio. Tanto las monjas como mis abuelas decían que lo hacía muy bien, y lloraban cuando leían mis cuentos. Me presentaba a todos los concursos literarios de los que tenía noticia, y mi madre dice que gané algunos; pero yo ya no lo recuerdo.

Ahora soy profesora de literatura. Estoy casada. He tenido dos hijos. He plantado varios árboles. Jamás he escrito un libro.


Mi madre cree que soy feliz. Pero yo creo que es mentira.



Poética

¿Poética? No tengo una poética propia, por la sencilla razón de que no soy poeta. Soy una impostora, una intrusa, una devoradora de versos ajenos.

Amo la poesía sobre todas las cosas y al prójimo, si se deja.






Poemas



PREPARADA PARA SALIR

Estabas harta. Harta
de sentirte sola,
confusa,
abandonada.

Ya está bien. Se acabó.

Te pusiste
la minifalda más corta
los tacones más altos
y la chaqueta roja
y decidiste
comerte el mundo,
comerte la noche,
dejarte comer.

Saliste a la calle y entonces
ocurrió.

Un viejo borracho
se acercó
mucho a ti y quiso
manosearte
mientras te echaba en la cara
su aliento a vino.
Sentiste
unas ganas inmensas de vomitar.
                                                           

Y es que los lobos
ya no son lo que eran,
Caperucita.
                                




COSTOCONDRITIS

Sólo me duele,
Como tu ausencia,
Cuando respiro





No soy Alicia (3). Despedida.

Sí, sí, ya lo sé. Te vas. No te preocupes, podré soportarlo; he salido ya de varias. Y lo entiendo, claro, sé que mi vida no es fácil.

Ahí está, en esa maleta, al lado de la cama.

Claro, puedes llevarte los discos; llévate lo que quieras.

¿Los niños? Están bien, están bien. Han sobrevivido a su padre, así que de esto no van ni a enterarse. Tampoco ha sido tanto tiempo. Tú tranquilo.

Y yo estoy bien también. Que sí, de verdad.

No. Hoy no voy a quedar con Ana. Tiene una cena de trabajo. Pero mañana iremos al cine.

¿Las fotos? Sí, claro, llévatelas también.

¿Te llamo un taxi? No sé si vas a poder con todo.

Sí, tienes razón, ha sido muy bonito, ha sido estupendo, pero a veces las cosas se acaban.

Hale. Tú no te preocupes por nada y sé feliz. Todo está bien. Hablamos. Sí, claro, seguimos siendo amigos. Llámame cuando quieras.

Venga, dos besos, como los amigos.

Ten cuidado al salir. Cierra bien la puerta.




Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta…


7 comentarios:

loveandlove dijo...

Buenas tardes Emma, me encanta todo, te sigo desde hace un ratito, un besito. :)

antonio molina medina dijo...

"Sólo me duele,
Como tu ausencia,
Cuando respiro."
Así comienzan los sueños y ya no hay marcha a tras y no habrá rejas que se pongan en tu camino.
Me ha motivado tus palabras llenas de contenido.
Un saludo

Antonio (Yo tampoco soy poeta... Solo escribo para seguir vivo.

antonio molina medina dijo...

Whitman no se hallaba a gusto entre los intelectuales y nunca reverenció a los expertos del gusto. Sus estrofas contra los letrados, las academias y las formas literarias establecidas son innumerables. Fue un hombre de acción de la poesía; lo opuesto al poeta de cámara y al exegeta frío.
Hoy y hace ya un decenio, es el poeta más leído en el mundo.

Hojas de hierba su primer poemario pagado con su aportación y la de sus vecinos no tuvo casi comprador.

Yo lo descubrí en la Oda a Whitman de Federico García Lorca.

un saludo

Antonio

Paz dijo...

CÓMO ME PRESTAN!!!!! Y sí, dígolo en mayúsculas!

Esther Garboni dijo...

Mi hija se llama Emma. No se lo puse ni por Flaubert, ni por Austen. Se lo puso ella misma, aunque eso, cuando sea mayor, lo negará...
Me gustó lo que leí, ¡enhorabuena por tus versos!
Un saludo: Esther Garboni

Mercedes Pont Alonso dijo...

Querida Enma: no te conozco, ni a tu madre tampoco pero sí a tu padre Fermín Cabal que fue profesor mio y de otros muchos que le seguimos admirando
Tu nombre efectivamente viene por Madame Bobary a la que Fermín, tu padre, me enseñó a adorar como él la adoraba, y a Miguel Hernández cómo él mismo veneraba tan justamente que quiso que tu hermano se llamase así
Serás una chica estupenda y especial; no conozco, repito a tu madre, pero de tu padre tienes grandes y maravillosas cosas que aprender
Un saludo
Mercedes Pont

Emma Cabal dijo...

Querida Mercedes: estoy segura de que esa familia que me adjudicas es estupenda, pero no es la mía. Hay mucho "Cabal"...
Muchas gracias por todos vuestros comentarios.
Un abrazo.