lunes, 22 de abril de 2013

DANIEL RODRÍGUEZ MOYA


















Mencionado por:
Raquel Lanseros
Antonio Praena
Fernando Valverde

Menciona a:
Javier Bozalongo
Luis García Montero
Benjamín Prado



Bio-bibliografía

Granada (1976). Es licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada (UGR). En 2001 obtuvo el Premio Federico García Lorca de Poesía, convocado por la UGR, por el libro 'Oficina de sujetos perdidos'. Además, ha publicado 'El nuevo ahora', en la editorial Cuadernos del Vigía. Con 'Cambio de planes' (Visor, 2009), obtuvo en 2007 el VI Premio Vicente Núñez en Córdoba. Su libro de poemas más reciente 'Las cosas que se dicen en voz baja' (Visor, 2013), ha obtenido el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Burgos.
El escritor mexicano y Premio Cervantes José Emilio Pacheco lo ha definido como "ejemplo de una poesía trasatlántica como no se veía desde hace un siglo, en los tiempos del modernismo".
Defensor de una poesía que apueste por la claridad y sencillez sin descuidar el lenguaje y el rigor literario, es uno de los miembros del movimiento Poesía ante la incertidumbre (Visor, 2011) que reúne a poetas españoles y latinoamericanos.
Desde 2004 codirige, junto a Fernando Valverde, el Festival Internacional de Poesía de Granada (fundado por ambos). De su obra crítica y de investigación literaria destaca el volumen ‘La poesía del siglo XX en Nicaragua’, publicado por la editorial Visor en 2010.




Poética


REGLAS DEL JUEGO
 
De las cosas que nunca
tendrán un tacto estéril de ceniza,
un desaparecer inevitable,
prefiero quedar lejos.
Amo los días que no niegan
su levedad sobre los calendarios,
la luz antigua de una vela
que sabe que camina hacia lo oscuro
y con todo lo acepta.
El temblor de una torre reflejada en el agua,
las promesas que tienen al tiempo por testigo.





Poemas


EL ÁRBOL
 
Todavía me duele
la herida de la tierra que anegada
pisabas hasta ayer,
las casas y el olor de la hojarasca.
El miedo que a los niños ya no asusta
es un volcán acostumbrado.
La noche se convierte en continente
y sabes que a este cielo
le faltan más estrellas que miradas.
Si rechazas las voces que amenazan tu sueño
y descubres que ahora
la lluvia sólo sirve de pretexto
para vivir un tiempo con ese diapasón
verás que a las tormentas
yo las miro de lejos,
como se mira a un niño y su tristeza.
No temas dar la espalda a las contradicciones
vivir consiste en eso.
Hay un árbol que crece sin temor a la altura.
Abracémoslo.
No impide la maleza acariciar el cielo.






GUARDADO EN LOS BOLSILLOS
 
Te dije que el océano
es un minuto azul sobre una eternidad,
un lento respirar,
una brecha en el tiempo del que espera.

Aún llevo en los bolsillos
un fragmento de abrazo y de silencio,
una voz que es tu nombre,
un puñado de arena que escapa entre los dedos.

Te dije que el invierno
es un camino blanco y un andar en luz tibia,
los rumores de un puerto,
el viajero que aguarda los avisos.
 
Aún llevo en los bolsillos
el sabor de los mangos y el jocote,
la mirada de un niño,
un temblor como un beso, un billete de vuelta. 






MANAGUA, PLAZA DE LA REVOLUCIÓN
Qué suerte la tuya de estar muerto Carlos Fonseca
Gioconda Belli
Para Blanca Castellón
Se mira bello el cielo esta tarde de julio.
No amenazan las nubes, nos respeta la lluvia.
La vieja catedral en pie como un milagro
ya no sirve de fondo para los noticieros:
Nadie lanza consignas, nadie eleva banderas.
Los hombres que descansan bajo los chilamates,
los niños que se acercan para pedir monedas.
El calor y los buses amarillos.
El vendedor de fresco en la parada,
los taxis sempiternos con paciencia de siglos.
Managua sin canciones,
sin himnos que ya son
vencidas partituras de la historia.
Pasa un carro a lo lejos y un parlante recuerda
una gran bacanal de aniversario:
Es mejor el silencio que los sueños que un día
parecían posibles.
Las palabras que pierden el calor y la vida
no sirven esta tarde.
Digo revolución y me respondes:
No fue más que un destello,
una noche de fuego, tantos años de humo.




Un murmullo
Todos los ruidos del mundo
forman un gran silencio.
                   Joaquín Pasos

Da igual que sea en un bar
o al abrigo del fuego
al principio del tiempo de los hombres.
Siempre ha habido un murmullo envolviéndolo todo:

Las voces de la tribu ocupando la cueva,
el clamor de guerreros tras la caza,
el estruendo incendiado en las revueltas,
el grito enardecido en un estadio,
aplausos y ovaciones en la televisión,
las risas de los niños que juegan en los parques.

Un zumbido presente todo el tiempo,
como un motor en marcha que nunca se detiene.
Ni siquiera en las noches se detiene,
temblor de luz eléctrica y de vértigo.
Son frases inconexas que abrazan la cadencia
de las ondas acuáticas
si se lanza una piedra en el centro de un lago.

Alguien cree que hay silencio justo antes
del disparo de gracia en un fusilamiento,
pero el eco devuelve repetidas
las últimas plegarias de los ejecutados.

Siempre ha habido un murmullo envolviéndolo todo,
un ruido permanente.

Más que el miedo al silencio,
                             el temor de sentir
las cosas que se dicen en voz baja.





Retrato generacional

Y despertar sobresaltado,
tras un sueño que no me pertenece,
de una esperanza ajena,
de una promesa a otra, ya incumplida.

Y comprobar
que igual que del pasado nada es mío
del futuro tampoco
quedará algo en mis manos.

sábado, 13 de abril de 2013

Mª ENGRACIA SIGÜENZA PACHECO




Nombrada por:
Nombra a:
Blanca Andreu
Gioconda Belli
Mª Teresa Cervantes
Atanasio Díe
Mateo Marco Amorós
Luisa Pastor Martínez



Bio-bibliografía

Mª Engracia Sigüenza Pacheco (La Murada, Orihuela 1963) es licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación en la especialidad de Psicología por la Universidad de Murcia.
Escribe relatos, artículos y poemas desde la adolescencia, pero profesionalmente se dedica a la orientación educativa.
Está casada, tiene una hija y un hijo y reside en la ciudad de Orihuela.
Ha participado en los siguientes libros colectivos: Arte contra la violencia de género, Mujeres en el tiempo de Miguel Hernández, Artistas por Miguel Hernández, Tauromaquia teñida de azul, Carlos Fenoll; antología comentada  y  El libro de plomo, antología ilustrada de la editorial Empireuma. Colabora con artículos en revistas culturales y periódicos, y con poemas en distintas exposiciones y montajes audiovisuales.
Tiene dos obras inéditas: el poemario Antes de volver al mar y el libro de relatos Las otras vidas.




Poética

Cuando escucho la llamada del poema sé que tendré que atravesar el país tenebroso de la noche si quiero conquistar la luz del Alba. Es una voz que me reta y que no puedo desoír.
La poesía nos insta a sentir el ardor de la vida. Y es un bálsamo para la herida del tiempo.




Poemas



La ciudad infinita

                                        Para José Luis Zerón

Siempre llueve
En la ciudad infinita…

Los puentes son brazos de agua
Que atraen la soledad de los poetas.
Hay un cielo oceánico en el Sena,
Un paraíso abisal,
Un limo de sangre fértil.

Por las calles del recuerdo
Pasea mi corazón solitario,
El viento preñado de voces
Lo arrastra a los jardines del tiempo.

Hay un canto en la lluvia,
Una música húmeda
Que fecunda las horas.
De mis ríos se fuga la muerte,
Veo las tumbas llenas de vida.

Siempre, siempre llueve
En la ciudad infinita…  

                 II
No existe el tiempo
En la ciudad inagotable.

Las pupilas del pasado,
Baluartes incandescentes,
Alejan las horas y el hastío.

Existe un laberinto en el subsuelo,
Donde fluye el alma en carne viva,
Donde las sombras de los muertos
Acompañan a los vivos…

No existe el tiempo
En la ciudad inagotable.

Solo el llanto eterno de la lluvia
Que traspasa el espejo de los siglos.
Y nosotros, escribiendo juntos
La novela de la vida,
Regando, con el oro de nuestras arterias,
Los campos de la historia.

No, no existe el tiempo
En la ciudad inagotable…

Nosotros somos la lluvia,
Somos el polen misterioso
Que cae sobre la tierra.



                     Florencia

                                                              Para María y José Manuel

La tierra, fecundada por el semen inmortal
Del arte y de la ciencia, te engendró mujer,
En la primavera inmutable del Renacimiento.
El Arno alimenta la cúpula de tu vientre
Con el líquido amniótico de la belleza intemporal.

Bajo el abrazo inmenso de una madre invisible
Fuiste construida, esculpida, pintada por  los hombres.
Pero naciste mujer y mujer serás por siempre:
Mujer habitada,  florecida, germinada…
Venus alzándose hermosa y triunfal sobre las aguas;
Consciente de que al nacer ha vencido a la muerte.

Porque tú, Florencia, ánfora y semillero…,
Inalcanzable, ajena a la destrucción de Cronos,
Permaneces, eterna, en los campos del recuerdo.


De  “Ciudades vividas”, inédito.

domingo, 7 de abril de 2013

JOSÉ CAÑUELO




Mencionado por:

Menciona a:
Calixto Torres
Antonio Monterroso
Paqui J. Yepez
Guadalupe Esquinas
Estrella Mantero
Rafael Cerrejón
Juan Pérez Cubillo
Beatriz Toledo
Enrique Pleguezuelo
José Manuel Ballesteros Pastor
Ramón Rodríguez Pérez
Bartolomé Delgado Cerrillo


Bio-bibliografía

Nací en Villanueva de Córdoba en 1958. Trabajo desde hace más de 24 años como maestro de pedagogía terapéutica. Mi vinculación al cineclubismo y al movimiento peñista forjó mi afición al cine clásico italiano y francés y al mairenismo y camaronismo flamenco. Un día de otoño del 2010, cuatro amigos nos desplazamos a la habitación donde se alojó Rilke en Ronda para celebrar el acto fundacional del Colectivo 3, una tertulia poética que reúne, cada viernes, a un creciente grupo de poetas y amigos en la ciudad de Córdoba. En la actualidad, antólogo la poesía neomística del poeta melariense cordobés Manuel Gahete. Fui incluido en la Antología de Anónimos (Cosmopoética, 2010) y he publicado los poemarios “El mar de los veranos” (Ediciones Depapel, 2011), “La ciudad de los ángeles” (Ediciones Depapel, 2012), finalista al Premio Solienses, y “Bajo racimos de uva roja” (La fragua de las metáforas, 2013).


Poética

Mi poesía es función del paisaje no tanto en cuanto a temas como en cuanto a gnosis. Es la inspiración del paisaje de mi infancia y juventud en el encinar de los Pedroches con su silencio profundo, su perspectiva de luz fría que confunde la percepción y aviva el pensamiento, su vida austera con cierta deriva mística, su sentido de errancia de bosque fronterizo con la patria de Don Quijote y un inexplicable anhelo del mar.

Mi poema es un palimpsesto que se reescribe continuamente sobre sus propias versiones anteriores en los márgenes de las obras poéticas fecundas. Escribo en los márgenes del paradigma poético de San Juan de la Cruz, de Góngora, del simbolismo francés, del surrealismo andaluz de Lorca, Alberti y Aleixandre, del grupo Cántico cordobés, del misticismo difuso de Juan Ramón Jiménez y José Ángel Valente y sobre todo del neomisticísmo de Manuel Gahete.
El símbolo predilecto de mi concepción estética es el de la crisálida, como metamorfosis que angeliza a la mujer y al hombre y proceso en virtud del cual lo real es transmutado por la escritura en un mundo platónico como forma de restituir su dignidad a la vida humana y a su materialidad mistérica.



Poemas


EL MAR INTERIOR

Cierro los ojos
y recorro el malecón donde la calma aparente
vira y hace maniobras de atraque
en un silencio de barcos
y orfandad del cielo.

Es la noche vacía del verano
y del pensamiento que no es lugar ni morada,
sino movimiento puro y encrespado,
como la fuerza inconducente
y sumergida del mar.

(de “El mar de los veranos”, Ediciones depapel, 2011)




SIN TÍTULO


La noche tiene los parpados abiertos
y tú te alejas por los senderos del invierno.
Los astros ebrios miran
y sin mirar muy adentro
llenan de horas primaverales mi búsqueda.

Huyes en círculos, en laberintos que se bifurcan.
Huyes en mí.
Huyes en mi recuerdo.
Huyes hasta un jardín gótico
que levanta las líneas de sus bóvedas sin motivo,
acaso tu fortaleza las eleva, las inunda
de oceánica espera.

(de “La ciudad de los ángeles”, Ediciones depapel, 2012)

CAMARERA DE NIMBADA CABEZA

Debería describir las bellas flores
que coronan tu cabeza de joven ninfa
pero ese es ya un camino demasiadas veces recorrido,
y sin embargo si pudiera desvelar un pensamiento tuyo
verdaderamente delicado
más allá de las palabras circunstanciales
que dedicas a preguntar a esta hora suave de la tarde.

Y leo que en el año 1959
un poeta estaba tendido sobre la hierba
tirando piedras al río,
entonces sería junio como ahora
y en esa época cuando yo tenía un año
acaso mi madre me tendiese bajo una encina escuchando el zumbido del campo
mientras ella extendía ropa recién lavada sobre la hierba.

Cuando pienso que ella podía estar exultante de felicidad aquel día
y que los sentimientos son más amplios que las palabras
y que ahora mi madre son sus huesos en un nicho entre dos altos cipreses,
vuelvo a hablar de las guirnaldas que adornan tu pelo
como a una bella estatua pública
que se piensa incorruptible en el tiempo
y yo bebo el elixir de infinitud con que me sirves un agua tónica.

( de la revista “Suspiros de Artemisa”, Detorreseditores, 2012)

lunes, 1 de abril de 2013

ALEXANDRE CRESPO



Mencionado por:
Menciona a:
Antía Otero,
Berta Piñán,
Julia Conejo,
Rubén Losada Sanchez,
Pedro Ramos García,
Jaime Gil de Biedma,
Aurelio González Ovies, 
David de San Andrés.



Bio-bibliografía

Alexandre Crespo (Vigo, 1978) es cocinero, surfista, pinchadiscos, contador de historias nocturnas, patinador, remero, amigo, padre…y cuando le queda un poco de tiempo libre también escribe poemas.
Lleva toda la vida escribiendo en hojas sueltas y en libretas, que llenan sus armarios y se niega a tirar… y hasta hace muy poco a dejar leer a nadie.
Una mala ola, una rodilla malherida, un reposo absoluto, un aburrimiento descomunal y el deseo de poner todo en orden le animaron a escribir más y mejor y a empezar un blog que de momento sigue con vida.




Poética

La poesía es como
esa letra pequeña
en los contratos
de los bancos.
Tienes que leerla
una vez
dos veces
tres ves
cuatro veces
cinco veces
seis veces
siete veces
ocho veces
nueve veces
y diez veces
para descifrarla,
y comprendes
sólo al final,
que vale para algo,
aunque no entiendas
nada



Poemas


ALGO HUELE MAL

10.07.

Oigo tus tacones
tras la puerta
y tiemblo

- a veces eso ocurre -

Me asomo a la mirilla
y desapareces
en su casa


10.04.

La veo por las tardes,
su mirada
se cruza
entre el seto
y el tobogán,
bolsita de tela
con lazo
fruta, potito
y la sillita

-no se explicarlo-

me pone
nervioso
y me asusta
(por eso
cruzo el parque
todos los días
a las cinco)

10.02.

Vacié
su cuarto a las 10

Todo
lo que tenía de ella
espera
otra oportunidad
en el contenedor
amarillo

Amante y suicida
(de vena rápida)

No se si la quería,
pero
me dejó
toda la vida
para pensármelo








DIVORCIO


Necesitó una boda para divorciarse de ti
y ahora vas diciendo que la quieres
déjala vivir los lunes sola




Como el rimel corrido
muriendo en las comisuras
de unos labios quemados junto a un neumático
sin alma, ni iglesia, ni padrino
en el arcén, donde ya no crece arroz
por mucho que lo rieguen de oportunidades
tripas corazón y vino

Así la encontré, anocheciendo
con tus dientes aun calientes clavados
en el vientre,  en mitad del asfalto.
Ideal para mi dieta carnívora y negra
llena de rayas, vísceras y colillas
aplastadas por el empujón de revés
que la vida le dio aquel sábado











Te lo diré mejor:
Aquí estas tu
                        este soy yo

El amanecer pone a  cada uno en su lugar
terminamos la noche vomitando para casa

- No me abraces, que nos van a ver

Luego, jugaremos a conocernos
en el portal, nos recorreremos
piso a piso por las escaleras
cierra la puerta, cielo, pasa la llave
que no entren rumores ni mentiras
la vecina que se quede en la mirilla.
No me importa tu marido
si no preguntas por esa foto
deja a  Benedetti  fuera, en el felpudo
que suenan los Buzzcocks
y café en la cocina.
Ponte cómoda, cotillea unos discos
pero no toques el Love Bites
hoy soy yo, Sixteen again
y mi cara B

¿a que hora  dices que te vas?