miércoles, 22 de enero de 2014

JOSÉ PUERTO CUENCA



Ángeles Mora
Antonio Capilla
Antonio Carvajal
José Luis Rey
José Mª Lopera
Luis Ángel Ruiz
Magda Robles
Mª Antonia Gutiérrez Huete
Mara Romero Torres
Mari Cruz Garrido
Mercedes Dueñas

Bio-bibliografía

(Lucena, Córdoba, 1960), maestro de Ed. Primaria y agricultor. En 2010 publicó La Esencia Prometida (Ed. Juan de Mairena y de libros, Lucena) y en 2013 Agua por la Fontanela (Colección Manantial, Ayuntamiento de Priego de Córdoba). Ha publicado algunos artículos y sobre todo poemas en revistas de fiestas locales y más recientemente en literarias como Saigón (de la Asociación Cultural Naufragio de Lucena y Cabra a la que pertenece) El Egabrense de Cabra, La Ballesta de Papel de Priego de Córdoba, Aldaba de la Asociación Itimad y Espacio Habitado de Ediciones Enhuída, ambas de Sevilla. Coordinó la Antología del I Encuentro de Poetas Andaluces de Ahora (Ed. Anaquel, Sevilla 2012 y versión digital), en 2013 ha sido incluido en las antologías del I Encuentro de Poetas de Sierra Morena, Ronda de Versos del I Encuentro UNILETRAS en Ronda, La Luna en Verso, de la I Noche en Blanco de Granada y Antología Saigonista de Naufragio. 

* Creador y administrador en Facebook del grupo de poesía espontánea:
«DE REPENTE, TROVANDO, SE ENTIENDE LA GENTE»:



Poética

Aunque escribo desde niño, me considero poeta tardío pues hasta mi madurez no lo he hecho con cierta constancia y propósito.  Si eso es posible, me confieso también poeta aldeano en el buen sentido de la palabra, en el global, el ecológico y el espiritual y de conciencia. En mi obra afloran dos vertientes  que a veces coinciden y a veces no; la vertiente mística que me mueve a escribir siempre buscando la elevación y sublimación de la realidad gris que nos cerca y desmorona, y la poesía y la música popular, que me da vida anímica por venir de la raíz del pueblo, de donde vengo y a donde tengo que volver siempre para reencontrarme y reconocerme.
En mis poemas, que alternan métrica regular y verso libre, también están las lecturas de los clásicos, de los poetas del 98 (Machado, Juan Ramón), de los del 27 (Lorca en mi juventud y después especialmente Miguel Hernández) y otros poetas andaluces más actuales como Manuel Gahete, Alejandro López Andrada, Antonio Hernández, Antonio Carvajal o Rafael Guillén entre otros.



Poemas



PLATÓN  TE  LLAMA


«Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre
 y eso es lo que realmente somos.»
José Saramago: Ensayo sobre la ceguera.


Hermano sal, no temas,
deserta de esta cueva,
deja que te desate los ojos y las manos,
desenreda las piernas,
 desentumece el alma,
aunque te cueste, álzate
 y atrévete a escalar
este espeso pasillo que amasan las tinieblas;
hermano,
         sube,
            mira que el sol te está esperando.
Hermano sube, yergue
tus huesos, tu entrecejo,
camina, tente arriba;
domina tus temblores
y aunque te tambalees,
dirígete a tu estrella,
con los miembros dispuestos y el ansia en los pulmones,
busca inhalar el soplo del cosmos que te llega
en hilos delicados,
calientes,
                       ambarinos…

Las sombras que tú crees la verdad aquilatada
no son más que artimañas que luchan por tenerte
esclavo de una noche que burla tu destino
y alimentan su ser de tu engaño angustiado;
no son más que reflejos de farsas,
temerosas
del triunfo de la luz sobre tu fontanela;
temen que al fin enfoques tu vista sorprendida
en colores y en bordes que nunca habías soñado;
temerosas que notes la trama,
la red cósmica
que todo lo penetra y que todo lo sostiene,
que todo lo equilibra desde afuera hacia adentro,
desde abajo hacia arriba,
de lo nimio a lo inmenso.

Por eso no te quedes sentado en la penumbra
barruntando presagios de barro y de ceniza,
no resignes tu frente a este duelo de arcilla
ahumada en el añejo sudor de la impotencia;
levanta tus pupilas,
estira tus alcances,
eriza tus sentidos y alarga tus antenas,
tente de pie sin miedo,
                                                           echa a andar con firmeza;
no temas a caer;
que si caes,
 tu caída
será leve,
 el tropiezo te servirá de avance;
y aunque la luz al pronto te deje casi ciego
y te sientas violado en las cuencas de los ojos,
no cedas,              no te ahogues,                      respira,          sobreponte.

Hermano,
sal sin miedo de esta oscura caverna,
que tienes la otra orilla a la última zancada
no te mantengas preso en los chorros de aire negro,
 no malvivas esclavo de los miedos ajenos
    ni olvides que viniste a agrandar a Dios contigo.
Hermano no te venzas,
tú nunca te traiciones,
no des tu voluntad a torcer aunque te duela,
no dejes que la sombra te gane la partida,
que ese mar que lloraste ya limpió tus ventanas;
y si duró la noche fue por parir al alba
la esencia que fraguó tu camino y tu morada.

Que el sol te está esperando,
no tardes, que amanece,
que te conocerás en tu talla y tu tamaño,
busca dentro de ti la simiente que te estira,
la fe que te sembró,
 ese punto de luz densa
que teje tu verdad y que eriza tus estambres;
espera a que tus sienes la descubran y crezcan
y se rompan tus moldes y los moldes de afuera.
Descubrirás tu traje, tu casa, tu altozano,
tu tiempo sin agujas, tu valle sin mesura,
conocerás la tribu escondida que te encumbra
y el círculo de reyes que te estará aguardando…
Instálate en el centro de tu estancia dorada,
apacigua tu imperio y enciende tu corona…

(Publicado en la revista “Espacio Habitado”, Sevilla, octubre 2011)


       LUZ    DE   NOCHE

A quien diga que es negra la noche se lo niego, 
porque sé que la sombra nos ata y nos engaña
y tejen con su brea mil esclavas arañas
los barrotes bastardos de los desasosiegos.
Hay muchos que cultivan la bruma en las entrañas
afirmando, ateridos, que la Luz es mentira
y la palabra blanca y el alba prometida
sólo cuentos de nadas… y en vez de vivir mueren
ajenos al milagro de los amaneceres,
con terquedad de topos sepultados en vida.

La noche prende el fuego dorado de los sueños
y copula con todos sus fieles pretendientes
mas guarda sus secretos como virgen prudente,
para alumbrarnos nuevos como hijos primogénitos.
Ella mantiene ardiendo el ascua en la simiente,
doma la luz salvaje, engarza y amalgama
los granos en aljófares de moras y granadas
con su galvanoplastia de madre siempre encinta;
ella se confabula con el agua escondida
y roba a la canícula nuestra savia agostada.

La noche monta guardia en el pozo del olvido,
la noche nos amasa, nos ama, nos macera
y nos baña en nosotros, nos blanquea la ceguera
sacándonos del necio manicomio de los vivos.
Libera almas de hadas que airean y regeneran
nuestras alas de ave empolvadas de ceniza
y nos lleva en estrellas errantes y huidizas
de nuestras almohadas a los altos jardines
en donde nuestros ojos brotaron, bailarines,
de la luz que nos traga siendo nuestra nodriza.

(Publicado en La Luna en Verso, Antología de la I Noche en Blanco, Granada, octubre 2013)


       AGUA NARANJA TU SEXO
               Soneto Dual de amor sexuado.
                             (Chacra 2: Swadhisthana)

...spiritus Dei ferebatur super aquas.
(LIBER  GENESIS  1, 2)

Gruesa sube por mí, creciente, la marea
lunar de los adentros de todos mis adentros;
y llego, inundación, tormenta del deseo
a anegar tu jardín, tu terrena frontera.

Agua clara es mi deseo con sed de otros arroyos
donde tu sed aflora deseosa..., deseada...,
danzan las dos buscando caños dulces y  lágrimas,                                                   
perdiéndose en un baile de cálices y brotos.

Tú vienes hacia mí desde fuentes caudales
con la fuerza agolpada de flujos y querencias,
quebrando sin vencerlas las leves resistencias,
venciendo sin romperlos los tenues desniveles.

Tú eras nieve y ahora eres ola embravecida
donde se ahoga el colmado canal de mis deseos,
vinientes de un lugar donde duermen los hielos,
camino hacia una mar de ondas lentecidas.

Tú me buscas... te busco en lagunas cavernosas,
yo te busco... me buscas en venas terrenales
nos buscamos en yemas, en pétalos y en hojas.

Tú me encuentras... te encuentro llorando en las cascadas,
yo te hallo y me hallas manando en fontanares
nuestras aguas rebosan el mar de las miradas.

Yo te invado, me agrando, me acoges, te engrandeces,
se remueve la tierra debajo de la carne...
Dios se siembra en el ponto dulce de tu vientre.

Somos dos, somos Dios, somos una consciencia;
El Principio del Verbo en hogueras boreales
que prenden y prometen la luz a la existencia.


(Del poemario «La Esencia Prometida», 2010)

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